El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sorprendió este viernes. Dijo que no sabe quién es María Corina Machado. Ella es la reciente ganadora del Premio Nobel de la Paz. La declaración llegó solo una semana después de que el mandatario agradeciera públicamente a la dirigente venezolana por haberle dedicado el galardón.
Durante un encuentro con el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, en la Casa Blanca, Trump fue consultado sobre su relación con la líder opositora de Venezuela. “Alguien lo consiguió. Es una mujer muy amable, muy amable. No sé quién es, pero fue muy generosa”, afirmó el mandatario estadounidense, provocando risas y desconcierto entre los asistentes.
El Nobel y la dedicatoria a Trump
El confuso intercambio ocurrió pocos días después de que Machado dedicara su Premio Nobel de la Paz. Lo dedicó al “sufrido pueblo de Venezuela y al presidente Trump por su apoyo a nuestra causa”. Esto lo escribió en un mensaje en inglés en la red social X.
En ese momento, el mandatario republicano había respondido con elogios hacia la opositora venezolana. “La persona que recibió el Premio Nobel hoy me llamó y me dijo: ‘Estoy aceptando esto en tu honor porque realmente te lo merecías’. Fue una cosa muy amable de su parte”, declaró Trump tras el anuncio oficial del premio la semana pasada.
El cambio de tono en sus declaraciones ha causado confusión tanto en medios locales como internacionales, reforzando la percepción de improvisación que a menudo acompaña las intervenciones del presidente.
El reclamo del presidente estadounidense
Trump también aprovechó su aparición junto a Zelenski para quejarse nuevamente de que el comité del Nobel no lo haya reconocido con el galardón. “Puse fin a ocho conflictos en el mundo y aun así no recibí un Premio Nobel”, reclamó ante la prensa en el Despacho Oval.
El mandatario enumeró lo que considera sus mayores logros en política internacional, afirmando haber contribuido a cerrar conflictos en Gaza, Camboya-Tailandia, Kosovo-Serbia, República Democrática del Congo-Ruanda, Pakistán-India, Israel-Irán, Egipto-Etiopía y Armenia-Azerbaiyán.
“Cada vez dicen: ‘Si resuelves la siguiente guerra, ganarás el Premio Nobel’. Miren todas las que terminamos y nunca lo obtuve”, señaló Trump, insistiendo en que su papel diplomático ha sido subestimado por la comunidad internacional.
María Corina Machado, del liderazgo venezolano al reconocimiento mundial
Machado obtuvo el Premio Nobel de la Paz este año por su liderazgo en defensa de la democracia y los derechos humanos en Venezuela. La decisión del comité noruego reconoció “su resistencia pacífica frente a un régimen autoritario y su papel inspirador para millones de venezolanos dentro y fuera del país”.
La venezolana, ingeniera industrial y figura central de la oposición, ha encabezado una estrategia de resistencia política y civil contra el gobierno de Nicolás Maduro. En los últimos años, su movimiento ha ganado relevancia internacional, especialmente tras recibir respaldo de Washington en su llamado a elecciones transparentes y libres en Venezuela.
Además, la líder liberal fue reconocida por su trabajo con comunidades desplazadas y por impulsar la creación de redes de apoyo a mujeres perseguidas por razones políticas. Su reconocimiento con el Nobel fue celebrado ampliamente en América Latina y Europa, con mensajes de apoyo desde gobiernos y organismos multilaterales.
Altas y bajas en la relación Washington-Caracas
El episodio entre Trump y Machado vuelve a colocar la política venezolana en el foco de Washington. Desde su regreso al poder en enero de 2025, el presidente estadounidense ha mantenido una postura de presión diplomática y económica sobre el gobierno de Maduro, reforzando las sanciones y aumentando la coordinación con países aliados para exigir reformas democráticas.
Sin embargo, las declaraciones del mandatario muestran cierto distanciamiento respecto a la oposición venezolana, a pesar del apoyo que la administración estadounidense ha brindado en los últimos años a figuras como Machado. Analistas políticos consideran que sus comentarios podrían responder más a una estrategia de humor o desinterés momentáneo que a un cambio real en la política de Estados Unidos hacia Venezuela.
Pese a todo, la figura de María Corina Machado continúa consolidándose en el escenario internacional. Con el Premio Nobel de la Paz, su liderazgo dentro de la oposición venezolana alcanza un nuevo nivel de legitimidad, mientras que sus vínculos con Washington —aun con episodios confusos como este— siguen siendo un eje clave en la presión internacional contra el chavismo.
