El presidente Donald Trump volvió este martes a culpar a los demócratas por el cierre del Gobierno que inició el 1 de octubre y lo calificó como un “ataque kamikaze” contra la Administración republicana. Según el mandatario, la oposición actúa de esta manera porque “no tiene nada que perder” tras su derrota en las últimas elecciones presidenciales.
“Ellos iniciaron el cierre del Gobierno. Es como un ataque kamikaze suyo. No tienen nada que perder. Perdieron las elecciones presidenciales por goleada”, declaró Trump durante una reunión en la Casa Blanca con el primer ministro canadiense, Mark Carney.
Cierre por falta de acuerdo en el Congreso
La paralización gubernamental se produjo ante la falta de consenso entre republicanos y demócratas para aprobar una extensión presupuestaria que mantenga operativas las agencias federales. Mientras los demócratas exigen mayores inversiones en sanidad, los republicanos los acusan de querer expandir los servicios de salud hacia migrantes indocumentados, algo que la oposición niega categóricamente.
Trump, cuestionado sobre la posibilidad de retrasos en el tráfico aéreo debido a la ausencia de controladores, atribuyó cualquier interrupción a “retrasos de los demócratas”, insistiendo en que el partido opositor “no tiene líder” y que “está fuera de control”.
Impacto sobre empleados federales y servicios nacionales
El presidente no garantizó pagos retroactivos para los miles de empleados federales cuyas funciones fueron suspendidas por el cierre. Señaló que “hay personas que quizás no merecen que las cuidemos” y que algunos recibirán apoyo “de otra manera”.
Actualmente, cerca de dos millones de funcionarios han visto interrumpido el pago de sus salarios, y Trump considera que la situación tiene la “ventaja” de permitir una reducción del tamaño de la Administración. Los recortes específicos serían anunciados próximamente.
Entre las agencias más afectadas están la Agencia de Protección Ambiental (EPA), la NASA y los departamentos de Educación, Comercio y Trabajo. Otros, como Transporte, Justicia, Seguridad Nacional y Asuntos de Veteranos, han reportado un impacto menor gracias a sus planes de contingencia.
Controversia por la cobertura sanitaria
La Oficina Presupuestaria del Congreso estimó que la ley firmada por Trump el pasado 4 de julio dejaría sin cobertura sanitaria a 11 millones de estadounidenses, principalmente por recortes al programa Medicaid que atiende a familias de bajos ingresos.
Los demócratas advierten que, además, 4 millones perderán su seguro médico el próximo año si no se prorrogan las subvenciones del Obamacare, mientras que otros 24 millones verían duplicadas las primas de salud. El lunes, el líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer, llamó al presidente de la Cámara, Mike Johnson, a iniciar conversaciones sobre los planes de salud “de inmediato”.
Antecedentes y estrategia política
El actual cierre, conocido como “shutdown”, está aún lejos del récord de 35 días registrado entre diciembre de 2018 y enero de 2019, también durante el mandato de Trump. Sin embargo, algunos observadores creen que el presidente estaría aplicando una estrategia de “máximo sufrimiento” hacia la oposición, que incluiría congelar fondos federales para estados bajo control demócrata.
A medida que pasan los días, la tensión entre ambos partidos crece, con un panorama incierto sobre cuándo podrá reabrirse el Gobierno y si se alcanzará un acuerdo que evite prolongar el impacto económico y social de esta paralización.
