El miedo a ser deportada por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) impidió que Sheylla Gutiérrez Rosillo, una madre peruana de 33 años, denunciara los abusos de su esposo en Lancaster, California. Su cuerpo fue encontrado el 12 de agosto en el Bosque Nacional de Los Ángeles. Esto causó indignación en la comunidad. También renovó el debate sobre las políticas migratorias. Estas políticas disuaden a las víctimas de violencia doméstica de buscar ayuda. La tragedia dejó a tres niños sin padres. Muestra las barreras que enfrentan los inmigrantes indocumentados. Esto sucede en un contexto de redadas más fuertes bajo el gobierno del presidente Donald Trump.
A continuación, se detalla el caso de Gutiérrez Rosillo y las reacciones que ha generado en Los Ángeles, una ciudad marcada por recientes operativos de ICE.
Un trágico desenlace en el Bosque Nacional
Sheylla Gutiérrez Rosillo fue reportada como desaparecida por sus amigas el 12 de agosto, quienes temían que hubiera sido detenida por ICE, ya que ella había expresado repetidamente su miedo a las autoridades migratorias. Días después, el Departamento del Alguacil de Los Ángeles (LASD) encontró su cuerpo en un sector remoto del Bosque Nacional de Los Ángeles. Las autoridades identificaron a su esposo, Jossimar Cabrera, de 36 años, como el principal sospechoso. Videos de seguridad captaron a Cabrera arrastrando un bulto envuelto en una lona por el pasillo de su edificio en Lancaster, según informó el LASD.
Por ejemplo, las imágenes muestran a Cabrera llevando un bulto en un vehículo. Luego, huyó a Perú con sus tres hijos, que tienen 3, 7 y 9 años. Las autoridades creen que Gutiérrez Rosillo fue asesinada tras intentar dejar a su esposo debido a los continuos abusos, un paso que, según activistas, ella postergó por temor a ser deportada si contactaba a la policía.
El miedo a ICE agrava la crisis
El caso de Gutiérrez Rosillo refleja un problema creciente en comunidades migrantes. Según un informe de la Alliance for Immigrant Survivors de junio de 2025, el 76% de los defensores de inmigrantes reportaron que las víctimas de violencia doméstica temen contactar a la policía por miedo a ICE. En Los Ángeles, donde ICE arrestó a 239 personas en una operación en mayo, según datos oficiales, este temor se ha intensificado. Activistas señalan que las redadas, como las ocurridas en Santa Fe Springs y Montebello, han llevado a muchos a evitar reportar crímenes, incluso en casos de violencia grave.
Un estudio en dos hospitales de California encontró que el 19% de las víctimas de violencia doméstica no denunciaron. Tenían miedo de que se reportara su situación a las autoridades migratorias. En el caso de Gutiérrez Rosillo, su reticencia a buscar ayuda permitió que el abuso escalara hasta un desenlace fatal, según Miguel Coronado, de la organización Dr. Suarez Coronado, Agents of Change.
Clamor por justicia en Lancaster
La comunidad de Lancaster, donde el 44% de la población es latina, según datos del censo, se ha unido para exigir justicia. Coronado organizó una vigilia el 20 de agosto, a la que asistieron decenas de amigos y vecinos de Gutiérrez Rosillo. “Sheylla quería una mejor vida para sus hijos, pero el miedo a ICE la silenció”, afirmó Coronado. Los asistentes pidieron la extradición de Cabrera, quien permanece en Perú, y urgieron al Departamento de Justicia a tomar el caso para garantizar que no quede impune.
Por su parte, el LASD está colaborando con los consulados de Perú y México para emitir alertas internacionales sobre Cabrera, considerado una persona de interés. Aunque aún no se ha emitido una orden de arresto, las autoridades están recopilando evidencia para presentar cargos por homicidio.
Un patrón alarmante en la región
En Los Ángeles, las redadas de ICE han aumentado. Han detenido a más de 51,000 personas desde enero. Según datos internos, esto ha creado un clima de miedo. Casos similares han sido reportados, como el de una mujer salvadoreña en Houston que fue reportada a ICE por su agresor tras denunciar abuso, según el Houston Chronicle. Estas historias resaltan cómo los abusadores usan el estatus migratorio como arma de control, disuadiendo a las víctimas de buscar protección.
Pese a todo, organizaciones como el Tahirih Justice Center han triplicado las llamadas de ayuda en 2025, ofreciendo asesoría legal a sobrevivientes de violencia doméstica. Activistas instan a las autoridades locales a reforzar políticas que protejan a las víctimas, como separar claramente las funciones de la policía de las de ICE, para fomentar la denuncia segura de crímenes.
