La escalada de redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Pensilvania ha desatado temor y resistencia en las comunidades inmigrantes. Desde lugares de trabajo hasta espacios públicos, las operaciones de ICE, intensificadas bajo el segundo mandato del presidente Donald Trump, han detenido a decenas de personas, muchas sin antecedentes penales. En respuesta, familias y organizaciones locales han tejido redes de apoyo, usando desde aplicaciones móviles hasta walkie-talkies para alertar sobre la presencia de agentes y proteger sus derechos. Esta lucha en ciudades como Belén, Norristown y Exeter refleja un esfuerzo colectivo por enfrentar la amenaza de deportación.
Redadas intensas en lugares de trabajo
Las operaciones de ICE han golpeado con fuerza los sitios laborales. El 11 de junio de 2025, agentes de ICE, junto con Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) de Filadelfia, arrestaron a 17 inmigrantes indocumentados en el complejo de apartamentos Five 10 Flats en Belén, según un comunicado oficial de ICE. Los detenidos, principalmente de Venezuela y México, enfrentan procesos de deportación. Semanas antes, en el condado de Chester, tres trabajadores indocumentados fueron arrestados en Chavos Tires, un negocio de neumáticos, según The Philadelphia Inquirer. En Exeter, una redada en Wyoming Valley Pallets Inc. el 5 de junio resultó en la detención de cuatro inmigrantes de México y la República Dominicana, según ICE.
Por su parte, estas acciones forman parte de una estrategia más amplia. En 2025, ICE ha arrestado a más de 59,000 inmigrantes a nivel nacional, superando las detenciones en la frontera, según City & State Pennsylvania. En Pensilvania, donde viven cerca de 200,000 inmigrantes indocumentados, según el American Immigration Council, las redadas han generado un impacto económico y social. Por ejemplo, el 30% de los negocios agrícolas en el condado de Chester reportaron escasez de mano de obra tras operativos similares en 2024, según la Cámara de Comercio de Pensilvania.
Comunidades inmigrantes se organizan
Ante el aumento de las detenciones, las comunidades inmigrantes han creado estrategias de resistencia. En Norristown, donde los latinos representan el 32% de la población, la organización Unides para Servir ha liderado esfuerzos para proteger a los inmigrantes. Su equipo de respuesta rápida monitorea la presencia de ICE, alertando a través de mensajes de WhatsApp y redes sociales. Denisse Agurto, directora ejecutiva de Unides, afirmó que el 16 de julio, tras una redada en el supermercado Super Gigante que dejó 23 detenciones, según su conteo, la comunidad activó alertas al detectar 25 vehículos de ICE en la zona, según CBS Philadelphia.
Además, los inmigrantes están usando tecnología para defenderse. Aplicaciones móviles como Notifica y servicios de mensajería en Telegram y WhatsApp permiten difundir alertas en tiempo real sobre operativos de ICE. En Reading, un grupo de 200 familias usa walkie-talkies para comunicarse cuando detectan agentes en áreas como Marshall Street, un corredor de negocios latinos, según Spotlight PA. “Si vemos camionetas sospechosas, avisamos al instante”, dijo un residente anónimo a Univisión. Estas redes han evitado detenciones en el 20% de los casos reportados en Norristown en 2025, según Unides para Servir.
Miedo y solidaridad en las familias
El temor a la deportación ha transformado la vida diaria. María, una madre inmigrante de Norristown que protege su identidad, compartió con Univisión el impacto en su familia: “Mis hijos no duermen, preguntan qué pasará si nos llevan”. Este sentimiento es común en Pensilvania, donde 17,000 personas con Estatus de Protección Temporal (TPS) temen perder su protección, que expira en febrero de 2026, según Spotlight PA. En Berks, la asistencia a clases de inglés para adultos cayó un 25% en 2025 por miedo a redadas, según el Literacy Council of Reading-Berks.
Pese a todo, la solidaridad prevalece. Organizaciones como la Pennsylvania Immigration Coalition han educado a 5,000 inmigrantes sobre sus derechos desde enero, según su directora, Jasmine Rivera. En Filadelfia, marchas como la del 9 de noviembre en el puente de Walnut Street exigieron el cierre de centros de detención como Moshannon, según WHYY. Mientras ICE planea más operativos, con un presupuesto de 315 millones de dólares para deportaciones en 2025, según The New York Times, la resistencia de las comunidades inmigrantes en Pensilvania sigue creciendo, usando tecnología y unidad para enfrentar un futuro incierto.
