El gobierno de Venezuela, liderado por Nicolás Maduro, ha intensificado su retórica contra Estados Unidos tras el despliegue de buques militares estadounidenses en el Caribe, descrito como una “agresión” por el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López. En un discurso el 27 de agosto de 2025, Padrino afirmó que el país “no tiene espacio para el miedo” frente a lo que calificó como maniobras del “imperialismo norteamericano” para justificar una intervención bajo el pretexto de combatir el narcotráfico. La escalada de tensiones, marcada por acusaciones mutuas, ha avivado el temor a un conflicto en la región.
Una respuesta desafiante desde Caracas
Durante una transmisión en el canal estatal Venezolana de Televisión, Padrino López rechazó las acusaciones de Estados Unidos, que señala a Venezuela como un “narcoestado”. “No hay espacio para el miedo”, declaró el ministro, acompañado por altos funcionarios del gobierno. Acusó a Washington de fabricar una “mentira” para criminalizar a Venezuela y justificar acciones hostiles, como el envío de un crucero lanzamisiles y un submarino nuclear al Caribe, según alertó la misión venezolana ante la ONU. El ministro calificó estas maniobras como “grotescas” y llamó al pueblo a “defender la patria”.
Por ejemplo, el 26 de agosto, Padrino anunció el despliegue de buques venezolanos de “mayor porte” en el Caribe para contrarrestar el narcotráfico, horas después de que Maduro denunciara la presencia de “armas nucleares” estadounidenses en la región. El gobierno venezolano reportó una incautación de 2,800 kilos de cocaína en Amazonas el 26 de agosto, presentándola como prueba de su compromiso contra el tráfico de drogas, según un comunicado oficial.
Acusaciones de “narcoterrorismo”
La administración del presidente Donald Trump ha intensificado su presión sobre Maduro, duplicando a 50 millones de dólares la recompensa por información que lleve a su captura, acusándolo de violar leyes estadounidenses sobre narcóticos. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó el 20 de agosto que Estados Unidos usará “todo su poder” para frenar el flujo de drogas desde Venezuela, señalando al supuesto “Cártel de los Soles” vinculado al régimen. El 27 de agosto, el Ejército estadounidense publicó imágenes de marines realizando ejercicios en un buque cerca de las costas venezolanas, lo que Caracas interpretó como una provocación.
Sin embargo, Padrino López insistió en que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) está preparada para enfrentar cualquier amenaza. “No han logrado quebrarnos en 26 años de asedio”, afirmó, destacando la labor de la Milicia Bolivariana, un cuerpo de civiles armados creado por Hugo Chávez en 2009. El ministro anunció que el 29 y 30 de agosto se abrirán 1,000 puntos de alistamiento para reclutar nuevos milicianos, con el objetivo de alcanzar los 4.5 millones de reservistas movilizados.
Un historial de tensiones
Las relaciones entre Washington y Caracas han sido hostiles durante décadas, pero las acusaciones de narcotráfico han escalado desde 2020, cuando el Departamento de Justicia de EE.UU. acusó a Maduro y a varios funcionarios de “narcoterrorismo”. Según un informe de la ONU de 2024, el 80% de la cocaína que llega a EE.UU. pasa por el Pacífico, no por Venezuela, lo que lleva a Padrino a cuestionar por qué los buques estadounidenses no se despliegan en esa región. “El narcotráfico no se combate con destructores ni misiles”, afirmó en una entrevista con TeleSUR el 27 de agosto.
Además, el gobierno venezolano ha denunciado que EE.UU. busca un “cambio de régimen” para imponer una constitución neoliberal, según Padrino. En contraste, la Casa Blanca sostiene que sus operaciones en el Caribe son parte de una estrategia antidrogas que incluye a Colombia, donde siete bases militares estadounidenses no han reducido significativamente la producción de coca, según datos de la DEA de 2024.
Reacciones y movilización
La retórica beligerante de Maduro y Padrino ha movilizado a sectores del chavismo. En Petare, el 25 de agosto, miles respondieron al llamado de alistamiento en la Milicia Bolivariana, según el Ministerio de Defensa. Organizaciones como el Centro CLACSO en Venezuela han alertado sobre una “escalada imperialista” y exigen respeto a la soberanía. Mientras tanto, la comunidad internacional observa con preocupación, y la Cancillería colombiana pidió el 26 de agosto un diálogo para reducir tensiones en la región.
