¿Por qué Trump insiste en aranceles contra Corea del Sur?

Trump mantiene aranceles del 15% pese a millonarias inversiones prometidas por Corea del Sur
Trump insiste en aranceles contra Corea del Sur
EFE

La reciente cumbre entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo surcoreano, Lee Jae Myung, en la Casa Blanca el 25 de agosto de 2025, dejó claro que Trump no cederá en su política de aranceles del 15% sobre productos surcoreanos, a pesar de un nuevo compromiso de inversión de 150 mil millones de dólares por parte de empresas de Corea del Sur. Este encuentro, el primero desde que Lee asumió el cargo en junio, también destacó el interés de Trump en retomar la diplomacia con el líder norcoreano Kim Jong Un, en medio de tensiones regionales y un contexto político volátil en Seúl. La postura firme de Trump refleja su estrategia de priorizar los intereses económicos estadounidenses, incluso con aliados clave como Corea del Sur.

Un acuerdo comercial inflexible

Durante la reunión, Trump reafirmó que el acuerdo comercial de julio, que fijó un arancel del 15% a las exportaciones surcoreanas, no será renegociado. “Nos mantuvimos firmes”, declaró a los periodistas, subrayando que Corea del Sur cumplirá con los términos acordados. Este pacto, que evitó aranceles más altos del 25%, incluye una inversión surcoreana de 350 mil millones de dólares en sectores como construcción naval y energía, con 150 mil millones destinados específicamente a revitalizar la industria naval estadounidense bajo el lema “Make American Shipbuilding Great Again”. El lunes, la Federación de Industrias Surcoreanas anunció una inversión adicional de 150 mil millones de dólares, destacada en una mesa redonda con líderes de Samsung Electronics y Hyundai Motor Group.

Por ejemplo, Korean Air selló un pedido histórico de 36.2 mil millones de dólares por 103 aviones Boeing, el mayor en su historia, según un comunicado de la aerolínea. Sin embargo, Trump insistió en que los aranceles son esenciales para equilibrar el déficit comercial con Corea del Sur, que alcanzó los 66 mil millones de dólares en 2024, según la Oficina del Representante Comercial de EE.UU.

Tensiones políticas y críticas de Trump

El encuentro ocurrió en un momento delicado para Corea del Sur, tras la destitución del expresidente Yoon Suk Yeol por intentar imponer la ley marcial. Días antes de la cumbre, Trump generó controversia al publicar en Truth Social que el país enfrentaba una “purga o revolución”, un comentario que Lee desestimó diplomáticamente como un malentendido. Este roce refleja la estrategia de Trump de usar la presión pública para fortalecer su posición en negociaciones, según analistas. Lee, por su parte, buscó suavizar tensiones, elogiando a Trump y mencionando que leyó El arte de la negociación para prepararse.

Además, Lee propuso que Trump asista a la cumbre de APEC en octubre en Corea del Sur, sugiriendo que podría ser una oportunidad para dialogar con Kim Jong Un. La relación entre ambos países sigue siendo crucial, con 28,500 tropas estadounidenses estacionadas en Corea del Sur, cuyo costo de mantenimiento Seúl acordó aumentar un 8.3% a 1,100 millones de dólares para 2026.

Interés renovado en Corea del Norte

Trump aprovechó la cumbre para reiterar su deseo de reunirse con Kim Jong Un en 2025, destacando su “buena relación” con el líder norcoreano. “Espero verlo pronto”, afirmó, recordando sus cumbres de 2018 y 2019. Sin embargo, Pyongyang ha rechazado los acercamientos de Seúl, y Kim Yo-jong, hermana del líder, calificó las propuestas de Lee como “engañosas”. Los ejercicios militares conjuntos entre EE.UU. y Corea del Sur, como el Escudo Libertad Ulchi, han sido señalados por Corea del Norte como provocaciones, según la agencia estatal KCNA.

Por su parte, Lee pidió a Trump mediar por la paz en la península coreana, elogiándolo como un “pacificador”. Sin embargo, la producción de hasta 20 armas nucleares al año por parte de Corea del Norte, según el Instituto de Estocolmo, complica las perspectivas de diálogo.

Implicaciones para la alianza bilateral

La insistencia de Trump en los aranceles, a pesar de las millonarias inversiones surcoreanas, subraya su enfoque de “América Primero”. Empresas como Samsung y LG Energy Solution han firmado contratos por 20,800 millones de dólares con Tesla para chips y baterías, mientras Amazon planea colaborar con X-energy en reactores nucleares. Pese a todo, las tensiones persisten, especialmente por la presión de Trump para que Seúl abra sus mercados agrícolas, un punto sensible para Corea del Sur. La cumbre, aunque cordial, dejó en evidencia que la relación bilateral seguirá navegando un delicado equilibrio entre cooperación y exigencias económicas.

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