El secretario general de la ONU, António Guterres, manifestó su “profunda preocupación” por la reciente acción militar de Estados Unidos en Venezuela, la cual desató una nueva ola de tensiones políticas en la región. Su portavoz, Stéphane Dujarric, comunicó que Guterres considera que el ataque tiene “implicaciones preocupantes para la estabilidad de América Latina”.
Dujarric señaló que el secretario general sigue de cerca los acontecimientos y llamó a las partes involucradas a “respetar plenamente el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas”. Además, insistió en que cualquier intervención militar sin autorización del Consejo de Seguridad “socava los principios básicos de la paz y la soberanía de los Estados”.
Llamado al respeto del derecho internacional
En un comunicado emitido desde la sede de Naciones Unidas, el portavoz recalcó que el jefe del organismo “se mantiene profundamente alarmado” por las repercusiones que la ofensiva estadounidense podría tener para la región. Subrayó que Guterres mantiene su compromiso con las vías diplomáticas como única salida viable al conflicto.
“El secretario general reitera la necesidad de evitar una escalada mayor y proteger a la población civil”, declaró Dujarric, añadiendo que la ONU está lista para facilitar el diálogo entre las partes. Pese a la gravedad del momento, Guterres instó a los Estados miembros a actuar con moderación y priorizar la estabilidad hemisférica.
Reacciones desde América Latina
Los gobiernos de varios países latinoamericanos expresaron preocupación tras conocerse la intervención militar. En Brasil, el Palacio de Planalto afirmó que sigue “con gran atención” la situación y llamó a preservar la paz regional. Por su parte, el presidente Gustavo Petro, de Colombia, condenó el ataque y pidió respetar la soberanía venezolana.
México también se pronunció a través de su canciller, quien reiteró el rechazo a cualquier uso de la fuerza y pidió que los conflictos se resuelvan mediante el diálogo. En tanto, Chile y Argentina emitieron comunicados donde instaron a Estados Unidos a presentar una justificación legal ante la comunidad internacional.
Washington defiende su operación
Mientras tanto, desde Washington, el gobierno estadounidense asegura que su intervención buscó “proteger los intereses de seguridad nacional y restaurar la democracia en Venezuela”. El presidente Donald Trump sostuvo en sus declaraciones que el operativo fue “necesario y exitoso” y que su administración actuó “en defensa del pueblo venezolano”.
Sin embargo, esta posición generó críticas de distintos sectores políticos dentro de Estados Unidos y fuera de él. Organizaciones de derechos humanos denunciaron que el ataque viola las normas internacionales y podría agravar la crisis humanitaria que vive el país sudamericano desde hace años.
Venezuela denuncia agresión militar
El gobierno de Venezuela, liderado por la vicepresidenta Delcy Rodríguez, llamó a la acción una “agresión militar injustificable”. También pidió una respuesta del Consejo de Seguridad de la ONU. Rodríguez señaló en cadena nacional que la operación estadounidense representa “una violación directa de la soberanía y la integridad territorial de Venezuela”.
Además, pidió una “prueba de vida” del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama, Cilia Flores, tras los reportes sobre su presunta detención. La funcionaria afirmó que “Venezuela se mantiene en calma y en defensa de su independencia”, a la vez que llamó a sus aliados internacionales a pronunciarse contra lo que calificó de “acto imperialista”.
Temor por una crisis regional
La acción militar ha despertado temores sobre una posible expansión del conflicto hacia países vecinos. Analistas internacionales consideran que la situación podría poner en riesgo la estabilidad política y económica de América Latina si no se logra una mediación efectiva.
El Consejo de Seguridad de la ONU mantiene reuniones de emergencia para analizar el caso y evaluar una respuesta conjunta. Según fuentes internas, varios países han pedido una reunión urgente. Quieren hablar sobre las consecuencias legales del ataque y la opción de tomar medidas diplomáticas.
Guterres, por su parte, reiteró que la organización “no avala ninguna acción unilateral que ponga en peligro la paz y seguridad internacionales” y reafirmó que solo el diálogo político puede ofrecer una salida sostenible. Su llamado busca evitar que el conflicto se intensifique en una región ya marcada por la polarización.









