El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tuvo un momento tenso este domingo en el estadio Northwest de Maryland. Fue recibido con abucheos durante el medio tiempo del partido entre los Washington Commanders y los Detroit Lions. La escena fue un regreso importante. Es la primera vez desde 1979 que un presidente en funciones va a un juego de la NFL.
Trump llegó al estadio poco antes del inicio del segundo cuarto y ocupó un palco en compañía del secretario de Defensa, Pete Hegseth, y de Josh Harris, propietario del equipo local. Su presencia no pasó desapercibida entre los más de 60 mil asistentes.
Ceremonia por el Día de los Veteranos
El mandatario participó en una ceremonia de juramento. Esto fue durante el descanso del encuentro. Se juramentaron nuevos miembros de las Fuerzas Armadas. La ceremonia fue en conmemoración del Día de los Veteranos. Sin embargo, el ambiente en el estadio cambió apenas su nombre fue anunciado por la voz del narrador.
Los abucheos se extendieron durante gran parte de su discurso, con algunos espectadores coreando consignas mientras el presidente saludaba a las cámaras y agradecía a los militares. Pese al ruido, completó el acto protocolario antes de retirarse nuevamente a su asiento en la suite de propietarios.
Desde allí, el presidente observó el resto del encuentro y aprovechó la atención para hablar brevemente con medios deportivos acreditados sobre su relación con el fútbol americano y su etapa como jugador en la preparatoria. “Siempre disfruté este deporte. Es competitivo, fuerte, muy estadounidense”, comentó, según la señal de Fox Sports.
Entrevista con Fox durante el partido
Trump también fue invitado a la cabina de transmisión de Fox en el tercer cuarto, donde conversó con los comentaristas Kenny Albert y Jonathan Vilma. Durante la charla aprovechó para opinar sobre la temporada actual de la liga y elogió el nivel atlético de los jugadores.
Mientras analizaba la jugada de los Commanders, el mariscal de campo Marcus Mariota lanzó un pase de anotación a Deebo Samuel Sr., provocando la ovación del público. El presidente reaccionó con humor al decir: “Ahora su audiencia ha subido”.
El intercambio con los comentaristas generó gran repercusión entre los televidentes, ya que fue una de las pocas entrevistas informales que el mandatario ha concedido a cadenas nacionales desde su reelección.
Contrastes con otros eventos deportivos
La reacción en el estadio contrastó con la cálida recepción que el presidente había tenido en otros eventos recientes. En octubre, Trump fue invitado especial en un combate del Ultimate Fighting Championship (UFC) en Nueva York, donde el público lo aclamó entre aplausos y cánticos. De igual forma, durante el torneo de golf Ryder Cup en Carolina del Norte, el mandatario recibió ovaciones al saludar a los competidores estadounidenses.
Fuentes cercanas a la Casa Blanca señalaron que el presidente mantuvo la serenidad durante el incidente en Maryland y que consideró “parte natural del ambiente deportivo” la presencia de aficionados con opiniones divergentes.
Política y deporte: una relación constante
La visita del presidente al estadio ocurrió en medio de una intensa agenda política y de múltiples giras por distintos estados. En los últimos meses, Trump ha buscado reforzar su presencia en eventos públicos fuera de Washington y reavivar su imagen como figura cercana al ciudadano promedio.
Algunos analistas interpretaron la asistencia al partido de la NFL como un mensaje de acercamiento a los votantes indecisos del área metropolitana de Washington, donde el mandatario ha enfrentado históricamente opiniones divididas. Sin embargo, el episodio de los abucheos refleja que la polarización continúa vigente incluso en espacios de entretenimiento.
Pese al momento incómodo, los asistentes describieron la jornada como una celebración deportiva normal. El juego terminó con victoria de los Detroit Lions por 27-24 tras una remontada en el último cuarto. Ni la presencia presidencial ni la polémica en las gradas alteraron la programación del evento ni la seguridad en el estadio.
Donald Trump y el fútbol americano
La relación del presidente con la NFL se remonta a décadas atrás. En los años 80, Trump fue propietario del equipo New Jersey Generals, parte de la desaparecida liga USFL, rival de la NFL. Durante años ha sido un entusiasta del deporte y ha asistido a partidos de fútbol americano universitario, especialmente de la Universidad de Alabama.
En su entrevista del domingo, el mandatario reiteró su admiración por la liga. “La NFL forma parte de nuestra cultura y de nuestro espíritu competitivo. Es el mejor deporte del mundo”, declaró.
Aunque la jornada estuvo marcada por la reacción del público, fuentes de la organización destacaron que la presencia del presidente se desarrolló sin altercados y que la logística del estadio funcionó sin contratiempos
