El plan de Trump para ganar los comicios de medio término

El plan de Trump para ganar los comicios de
EFE

Con las elecciones de medio término de 2026 a la vista, el presidente Donald Trump ha desatado una estrategia agresiva para asegurar la mayoría republicana en la Cámara de Representantes. Su plan, centrado en rediseñar mapas electorales en estados clave como Texas, Ohio y Florida, ha encendido una batalla política que los demócratas intentan contrarrestar, aunque con opciones limitadas. La maniobra, que incluye tácticas como el controvertido “gerrymandering”, busca consolidar el poder del Partido Republicano en un Congreso donde la balanza está ajustada.

Texas lidera la ofensiva republicana

El epicentro de la estrategia de Trump es Texas, donde los republicanos, liderados por el gobernador Greg Abbott, buscan redibujar el mapa electoral para ganar hasta cinco escaños adicionales en la Cámara baja. Con una mayoría actual de 219 republicanos frente a 212 demócratas, cada asiento cuenta. La legislatura estatal, controlada por el GOP, convocó una sesión especial en verano para aprobar un mapa que diluye distritos demócratas en áreas urbanas como Dallas, Houston y Austin, así como en el Valle del Río Grande, según reportes del Texas Tribune. Sin embargo, más de 50 legisladores demócratas huyeron del estado para evitar el quórum, paralizando temporalmente el proceso.

Por su parte, Trump ha presionado directamente a legisladores texanos, afirmando que los republicanos “merecen” estos escaños. “Es una simple redibujada”, dijo el presidente en una reciente conferencia, según la Casa Blanca. Pero la maniobra no está exenta de riesgos: algunos republicanos temen que distritos rediseñados puedan volverse competitivos si los votantes rechazan la estrategia en las urnas.

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Una estrategia que se expande a otros estados

Además de Texas, la Casa Blanca está instando a estados como Ohio, Missouri, Indiana y Florida a seguir el ejemplo. En Ohio, donde la ley estatal obliga a redibujar mapas este año, los republicanos podrían eliminar dos escaños demócratas, según el analista Michael Li del Brennan Center for Justice. En Florida, el gobernador Ron DeSantis ha sugerido aprovechar el crecimiento poblacional para justificar un nuevo mapa que podría sumar hasta cinco escaños republicanos. Missouri también está en la mira, con el gobernador Mike Kehoe considerando una sesión especial para rediseñar distritos, según declaraciones de su portavoz.

Pese a todo, expertos como David Daley, de Fair Vote, advierten que los republicanos tienen más herramientas para este “gerrymandering” de mitad de década. “Tienen más estados bajo control total y más oportunidades para manipular mapas”, explicó Daley. En 2024, los republicanos ya lograron tres escaños adicionales en Carolina del Norte tras un rediseño similar, lo que demuestra el potencial de esta táctica.

Los demócratas buscan contraatacar

Los demócratas, liderados por el representante Hakeem Jeffries, han prometido una respuesta contundente. Jeffries, quien viajó a Texas para apoyar a los legisladores huidos, calificó el plan como un “esquema para manipular las elecciones”. Gobernadores demócratas como Kathy Hochul de Nueva York y Gavin Newsom de California han amenazado con redibujar mapas en sus estados, pero enfrentan obstáculos. En California y Nueva York, comisiones independientes limitan su capacidad de maniobra, mientras que en estados como Illinois los mapas ya favorecen al máximo a los demócratas.

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En consecuencia, las opciones legales de los demócratas son limitadas. Una sentencia de la Corte Suprema de 2019 determinó que los tribunales federales no pueden intervenir en disputas de redistricting estatal, dejando a los demócratas en desventaja en cortes estatales controladas por republicanos en Texas y Florida.

Impacto en las comunidades latinas

El plan también ha generado alarma entre las comunidades latinas, especialmente en Texas, donde 6.5 millones de hispanos tienen derecho a voto, según el Pew Research Center. El nuevo mapa apunta a distritos con alta población latina y afroamericana, diluyendo su influencia electoral. “Esto es un ataque directo al poder político de los latinos, que están creciendo rápidamente en Texas”, señaló Li. Entre 2010 y 2020, la población latina en el estado aumentó en 1.1 millones, frente a solo 77,000 anglosajones, según el censo.

Organizaciones como LULAC han denunciado que el rediseño viola la Ley de Derechos Electorales al debilitar el voto de minorías. A pesar de las protestas, que incluyeron audiencias públicas con fuerte oposición ciudadana, la legislatura texana planea votar el mapa esta semana. Si se aprueba, los demócratas y grupos de derechos civiles anticipan demandas, aunque el éxito es incierto.

Trump y el temor a perder el control

La obsesión de Trump con las elecciones de medio término responde a la historia: el partido del presidente suele perder escaños en estos comicios. Con una mayoría tan ajustada, una ola demócrata podría devolver el control de la Cámara a la oposición, abriendo la puerta a investigaciones y bloqueos legislativos. Para contrarrestarlo, Trump está invirtiendo millones en grupos políticos afines y respaldando a candidatos en primarias clave, desde Texas hasta Georgia, según la Casa Blanca. Su estrategia: mantener el entusiasmo de su base, aunque él no esté en la boleta.

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