La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, dijo este martes que el Gobierno de Donald Trump no planea hacer ataques militares en México. Esto es para desmantelar organizaciones criminales. En su habitual conferencia matutina desde el Palacio Nacional, la mandataria fue categórica al decir que “eso no va a ocurrir”.
“Tenemos un marco de entendimiento de seguridad que se ha trabajado por meses con el Gobierno de Estados Unidos y fue acordado cuando estuvo el secretario de Estado Marco Rubio. Vamos a seguir colaborando bajo ese esquema, con coordinación, pero sin subordinación”, declaró Sheinbaum.
Las palabras de la presidenta se dieron en respuesta a un reporte divulgado esta semana por la cadena NBC, que aseguró que la Administración Trump discute opciones para lanzar ataques contra líderes de cárteles y laboratorios de drogas en México como parte de una ampliación del plan antidrogas implementado en el Caribe y el Pacífico.
“No estamos de acuerdo con ningún tipo de intervención”
Durante la conferencia, Sheinbaum reiteró su postura de defensa de la soberanía mexicana y subrayó que la relación con Washington se basa en la cooperación y el respeto mutuo.
“No tenemos ningún informe que indique que eso vaya a suceder. No estamos de acuerdo con ningún tipo de injerencismo ni intervencionismo, y se lo hemos comunicado directamente al presidente Trump”, afirmó la mandataria.
Pese a la firme negativa, Sheinbaum confirmó que en conversaciones telefónicas con el presidente de Estados Unidos este le ha ofrecido enviar tropas y apoyo logístico para combatir la delincuencia organizada.
“Le he dicho con toda claridad: muchas gracias, presidente Trump, pero no. México es un país libre, independiente y soberano”, enfatizó.
La mandataria precisó que la cooperación actual entre ambos países se centra en el intercambio de información de inteligencia, en la capacitación conjunta y en la lucha contra el tráfico de armas que provienen principalmente de territorio estadounidense.
Washington insiste en “hacer más” contra los cárteles
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmó más tarde que el presidente Trump mantiene comunicación constante con Sheinbaum y que valora la relación bilateral. “El presidente Trump respeta el liderazgo de Sheinbaum y aprecia la coordinación que ella ha brindado en temas de seguridad”, declaró Leavitt en rueda de prensa.
Sin embargo, la funcionaria señaló que Washington seguirá presionando para que México “haga más” en la lucha contra el narcotráfico. “Seguimos trabajando juntos con sus autoridades. Sin embargo, Estados Unidos necesita ver más esfuerzos para desmantelar los cárteles y reducir el flujo de drogas hacia nuestro país”, agregó.
Leavitt también condenó la violencia política en México, en alusión al reciente asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, ocurrido durante un evento público. “Rechazamos este tipo de actos y reiteramos nuestro compromiso de apoyar a México en el fortalecimiento de su seguridad interna”, mencionó.
Qué dice el supuesto plan de Trump
El informe de NBC sostiene que la Administración estadounidense evalúa el despliegue de tropas y agentes de inteligencia en México bajo el liderazgo del Comando Conjunto de Operaciones Especiales. Estas fuerzas utilizarían principalmente drones de ataque y operativos selectivos en territorio mexicano para destruir laboratorios de drogas sintéticas.
De acuerdo con la cadena, el plan no busca derrocar ni desestabilizar al Gobierno mexicano, sino atacar directamente a los líderes de los cárteles y frenar el tráfico de fentanilo. Sin embargo, la información difundida no menciona plazos concretos ni decisiones oficiales sobre su ejecución.
El presunto plan forma parte de una estrategia más amplia de la Administración Trump para combatir el narcotráfico en el hemisferio. En febrero pasado, el Gobierno estadounidense designó a seis cárteles mexicanos como “organizaciones terroristas extranjeras”. Esta clasificación otorga poderes adicionales a las agencias de seguridad y permite el uso de operativos encubiertos fuera del territorio nacional.
Colaboración bilateral bajo presión
En septiembre pasado, el diario The Washington Post informó que la Casa Blanca y el Pentágono bloquearon una propuesta de la DEA. Esta propuesta sugería hacer ataques directos en México. Según el informe, el presidente optó por mantener la cooperación con el Gobierno de Sheinbaum antes que arriesgarse a una escalada diplomática.
Florida, Texas y California han sido los principales puntos de ingreso de drogas sintéticas hacia Estados Unidos, con fentanilo y metanfetaminas producidas en laboratorios ubicados al norte de México. Ambos países mantienen programas conjuntos de intercepción marítima y aérea, además de coordinar operaciones en la frontera sur.
Pese a las tensiones, tanto Washington como Ciudad de México han reforzado la colaboración en inteligencia y tecnología de rastreo, una medida que ha permitido incautar más de 10 toneladas de fentanilo en los últimos dos años, según datos oficiales.
Sheinbaum reiteró que México “continuará colaborando en temas de seguridad, pero sin ceder su soberanía”. “Nuestra política exterior se guía por el respeto mutuo. México no permitirá ataques extranjeros en su territorio”, sentenció la presidenta.
Con esta declaración, la líder mexicana busca cerrar el paso a versiones que sugieren una intervención militar estadounidense en suelo mexicano, en momentos en que Washington redobla su ofensiva contra el narcotráfico en América Latina.









