El presidente Donald Trump desató una nueva controversia al culpar a las energías renovables, como la eólica y la solar, de los crecientes costos de la electricidad en EE.UU., que han aumentado un 4.9% en 2025, más del doble de la inflación del 2.1%, según la Oficina de Estadísticas Laborales. En un mensaje en Truth Social, Trump calificó estas fuentes como “la estafa del siglo” y prometió bloquear proyectos que “destruyen a los agricultores”. Sin embargo, expertos y activistas aseguran que los aumentos se deben a la alta demanda, una infraestructura obsoleta y el auge de los combustibles fósiles, no a las energías limpias, que representan el 22% de la electricidad generada en el país, según la Administración de Información Energética (EIA).
Trump ataca las renovables
En su publicación en Truth Social, Trump afirmó: “Los días de la estupidez en EE.UU. han terminado”, refiriéndose a su oposición a los proyectos eólicos y solares. Su administración ha tomado medidas concretas, como la eliminación de créditos fiscales para energías limpias en la ley fiscal aprobada en julio, que según Energy Innovation podría aumentar las facturas eléctricas en 130 dólares anuales por hogar para 2030. Además, el Departamento de Energía ha impuesto restricciones al desarrollo de parques eólicos y solares, citando preocupaciones sobre el uso de tierras agrícolas.
Por ejemplo, en Iowa, donde el 60% de la electricidad proviene de la energía eólica, el secretario de Energía, Chris Wright, defendió estas políticas, argumentando que las renovables heredadas de la administración Biden son responsables de los aumentos de precios. “Ese impulso está elevando los costos ahora, y nosotros pagamos el precio político”, afirmó Wright durante una visita al estado.
Expertos desmienten a Trump
Los analistas energéticos rechazan las afirmaciones de Trump. Según la EIA, el aumento de los precios eléctricos se debe principalmente al alza del gas natural, que genera el 43% de la electricidad del país y cuyos costos han subido un 20% desde 2024 por mayores exportaciones a Europa y Asia. La creciente demanda de centros de datos para inteligencia artificial, que consumen el 4% de la energía nacional, y el uso de vehículos eléctricos también han tensionado la red eléctrica, según la Agencia Internacional de Energía.
Por su parte, las energías renovables son las formas más baratas de generar electricidad, con costos de instalación de plantas solares un 30% más bajos que los de gas natural, según Lazard. En 2024, el 91% de la nueva capacidad energética en EE.UU. provino de fuentes limpias, y estados como California y Texas, con alta penetración de renovables, han visto descensos en las tarifas eléctricas, según la EIA.
Críticas desde el sector y el Congreso
La Asociación de Industrias de Energía Solar calificó las declaraciones de Trump como una “verdadera estafa” que ignora los beneficios de las renovables. “Las familias y empresas eligen la solar para ahorrar dinero y escapar de los altos costos de los combustibles fósiles”, afirmó el grupo. Jason Grumet, de la Asociación Estadounidense de Energía Limpia, añadió que frenar las renovables “azuzará directamente los aumentos de costos” y cederá el liderazgo energético a países como China, que instaló el 60% de la capacidad solar global en 2024.
Además, el senador demócrata Martin Heinrich advirtió que la ley fiscal republicana amenaza 45,000 empleos en el sector de energías limpias y encarecerá la electricidad. Incluso el senador republicano Chuck Grassley, defensor de la energía eólica, expresó preocupación por la eliminación abrupta de créditos fiscales, aunque elogió una nueva guía del Tesoro que mantiene ciertos incentivos para proyectos eólicos y solares.
Impacto en las comunidades rurales
John Quigley, del Centro Kleinman para Políticas Energéticas, criticó las políticas de Trump como “retrógradas”, señalando que las renovables generan ingresos para agricultores mediante arrendamientos de tierras, con pagos anuales de hasta 20,000 dólares por turbina eólica, según el Departamento de Agricultura. En estados como Kansas y Oklahoma, estos ingresos han revitalizado comunidades rurales. “Culpar a las renovables es una distracción; los combustibles fósiles están costando salud y seguridad”, afirmó Quigley.
Pese a todo, las políticas de Trump enfrentan resistencia. California planea expandir su capacidad solar en un 25% para 2030, según la Comisión de Energía del estado, mientras activistas del Environmental Defense Fund instan a priorizar soluciones limpias para satisfacer la demanda energética. Mientras los precios de la electricidad siguen subiendo, el debate sobre el futuro energético de EE.UU. se intensifica, con las renovables en el centro de una batalla política que podría definir el panorama económico y ambiental del país.
