Un tribunal federal de apelaciones en Estados Unidos dictaminó que el presidente Donald Trump excedió su autoridad al imponer aranceles a decenas de países. Esta decisión llegó el viernes 29 de agosto de 2025, pero los aranceles permanecen en vigor temporalmente. El fallo proviene del Tribunal de Apelaciones del Circuito Federal, que votó 7 a 4 en contra de las medidas. Según el tribunal, Trump no podía usar la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional de 1977 para justificar estos impuestos aduaneros.
Esta ley se diseñó para emergencias reales, no para políticas comerciales amplias. El presidente respondió rápidamente en su plataforma Truth Social, afirmando que apelará el veredicto. Mientras tanto, los aranceles siguen afectando el comercio con países como China, Canadá y México. El tribunal permitió que las medidas continúen hasta el 14 de octubre, dando tiempo para una posible revisión en la Corte Suprema. Esta pausa evita disrupciones inmediatas en el mercado, pero genera incertidumbre para empresas y consumidores. El portavoz de la Casa Blanca, Kush Desai, aseguró que los aranceles permanecen efectivos y que esperan ganar en apelación.
El fallo se centra en dos tipos principales de aranceles. Primero, los llamados “recíprocos”, que aplican una tasa base del 10% a importaciones de la mayoría de los socios comerciales. Segundo, aranceles específicos contra China, Canadá y México, destinados a combatir el tráfico de fentanyl. El tribunal argumentó que estos exceden los límites de la ley invocada por Trump. No obstante, otras tarifas como las sobre acero, aluminio y vehículos quedan intactas, ya que se basan en autoridades diferentes. Empresas pequeñas y estados demócratas impulsaron las demandas que llevaron a este resultado. El tribunal de comercio en Nueva York había emitido un fallo similar en mayo, lo que abrió el camino a esta apelación. Ahora, con esta confirmación, el debate se traslada a niveles superiores del sistema judicial.
El fallo que afecta a Trump
Los jueces del Circuito Federal explicaron que la Constitución otorga al Congreso el poder principal sobre impuestos y aranceles. Trump invocó emergencias nacionales por inmigración ilegal y drogas para justificar sus acciones. Sin embargo, el tribunal rechazó esa interpretación amplia de la ley de 1977. En su opinión mayoritaria, los jueces destacaron que la norma no menciona explícitamente aranceles ni permite medidas ilimitadas en alcance o duración. Cuatro jueces disintieron, argumentando que la ley sí da flexibilidad al presidente en asuntos de seguridad económica. Esta división refleja tensiones políticas en el poder judicial. Trump, en su mensaje en Truth Social, calificó al tribunal de “altamente partidista” y enfatizó que los aranceles benefician a trabajadores y empresas estadounidenses. Aseguró que, con ayuda de la Corte Suprema, mantendrán las medidas para hacer a América “rica y fuerte de nuevo”.
Este desarrollo surge en un momento clave para la economía estadounidense. Los aranceles han generado miles de millones en ingresos para el gobierno, pero también han elevado costos para importadores y consumidores. Analistas estiman que han costado a empresas más de 34 mil millones de dólares en ventas perdidas y gastos adicionales. Pequeños negocios, como importadores de vinos y otros bienes, han sufrido particularmente por cambios en cadenas de suministro. El presidente ha defendido estas políticas como herramientas para equilibrar el déficit comercial y proteger industrias nacionales. Ha negociado acuerdos con la Unión Europea, Japón y Corea del Sur para reducir tasas en algunos casos. Sin embargo, el fallo pone en duda la validez de esos pactos si se basan en aranceles ilegales.
Impacto en el comercio
Comerciantes y economistas observan de cerca cómo esto afecta relaciones internacionales. Países como India enfrentan tasas hasta del 50%, lo que ha tensado diplomacia. Canadá y México, aliados clave en el tratado USMCA, han criticado las medidas relacionadas con fentanyl. El tribunal no invalidó todas las tarifas, pero sí las más amplias impuestas bajo la ley de emergencias. Esto podría obligar al gobierno a buscar aprobación congresional para futuras acciones similares. Trump ha usado aranceles como palanca en negociaciones globales desde el inicio de su segundo mandato. Su administración argumenta que protegen la seguridad nacional y combaten prácticas injustas. El portavoz Desai reiteró que el presidente actuó legalmente para defender intereses estadounidenses contra amenazas extranjeras.

La decisión llega tras argumentos orales en julio, donde jueces cuestionaron la ausencia del término “aranceles” en la ley invocada. Uno de ellos señaló que el Congreso delega poderes explícitamente cuando lo desea. Ahora, con el fallo emitido, el Departamento de Justicia prepara la apelación a la Corte Suprema. Esta corte, con mayoría conservadora, ha respaldado algunas políticas de Trump en el pasado, pero ha sido cautelosa con expansiones de poder ejecutivo. Si la Suprema confirma el veredicto, el gobierno podría tener que reembolsar miles de millones en aranceles cobrados. Eso representaría un revés significativo para la agenda económica del presidente.
Respuesta ante los aranceles de Trump
Mientras se resuelve, mercados reaccionaron con cautela, sin grandes fluctuaciones inmediatas. Inversionistas esperan claridad de la Corte Suprema antes de octubre. Trump mantiene que eliminar aranceles sería un “desastre total” para el país, debilitando su posición financiera. En su post, instó a recordar durante el fin de semana de Labor Day cómo estas medidas apoyan productos hechos en América. La administración ha presentado declaraciones de altos funcionarios, como el secretario del Tesoro Scott Bessent, advirtiendo sobre impactos diplomáticos si se revocan de inmediato. Esto subraya la complejidad de equilibrar poderes entre ramas del gobierno en temas económicos.

El caso consolida demandas de negocios y estados, destacando preocupaciones por sobrecostos y disrupciones. Por ejemplo, una empresa de juguetes y otros importadores argumentaron daños irreparables a sus operaciones. El tribunal reconoció que, aunque no juzga políticas, debe limitar acciones ejecutivas fuera de la ley. Esta dinámica resalta debates constitucionales sobre separación de poderes. Trump continúa promoviendo aranceles como clave para revitalizar manufactura y reducir dependencia externa. Su equipo explora alternativas legales si la apelación falla, posiblemente invocando otras estatutos.









