La Embajada de Estados Unidos en Venezuela emitió este sábado una advertencia urgente para todos sus ciudadanos y residentes permanentes en el país, recomendando abandonar territorio venezolano “tan pronto como sea seguro hacerlo”. El aviso llega horas después de reportes sobre ataques y explosiones en Caracas y otras regiones del país.
El comunicado, publicado en el sitio oficial del Departamento de Estado, elevó la alerta de viaje a nivel 4, la máxima categoría del sistema estadounidense, que implica “no viajar” al país sudamericano.
Washington alerta sobre altos riesgos en Venezuela
La embajada advirtió que la situación de seguridad en Venezuela “sigue siendo impredecible y peligrosa” y subrayó que el entorno actual representa un riesgo extremo para los ciudadanos estadounidenses.
Los motivos del aviso incluyen el peligro de detención arbitraria, tortura, secuestros, terrorismo, disturbios civiles y el colapso de los servicios básicos. “Se recomienda encarecidamente a todos los ciudadanos estadounidenses y residentes permanentes legales en Venezuela que salgan del país de inmediato”, señaló el comunicado.
El texto también mencionó el incremento de la delincuencia violenta, citando casos frecuentes de homicidios, robos a mano armada y secuestros. Además, denunció que las fuerzas de seguridad del régimen chavista detienen de forma prolongada a ciudadanos estadounidenses sin notificar a las autoridades consulares.
La embajada confirma recursos limitados
El Departamento de Estado recordó que la embajada en Caracas no ofrece servicios consulares desde marzo de 2019, cuando Washington evacuó a su personal diplomático. Por lo tanto, la capacidad de Estados Unidos para asistir a sus ciudadanos en territorio venezolano es mínima.
“Las operaciones permanecen suspendidas, y cualquier solicitud de ayuda debe gestionarse a través de la Embajada de Estados Unidos en Bogotá”, agregó el aviso. Las autoridades pidieron mantener comunicación regular con familiares y establecer planes de evacuación que no dependan del gobierno estadounidense.
La nota diplomática también destacó las dificultades de infraestructura, el acceso limitado a servicios médicos y el desabastecimiento de alimentos. Estas condiciones agravan, según el comunicado, el riesgo general para los extranjeros que permanezcan en el país.
Recomendaciones de seguridad a los estadounidenses
El gobierno estadounidense aconsejó mantenerse alerta y seguir una serie de medidas para reducir riesgos. Entre ellas, recomendó evitar las zonas de protesta, permanecer en lugares seguros, mantener un perfil bajo y monitorear continuamente los reportes de seguridad locales.
Asimismo, pidió a los ciudadanos estadounidenses que se registren en el Programa de Inscripción del Viajero Inteligente (STEP) para recibir actualizaciones y alertas en tiempo real. “La mejor decisión es evacuar mientras sea posible”, reiteró el Departamento de Estado.
Explosiones y alarma en Caracas
La advertencia se publicó poco después de los bombardeos reportados en la madrugada de este sábado, cuando se escucharon fuertes explosiones y sobrevuelos de aeronaves sobre la capital venezolana. Residentes compartieron videos en redes sociales que muestran columnas de humo y fuego en sectores cercanos a las bases militares de Fuerte Tiuna y La Carlota.
Periodistas internacionales confirmaron que las detonaciones comenzaron alrededor de las 2:00 a.m. (hora local) y se extendieron durante varios minutos. Los habitantes de la capital describieron la escena como “caótica”, con cortes de luz y presencia de militares en las calles.
Reacción del régimen chavista
Pocas horas después, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, calificó los ataques como “una agresión militar” y aseguró que las fuerzas venezolanas responderán con “todo el poder” disponible. “Nos han atacado, pero no nos doblegarán. Nosotros venceremos”, afirmó el funcionario.
El régimen de Nicolás Maduro declaró el estado de excepción y anunció el “estado de Conmoción Exterior” en todo el país, medida que autoriza la movilización de tropas y el control militar de las ciudades. En un comunicado transmitido por la televisión estatal, el gobierno aseguró que el bombardeo fue “una violación flagrante de la soberanía nacional e internacional”.
El texto también acusó directamente a Estados Unidos de intentar “apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela” y llamó al pueblo a movilizarse en defensa de la “soberanía y la independencia”.
Mientras tanto, las fuerzas militares están en Caracas y en los estados Miranda y La Guaira. Tienen controles en las principales vías y una mayor presencia en edificios importantes.
La crisis eleva las tensiones en la región y mantiene la atención internacional sobre la situación humanitaria en Venezuela, que atraviesa una de las noches más críticas en años recientes.









