El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) utiliza un sistema llamado Lectores Automáticos de Placas (ALPR, por sus siglas en inglés). Este sistema consta de cámaras que capturan fotos de las matrículas de vehículos en espacios públicos, como semáforos, postes, carreteras y estacionamientos. ICE vigila autos de migrantes usando este sistema de manera efectiva causando el mismo miedo de los migrantes.
¿Qué son ALPRs?
El IDP (o Proyecto de Defensa de Inmigrantes, en español) indica que los ALPRs son cámaras que toman fotos de las placas de autos en espacios públicos.
¿Cómo funciona la vigilancia?
Las imágenes capturadas se envían a bases de datos utilizadas por agencias policiales y privadas. ICE vigila autos de migrantes al acceder a esta información para identificar al propietario registrado del vehículo. De este modo, puede seguir los desplazamientos del auto y, por ende, monitorear dónde vive, trabaja o viaja la persona asociada a ese vehículo.

Impacto en las comunidades migrantes
Este método convierte la matrícula en un “rastro digital constante”. Las personas con autos registrados a su nombre pueden ser rastreadas sin contacto directo. Así, ICE reconstruye patrones de movimiento para localizar a migrantes indocumentados. Esto ha generado preocupación en las comunidades, pues sienten vulnerados sus derechos a la privacidad y protección. ICE vigila autos de migrantes y esto es parte de su estrategia.
Reacciones y limitaciones del sistema
Organizaciones defensoras de migrantes, como el Immigrant Defense Project, alertan sobre el uso extensivo del ALPR para vigilancia masiva. Incluso algunas empresas proveedoras han limitado su cooperación tras denuncias de violaciones legales. Por ejemplo, una empresa en Illinois suspendió la consulta masiva de datos tras acusaciones de violar leyes estatales. No obstante, ICE vigila autos de migrantes aprovechando las opciones disponibles.










