Familia demandó a ICE por una redada mortal: qué pasó

Familia demandó a ICE
EFE

La familia de Jaime Alanís García, un trabajador agrícola mexicano que murió tras una redada del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Camarillo, California, ha presentado una demanda contra la agencia federal. El incidente, ocurrido el 10 de julio en las instalaciones de Glass House Farms, dejó un saldo trágico y ha intensificado las críticas a las tácticas migratorias de la administración del presidente Donald Trump. La demanda busca justicia y respuestas para una comunidad conmocionada por la pérdida.

Una tragedia en los campos de Ventura

El 10 de julio, agentes de ICE y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) irrumpieron en dos granjas de Glass House Farms, dedicadas al cultivo legal de cannabis y tomates en los condados de Ventura y Santa Bárbara. Según la demanda presentada en un tribunal de Los Ángeles, Jaime Alanís, de 57 años, cayó desde un tejado de nueve metros mientras intentaba escapar de los agentes. Con fracturas en el cráneo y el cuello, fue trasladado al Centro Médico del Condado de Ventura, donde permaneció en estado crítico hasta su fallecimiento dos días después. “Jaime solo quería trabajar y volver a casa con su familia, pero nunca tuvo esa oportunidad”, expresó Robbie Muñoz, abogado de la familia.

Por su parte, testigos aseguran que los agentes actuaron con fuerza excesiva, utilizando tácticas intimidantes, como armas no letales y gases lacrimógenos, contra trabajadores y manifestantes. La familia de Alanís, apoyada por el Consulado de México en Oxnard, exige una indemnización de 94 millones de dólares por homicidio culposo, pérdida de sustento económico, gastos médicos y funerarios, además de la angustia sufrida por Jaime antes de morir.

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Una redada que desató el caos

El operativo en Camarillo, que resultó en la detención de al menos 361 trabajadores, según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), generó un enfrentamiento con cientos de manifestantes que acudieron a protestar. Imágenes de medios locales captaron a agentes con equipo antidisturbios enfrentándose a la multitud, mientras helicópteros sobrevolaban y vehículos militares bloqueaban accesos. La Unión de Campesinos (UFW) denunció que varios trabajadores, incluidos ciudadanos estadounidenses, fueron retenidos durante horas y obligados a borrar videos de la redada. Además, reportaron que algunos menores de edad, de hasta 14 años, estaban entre los detenidos, lo que provocó críticas por el manejo de la operación.

En consecuencia, la comunidad agrícola de Ventura vive bajo un clima de miedo. Judith Ramos, hija de un trabajador detenido, relató que su padre la llamó durante el operativo, temiendo no volver a casa. “No sabemos dónde está, y nadie nos da respuestas”, dijo a AP. La falta de transparencia del DHS, que no ha revelado detalles sobre los detenidos ni las órdenes judiciales, ha avivado las críticas de legisladores como el congresista Salud Carbajal, quien condenó la “militarización” de las redadas.

Reacciones y demandas de justicia

La Secretaría de Relaciones Exteriores de México expresó condolencias y está apoyando a la familia de Alanís para repatriar sus restos a Michoacán, donde era el sostén de su esposa e hija. El gobernador Gavin Newsom calificó las tácticas de ICE como “inhumanas” y prometió medidas legales para proteger a las comunidades trabajadoras. Por otro lado, la subsecretaria del DHS, Tricia McLaughlin, afirmó que Alanís no estaba bajo custodia ni era perseguido directamente, y que los agentes solicitaron ayuda médica inmediata tras su caída. Sin embargo, testigos han sugerido que un arma Taser pudo haber contribuido al accidente, una acusación que la familia espera esclarecer.

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Mientras tanto, el Caucus Hispano del Congreso ha exigido respuestas al ICE, y grupos como la UFW han convocado a paros laborales para protestar contra las políticas migratorias de Trump. Según la Universidad de California en Merced, más de la mitad de los 255,700 trabajadores agrícolas del estado son indocumentados, lo que resalta la dependencia de la industria en esta fuerza laboral. La alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, firmó una directiva para que los empleados municipales conozcan sus derechos frente a operativos federales, buscando mitigar el impacto en las comunidades.

Un precedente legal en marcha

La demanda de la familia Alanís alega violaciones constitucionales, incluyendo registros ilegales y uso excesivo de la fuerza. Si ICE no responde al reclamo en seis meses, la familia podrá presentar una demanda federal multimillonaria. Organizaciones como la ACLU han obtenido una orden judicial temporal que exige “sospecha razonable” para arrestos en el distrito central de California, un paso que podría limitar futuras redadas. A medida que la investigación avanza, la tragedia de Jaime Alanís se convierte en un símbolo de la tensión entre las políticas migratorias y los derechos de los trabajadores.

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