El 12 de agosto de 2025, agentes de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) detuvieron a unas 30 personas en múltiples redadas en Los Ángeles, California, como parte de la intensificación de operativos migratorios bajo la administración del presidente Donald Trump. Uno de los operativos más destacados ocurrió en Handy J Car Wash en Culver City, donde ocho personas fueron arrestadas, generando críticas por la detención de un residente legal y el impacto en comunidades migrantes.
Redada en Handy J Car Wash
En el centro de lavado de autos ubicado en 12681 Washington Boulevard, Culver City, agentes de CBP arrestaron a ocho empleados el martes por la mañana. Entre los detenidos estaba un residente permanente, según familiares entrevistados por medios locales. “Se llevaron a mi tío y a mi padrino, que es residente legal. No le pidieron identificación”, dijo un familiar. Él destacó la confusión y el miedo que causó la operación. La subsecretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Tricia McLaughlin, llamó al operativo una “redada migratoria selectiva”. Esta acción se centra en indocumentados de México y Honduras que tienen antecedentes penales.
Por lo tanto, McLaughlin identificó a tres de los detenidos: Esteban Leal Ramírez, quien entró ilegalmente al país en 2007 y fue arrestado por robo. Juan Rizo Rizo fue condenado en 2025 por llevar un arma de fuego en público. Osman Rosmel Burgos Martínez tiene una orden de deportación desde 2006 por conducir bajo los efectos del alcohol. “Bajo el liderazgo de Trump y la secretaria Kristi Noem, los inmigrantes indocumentados delincuentes enfrentarán consecuencias”, afirmó McLaughlin.
Violación de órdenes judiciales
Los operativos desafiaron una orden de restricción temporal. Esta fue emitida el 11 de julio por una jueza federal de California. La orden prohíbe a ICE hacer arrestos migratorios en el sur del estado sin causa probable. El Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito ratificó esta orden el 1 de agosto, cubriendo condados como Los Ángeles, Orange y Riverside. La ACLU de California y el Ayuntamiento de Los Ángeles dijeron que las redadas rompen estas reglas. Estas redadas se basan en perfiles raciales y lugares de trabajo, como lavaderos de autos, restaurantes y obras de construcción.
En consecuencia, el alcalde interino de Los Ángeles, Kevin de León, calificó las detenciones como “inhumanas” y pidió a ICE mayor transparencia. La Coalición por los Derechos de los Inmigrantes (CHIRLA) informó que al menos 1,618 indocumentados fueron detenidos en Los Ángeles. Esto ocurrió entre el 6 y el 22 de junio. De estos, un 57% no tenía antecedentes penales, según el Deportation Data Project. Estas cifras reflejan un aumento del 24% en arrestos migratorios desde mayo, según el DHS.
Impacto en la comunidad
Las redadas han generado miedo en comunidades migrantes, especialmente en áreas como East Los Angeles y Boyle Heights, donde los jornaleros evitan ahora lugares de contratación. María López, trabajadora social en Culver City, expresó: “La gente tiene miedo de ir al trabajo o llevar a sus hijos a la escuela”. Organizaciones como Causa Justa están ofreciendo talleres de “Conozca sus derechos” para informar a los inmigrantes sobre cómo responder a ICE, incluyendo no abrir la puerta sin una orden judicial.
Pese a todo, las autoridades federales han promocionado la aplicación CBP Home, que ofrece a indocumentados un vuelo gratuito y $1,000 para autodeportarse. “Es una oportunidad para regresar legalmente y vivir el sueño americano”, afirmó un portavoz del DHS. Sin embargo, la oferta ha sido criticada por activistas como Dolores Huerta, quien la calificó de “coerción disfrazada de incentivo”. El DHS advirtió que quienes no usen la aplicación enfrentarán deportación sin posibilidad de regresar a EE.UU.
Contexto de las operaciones migratorias
Las redadas forman parte de una estrategia más amplia de la administración Trump, que ha detenido a 56,600 indocumentados a nivel nacional en 2025, según el DHS. En Los Ángeles, operativos similares en Van Nuys, Downtown LA y San Bernardino han resultado en protestas, con 200,000 personas manifestándose el 6 de junio en el evento No Kings Day, según organizadores. La Policía de Los Ángeles (LAPD) ha recibido instrucciones de grabar los operativos de ICE y mantenerse al margen, tras reportes de agentes federales que no se identifican, lo que ha generado confusión y denuncias de “secuestros”.
Además, un fallo reciente del Tribunal Supremo levantó una restricción que impedía deportaciones a terceros países, lo que podría aumentar las remociones. Mientras tanto, en Culver City, familiares de los detenidos en Handy J Car Wash planean una vigilia el sábado para exigir la liberación del residente legal y protestar contra lo que llaman “tácticas intimidatorias”. La comunidad espera respuestas mientras las tensiones por las políticas migratorias crecen en California.
