El 1 de septiembre de 2025, decenas de miles de estadounidenses tomaron las calles en más de 1.000 protestas durante el Día del Trabajo, acusando al presidente Donald Trump de priorizar a los millonarios sobre la clase trabajadora. Las manifestaciones, organizadas bajo el lema “Trabajadores por encima de los multimillonarios”, se concentraron en estados como California, Nueva York e Illinois, reflejando un creciente descontento con las políticas de la administración actual.
Un grito contra la desigualdad
Las recientes protestas por el Día del Trabajo fueron lideradas por la Federación Estadounidense del Trabajo y Congreso de Organizaciones Industriales (AFL-CIO), en conjunto con grupos cívicos como Indivisible y Public Citizen. El objetivo central de las movilizaciones fue exigir una mayor financiación para servicios públicos esenciales como educación y salud. Además, los manifestantes pidieron un freno a lo que denominaron una “toma de poder” por parte de las élites económicas del país. En ciudades importantes como Chicago, Nueva York y Los Ángeles, los asistentes dijeron que las políticas de Trump ayudan mucho a los ricos. Al mismo tiempo, estas políticas reducen programas sociales importantes como Medicaid y Seguridad Social.
Por ejemplo, en la ciudad de Nueva York, la protesta se concentró frente a la Torre Trump. Cientos de personas se reunieron, portando pancartas con mensajes contundentes como “Corten a los multimillonarios, no a los trabajadores”. Un organizador resumió lo que siente la gente. Dijo en un discurso: “Trump está llenando sus bolsillos y los de sus amigos ricos. Al mismo tiempo, está destruyendo agencias importantes para el pueblo.” Los manifestantes también recurrieron al sarcasmo, haciendo referencia al acrónimo “TACO” (Trump Always Chickens Out), para burlarse de las promesas incumplidas del presidente.
Chicago: tensión por una posible militarización
En Chicago, las protestas adquirieron un tono especialmente combativo debido a las previas amenazas del presidente Trump de enviar la Guardia Nacional para “combatir el crimen” en la ciudad. El alcalde Brandon Johnson lideró una marcha en el barrio West Loop. Allí se escucharon gritos como “¡No a las tropas en Chicago!” y “¡Inviertan en Chicago!”. Johnson condenó la posible militarización, comparándola con el reciente y polémico despliegue federal en Washington D.C., y la vinculó directamente a un plan más amplio para intensificar las redadas migratorias. “Defenderemos nuestra democracia y la humanidad de cada persona en esta ciudad”, declaró enfáticamente el alcalde.
Además del rechazo a la intervención militar, los manifestantes expresaron su repudio a las políticas migratorias de Trump, portando carteles que exigían “Parar las deportaciones” y “Proteger a los migrantes”. El apoyo a estas demandas es grande. Según datos de la AFL-CIO, el 55% de los estadounidenses confía más en los sindicatos que en los partidos políticos. Esto muestra el respaldo a estas organizaciones.
Protestas a nivel nacional
La ola de movilizaciones no se limitó únicamente a las grandes urbes estadounidenses. Incluso en pequeños pueblos de estados como Idaho, Maine y Arkansas, los trabajadores también se unieron para alzar la voz. En la ciudad de Los Ángeles, donde se enviaron militares en junio para controlar protestas sobre redadas migratorias, miles de personas marcharon. Exigieron el fin de lo que llaman un “gobierno de multimillonarios”. En Washington D.C., una carrera simbólica llamada “Freedom Run” reunió a casi 1.000 personas que protestaron contra el despido masivo de empleados federales por parte de la administración Trump.
Pese a la magnitud de las protestas, la Casa Blanca salió a defender al presidente y sus políticas. La portavoz Karoline Leavitt dijo que “Trump es la voz de la clase trabajadora”. También mencionó medidas recientes. Estas incluyen la eliminación de impuestos sobre propinas y horas extras. Según ella, estas medidas ayudarían a millones de personas. Sin embargo, los manifestantes rechazan este argumento, sosteniendo que estas políticas no son suficientes para compensar los drásticos recortes a programas sociales y el debilitamiento de los derechos laborales.
Un año de protestas contra Trump
Las manifestaciones por el Día del Trabajo se suman a una serie de protestas a gran escala que se han dado contra la administración Trump en 2025. Entre ellas destacan las movilizaciones del 4 de julio por el Día de la Independencia y el 14 de junio, cuando un desfile militar por el 250 aniversario del Ejército coincidió con el cumpleaños del presidente. Estos eventos han sido duramente criticados por proyectar una imagen que muchos consideran autoritaria. En Chicago, los organizadores de las marchas prometieron que las protestas continuarán, especialmente ante la amenaza de una intervención federal.
En consecuencia, el Día del Trabajo de 2025 no solo sirvió para celebrar el rol de los trabajadores, sino que se transformó en un escenario político crucial para exigir justicia económica y social. Desde las grandes ciudades hasta los pueblos más pequeños, los estadounidenses enviaron un mensaje claro: seguirán alzando la voz contra lo que consideran una administración que favorece a los ricos y las élites.
