La colaboración entre la policía de Florida y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ha provocado un fuerte aumento en los arrestos de inmigrantes en el estado. La estrategia, impulsada por el Gobierno de Donald Trump y respaldada por el gobernador Ron DeSantis, ha generado preocupación entre organizaciones y comunidades migrantes. En contraste con ciudades santuario en otros estados, Florida ha adoptado una política activa de cooperación con autoridades federales. Más de 300 agencias locales y estatales participan en operativos que terminan en detenciones y deportaciones. El fenómeno ha pasado relativamente desapercibido a nivel nacional. Sin embargo, los datos revelan un incremento significativo en el número de arrestos desde el inicio del segundo mandato de Trump.
¿Cómo funciona la cooperación entre la policía y el ICE en Florida?
La base de esta colaboración son los acuerdos conocidos como 287(g). Estos permiten a agencias locales ejercer funciones migratorias bajo supervisión federal. En la práctica, policías, sheriffs y otras entidades pueden interrogar a personas sobre su estatus migratorio. También tienen la facultad de detenerlas para su eventual deportación. En Florida, la aplicación de estos acuerdos se ha expandido a instituciones diversas. No solo participan cuerpos policiales, sino también entidades como la Guardia Nacional y agencias estatales menos convencionales.
¿Por qué han aumentado los arrestos de inmigrantes?
Los datos muestran un incremento notable. Entre enero de 2025 y marzo de 2026, cerca de 39.000 inmigrantes fueron arrestados en Florida. En el mismo periodo anterior, durante la administración de Joe Biden, se registraron poco más de 11.000 detenciones. Esto implica que los arrestos se han triplicado. En promedio, Florida registra 93 arrestos diarios. Solo Texas supera esa cifra, debido a su ubicación fronteriza.
¿Qué tipo de operativos están realizando las autoridades?
Muchos arrestos comienzan con controles rutinarios. Según abogados de inmigración, los agentes utilizan infracciones menores como pretexto para detener a personas. Entre los motivos más comunes figuran luces traseras defectuosas o vidrios polarizados. Una vez detenidos, los individuos son puestos a disposición de ICE. Este tipo de prácticas ha generado críticas. Expertos señalan que se trata de una estrategia para aumentar cifras de detención.
¿Qué casos reflejan el impacto de estas políticas?
Uno de los casos ocurrió en Bonita Springs. Un hombre guatemalteco fue detenido tras un control en un parque, bajo un cargo que su familia considera falso. Según su esposa, el agente alegó que el perro había mordido a alguien. Sin embargo, ella afirma que el oficial nunca salió del vehículo. Tras el arresto, el hombre fue entregado a ICE. Su familia teme por el impacto en su proceso de asilo y su situación legal.
¿Qué ocurre con las familias afectadas por las detenciones?
Otro caso involucra a un padre y su hijo detenidos en Fort Myers. Ambos fueron arrestados tras un control de tránsito por una supuesta irregularidad en la matrícula. Según la familia, la placa estaba vigente. Sin embargo, ambos fueron detenidos y deportados a Guatemala en menos de una semana. La esposa del hombre quedó en Estados Unidos con tres hijos, uno de ellos ciudadano estadounidense. El caso ilustra el impacto directo en familias migrantes.
¿Qué dicen las autoridades federales sobre estos casos?
El Departamento de Seguridad Nacional ha defendido las detenciones. Asegura que los implicados tenían órdenes de deportación previas o estaban en situación irregular. En algunos casos, las autoridades sostienen que los inmigrantes habían incumplido procesos legales. Esto justificaría su detención y expulsión. Sin embargo, la falta de acceso a documentos oficiales ha generado dudas. Varias agencias se han negado a compartir registros de arresto y videos.
¿Qué controversia existe sobre la transparencia de los operativos?
Las autoridades locales han rechazado solicitudes de información pública. Argumentan que los datos están bajo control de ICE. Esto ha generado cuestionamientos legales. La Ley Sunshine de Florida establece que los registros públicos deben ser accesibles. Expertos consideran que la negativa podría vulnerar esa normativa. La falta de transparencia alimenta la desconfianza en los operativos.
¿Se trata de un fenómeno exclusivo de Florida?
Aunque Florida lidera la cooperación con ICE, el modelo se está expandiendo. El número de acuerdos 287(g) ha crecido de forma significativa en todo el país. Antes del segundo mandato de Trump, existían 135 acuerdos en 20 estados. Actualmente, hay más de 1.700 en 41 estados y territorios. El Gobierno federal ha incentivado esta expansión. Ofrece recursos económicos a agencias que participen en la aplicación de políticas migratorias.
¿Qué impacto tiene esta política en el debate migratorio?
El aumento de arrestos refleja un endurecimiento en la política migratoria. La estrategia busca reforzar la aplicación de la ley a nivel local. Sin embargo, también genera preocupación por posibles abusos. Las detenciones basadas en infracciones menores son objeto de críticas. El debate se centra en el equilibrio entre seguridad y derechos. Mientras el Gobierno defiende la medida, organizaciones civiles piden mayor supervisión. El caso de Florida se ha convertido en un ejemplo de esta política. Su evolución podría influir en otros estados. La situación sigue en desarrollo. Las decisiones futuras determinarán el alcance de esta estrategia y su impacto en millones de inmigrantes.
