Joseph Blatter, expresidente de la FIFA que dirigió la organización entre 1998 y 2015, respalda públicamente una propuesta de boicot de los aficionados a los partidos de la Copa del Mundo 2026 en Estados Unidos. El lunes 26 de enero, Blatter publicó en X su apoyo a las declaraciones del abogado suizo Mark Pieth, quien criticó la idoneidad de Estados Unidos como país anfitrión. Blatter escribió: “Para los aficionados, solo hay un consejo: ¡aléjense de Estados Unidos! Creo que Mark Pieth tiene razón al cuestionar este Mundial”.
Las preocupaciones de Blatter se centran en la conducta del presidente Donald Trump y su administración, tanto en asuntos internos como externos. El expresidente cita problemas relacionados con políticas migratorias agresivas. También menciona prohibiciones de viaje a ciudadanos de múltiples países y el trato a migrantes y manifestantes por parte de las fuerzas de cumplimiento de la ley. Estas acciones, según Blatter, generan un ambiente hostil que desalienta a los aficionados internacionales de asistir al torneo. El Mundial 2026 se jugará del 11 de junio al 19 de julio en Estados Unidos, México y Canadá. Sin embargo, las críticas apuntan principalmente a Estados Unidos como país anfitrión.
¿Cuáles son las preocupaciones específicas?
Mark Pieth, especialista suizo en delitos de cuello blanco y anticorrupción, fue más específico en sus advertencias. En una entrevista con el periódico suizo Der Bund el 23 de enero, Pieth declaró: “Si consideramos todo lo que hemos discutido, solo hay un consejo para los aficionados: ¡manténganse alejados de Estados Unidos! De todos modos, lo verán mejor por televisión. A su llegada, los aficionados deben esperar que, si no complacen a los funcionarios, serán enviados directamente en el siguiente vuelo a casa. Si tienen suerte”.

Pieth subraya que lo que observamos a nivel interno —marginación de opositores políticos, abusos de servicios de inmigración— difícilmente motiva a los aficionados a ir allí. El abogado también mencionó preocupaciones sobre la postura expansionista de Trump respecto a Groenlandia. Asimismo, expresó inquietud por sus medidas arancelarias, que han suscitado críticas en la comunidad internacional. Pieth presidió hace una década el Comité Independiente de Gobernanza que supervisó las reformas de la FIFA. Esto le brindó credibilidad en asuntos de gobernanza internacional.
¿Cuáles son las restricciones migratorias?
La administración Trump ha implementado prohibiciones de entrada que afectan directamente a aficionados de países que tienen equipos clasificados para el torneo. En diciembre pasado, Trump anunció una ampliación de la prohibición de viaje. Esto impide efectivamente el acceso a personas procedentes de Senegal y Costa de Marfil, salvo que ya posean visa. Trump citó “deficiencias en los controles y la investigación de antecedentes” como razón principal.

Además, aficionados de Irán y Haití, otros dos países clasificados para el Mundial, también enfrentan prohibición de entrada total en Estados Unidos bajo las restricciones vigentes. Estas medidas crearon caos en los planes de viaje de seguidores africanos y caribeños que deseaban acompañar a sus selecciones. La situación ha generado alarma en la comunidad futbolística internacional. Por ello, dirigentes europeos expresan preocupación sobre cómo estas restricciones degradan la experiencia global del torneo y potencialmente desplazan a millones de aficionados.
¿Quién más se ha sumado a estas críticas?
Oke Göttlich, vicepresidente de la Federación Alemana de Fútbol, declaró el 23 de enero al periódico Hamburger Morgenpost que “ha llegado el momento de considerar seriamente un boicot” al evento. Göttlich cuestionó: “¿Qué razones se dieron para el boicot a los Juegos Olímpicos de los años 80?” haciendo referencia al boicot liderado por Estados Unidos contra Moscú en 1980. “En mi opinión, la amenaza actual es más significativa que en aquel entonces”, concluyó Göttlich.
Sin embargo, no todos los dirigentes europeos respaldan esta postura. Philippe Diallo, presidente de la Federación Francesa de Fútbol, declaró al diario Ouest-France el 26 de enero: “No existe ninguna intención por parte de la Federación Francesa de Fútbol de boicotear la Copa del Mundo en Estados Unidos”. Por su parte, Gianni Infantino, presidente actual de la FIFA, respondió a las críticas afirmando que la gente “quiere ir al Mundial y lo hará para celebrar juntos”, destacando que la demanda de entradas ha superado 500.000 solicitudes, algo sin precedentes según la FIFA. Infantino también otorgó recientemente el “Premio de la Paz” de la FIFA a Trump durante el sorteo del torneo.
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