El jefe negociador del Gobierno de Venezuela, Jorge Rodríguez, acusó este martes a Estados Unidos de facilitar las operaciones de los narcotraficantes en la región Caribe. Según el político venezolano, el actual despliegue militar ordenado por Washington en esas aguas «deja la vía libre» al tráfico de drogas, que en su mayoría —afirma— se mueve por el océano Pacífico.
Durante una conferencia en Caracas, Rodríguez, quien también preside el Consejo Nacional por la Soberanía y la Paz, sostuvo que si el gobierno estadounidense «de verdad» buscara enfrentar el narcotráfico, concentraría sus esfuerzos en el Pacífico, donde «transcurre el 85 % de la droga que llega a los Estados Unidos». En ese sentido, aseguró que el operativo liderado desde el Caribe no tiene un fin de seguridad, sino un objetivo político.
Críticas a otros países latinoamericanos
El dirigente chavista también apuntó su discurso hacia otros gobiernos de la región al mencionar que «deben estar felices los narcotraficantes del Ecuador, empezando por su presidente Daniel Noboa, y los narcotraficantes de Perú, República Dominicana, Colombia y México». Para Rodríguez, la acción militar estadounidense abre un espacio de ventaja a los carteles que operan desde el Pacífico, al tiempo que “amenaza la estabilidad del Caribe y especialmente a Venezuela”.
Además, insistió en que Washington usa este tipo de despliegues para «intimidar» a los países del área y justificar una presencia prolongada de su fuerza naval. Según el discurso oficial de Caracas, el operativo militar estadounidense es percibido como parte de una estrategia más amplia destinada a presionar al gobierno de Nicolás Maduro y condicionar el comercio de recursos naturales venezolanos.
La postura del presidente Trump y la acusación venezolana
Rodríguez recalcó que la «intención real» del Gobierno del presidente Donald Trump no es combatir el narcotráfico, sino «asediar a Venezuela». De acuerdo con el parlamentario, ese plan busca un resultado económico: «hacerse con las riquezas naturales» del país, principalmente petróleo, gas y oro. Pese a las repetidas críticas del chavismo hacia Washington, el gobierno estadounidense sostiene que la operación en el Caribe tiene como único fin desarticular redes de narcoterrorismo vinculadas con Sudamérica.
Durante el encuentro con medios, el jefe negociador pidió a los venezolanos defender «la paz y la soberanía nacional» frente a lo que consideró una provocación internacional. “Venezuela es hoy por hoy más segura que Estados Unidos, Ecuador, Perú, Paraguay, República Dominicana y Panamá”, enfatizó. También subrayó que el Consejo Nacional por la Soberanía y la Paz mantendrá una posición firme ante lo que Caracas interpreta como una amenaza directa.
Washington justifica el operativo militar
Por su parte, la administración estadounidense ha reiterado que el despliegue naval responde a operaciones contranarcóticos contra embarcaciones relacionadas con grupos ilegales del Caribe y de América del Sur. Fuentes de defensa resaltaron que la misión busca “neutralizar rutas marítimas de drogas que ponen en riesgo la seguridad regional”. Sin embargo, el gobierno venezolano insiste en que esa versión es la fachada de una política intervencionista.
Según Caracas, el operativo es una continuación de los esfuerzos de Washington por propiciar un “cambio de régimen” en Venezuela. Los voceros chavistas sostienen que detrás de la estrategia militar hay intereses por “apoderarse” de los recursos minerales y energéticos de la nación suramericana. Esta tensión se suma a varios episodios previos que han deteriorado aún más las relaciones bilaterales.
Nuevo ataque en el Caribe
Este martes, el presidente Trump anunció que el Ejército estadounidense ejecutó un nuevo operativo contra un barco en el Caribe, cerca de las costas venezolanas, en el que murieron seis personas presuntamente vinculadas a redes de “narcoterrorismo”. Según declaraciones del mandatario, los servicios de inteligencia confirmaron que la embarcación transportaba narcóticos y mantenía conexiones con grupos ilícitos internacionales.
La acción militar se suma a por lo menos cinco operativos similares realizados desde septiembre, tres de ellos en zonas cercanas a Venezuela y otro en aguas próximas a República Dominicana. Washington considera que estas misiones representan avances concretos en su lucha contra el tráfico internacional de estupefacientes. Sin embargo, el gobierno de Maduro califica las intervenciones como parte de una estrategia de “hostigamiento político” contra su administración y advierte que continuará denunciándolas ante organismos internacionales.
