El presidente Donald Trump intensificó la presión sobre Canadá al firmar el 31 de julio de 2025 una orden ejecutiva que eleva los aranceles a las importaciones canadienses no cubiertas por el T-MEC del 25% al 35%, efectivo a partir del 1 de agosto. La medida, justificada por la Casa Blanca como una respuesta al supuesto papel de Canadá en el tráfico de fentanilo, ha generado críticas por su impacto económico y las tensiones diplomáticas con un aliado clave. Mientras México recibe una prórroga de 90 días, el aumento arancelario amenaza con golpear a la economía canadiense, que envía el 76% de sus exportaciones a EE.UU.
Aranceles como arma contra el fentanilo
La orden ejecutiva cita la “falta de cooperación” de Canadá para frenar el flujo de fentanilo y otras drogas ilícitas como el motivo principal del aumento. Según la Casa Blanca, los cárteles mexicanos operan laboratorios de fentanilo en Canadá, contribuyendo a una crisis que ha causado 76,000 muertes por sobredosis en EE.UU. en 2024, según los CDC. El comunicado afirma que el fentanilo interceptado en la frontera norte este año podría matar a 16 millones de personas. Además, se impondrá un arancel del 40% a mercancías transbordadas para evadir los gravámenes, una medida que busca cerrar lagunas en el comercio.
Por su parte, Canadá rechaza las acusaciones. El ministro de Seguridad Pública, Dominic LeBlanc, afirmó que menos del 0.1% del fentanilo en EE.UU. proviene de Canadá, y Ottawa ha invertido 500 millones de dólares canadienses en 2024 para combatir el tráfico de drogas, según CBC News. La decisión de Trump, que sigue a un aumento arancelario al 25% en marzo, parece más una táctica de presión que una medida basada en datos, según analistas. En 2024, el comercio bilateral entre ambos países alcanzó los 1.2 billones de dólares, según la Oficina del Censo de EE.UU.
Impacto económico en Canadá
El aumento al 35% podría devastar sectores clave de la economía canadiense. Canadá exporta el 76% de sus bienes a EE.UU., incluyendo petróleo, vehículos y madera, que no están protegidos por el T-MEC, según Statistics Canada. En 2023, los aranceles de Trump costaron a Canadá 16,000 millones de dólares en exportaciones, según el Banco de Canadá. La Cámara de Comercio de Canadá advirtió que el nuevo gravamen podría elevar los precios al consumidor en EE.UU. en un 2% y reducir el crecimiento económico canadiense en un 1.5% para 2026. Productos como el whisky canadiense y el jarabe de arce enfrentan ahora mayores costos.
Además, la medida ha generado temores de represalias. En julio, Canadá impuso aranceles del 10% a productos estadounidenses como el ketchup y los electrodomésticos en respuesta al aumento previo, según Reuters. La primera ministra de Ontario, Bonnie Crombie, calificó la decisión de Trump como “un ataque injustificado” y prometió medidas recíprocas. En 2024, el 30% de las pequeñas empresas canadienses reportaron pérdidas debido a tensiones comerciales con EE.UU., según la Federación Canadiense de Negocios Independientes.
Contrastes con México y críticas internas
Pese a todo, Trump otorgó a México una prórroga de 90 días para los aranceles, a pesar de que el 80% del fentanilo en EE.UU. ingresa a través de su frontera, según la DEA. Esta decisión, tras una llamada con la presidenta Claudia Sheinbaum, refleja la prioridad de mantener el comercio bilateral, que alcanzó 1.7 billones de dólares en 2024, según la Oficina del Censo. Sin embargo, la diferencia de trato ha avivado críticas. El senador Bernie Sanders calificó los aranceles a Canadá como “una distracción de los verdaderos problemas” y pidió enfocarse en la crisis interna de opioides, según una declaración del 31 de julio.
Por su parte, la Casa Blanca insiste en que los aranceles protegen la seguridad nacional. La portavoz Karoline Leavitt afirmó que Trump está “responsabilizando a Canadá por su papel en la crisis de drogas”. Sin embargo, expertos señalan que los aranceles podrían encarecer bienes esenciales en EE.UU., donde el 15% de los productos importados desde Canadá son alimentos, según el Departamento de Agricultura. Mientras tanto, la relación con Canadá, un aliado clave en el T-MEC, enfrenta un momento crítico, con negociaciones pendientes para evitar una escalada comercial que podría afectar a ambos lados de la frontera.
