Cientos de puertorriqueños salieron este sábado a las calles de San Juan para unirse al movimiento nacional “No Kings” (“No queremos reyes”), con el que miles de manifestantes en todo Estados Unidos expresaron su rechazo a las políticas del presidente Donald Trump. La manifestación, realizada frente al Tribunal Federal, reunió a diversos colectivos sociales que denunciaron lo que consideran un “gobierno autoritario, racista y abusivo”.
Puerto Rico se suma a las protestas nacionales
La movilización comenzó a las 16:00 hora local (20:00 GMT) y coincidió con marchas simultáneas en ciudades como Nueva York, Washington D.C., Chicago, Miami y Los Ángeles. Según los convocantes, el objetivo fue denunciar los abusos de poder y la deriva autoritaria del actual Gobierno de Estados Unidos.
“Las políticas neofascistas y violentas del Gobierno de Donald Trump impactan profundamente a Puerto Rico, que sigue siendo una colonia”, señaló Mari Mari Narváez, directora de la organización sin fines de lucro Kilómetro 0. La activista destacó que las decisiones de la Casa Blanca afectan directamente a la isla, sobre todo en temas de derechos humanos y justicia social.
Durante la manifestación, los asistentes corearon consignas como “Ningún ser humano es ilegal” y “Aquí nadie es ilegal”, mientras portaban pancartas con mensajes antirracistas y en defensa de los derechos de los migrantes.
“Puerto Rico no es plataforma de agresión”
Entre los temas que más indignación generaron se encuentra la creciente presencia militar estadounidense en el Caribe y la persecución a migrantes dominicanos y haitianos. “Nuestro pueblo ha luchado durante décadas contra la remilitarización del archipiélago. Nos están utilizando nuevamente como base de agresión contra países que no nos han hecho nada”, declaró Mari Mari Narváez.
Los manifestantes acusaron a las autoridades federales de violar derechos humanos y criticaron al Gobierno de Puerto Rico por permitir operativos de deportación en los que, aseguran, se ha detenido a personas que no han cometido delitos.
“Los migrantes vienen a trabajar, a construir el país, son parte integral de nuestra sociedad”, expresó Manuel Rodríguez, portavoz de la organización Democracia Socialista. En su opinión, el Gobierno local actúa con “complicidad” al permitir que se capturen y trasladen a inmigrantes indocumentados desde la isla.
El recuerdo de Vieques y la lucha contra la militarización
La protesta también revivió el recuerdo de la lucha que expulsó a la Marina de Estados Unidos de las islas-municipio Vieques y Culebra en 2003, tras años de movilizaciones multitudinarias. “Ya lo hicimos una vez y podemos hacerlo otra vez si siguen utilizando nuestro territorio como zona de guerra”, advirtió Rodríguez.
Los activistas exigieron que se ponga fin a la militarización y denunciaron que los ejercicios de entrenamiento y operaciones federales en el Caribe violan el derecho de autodeterminación del pueblo puertorriqueño.
Entre los manifestantes se encontraban representantes de organizaciones como la ACLU Puerto Rico, Amnistía Internacional, Democracia Socialista, el Comité Dominicano de Derechos Humanos, Casa Pueblo, el Colegio de Abogados y Abogadas de Puerto Rico y el Colegio de Médicos-Cirujanos. Todas coincidieron en que las protestas buscan visibilizar la falta de democracia plena que vive el archipiélago.
Demandas locales con eco internacional
Aunque Puerto Rico se unió a la jornada nacional “No Kings”, los organizadores subrayaron que la manifestación también tuvo reclamos propios. Además de rechazar el autoritarismo del presidente Trump, los participantes demandaron el fin del estatus colonial de Puerto Rico y mayores garantías en materia de justicia económica y ambiental.
El estatus político del Estado Libre Asociado, establecido en 1952, otorga a la isla cierta autonomía, pero mantiene el control de Washington sobre áreas clave como defensa, fronteras y relaciones exteriores. Esta dependencia, según los manifestantes, sigue limitando la soberanía puertorriqueña y facilita la intervención federal en decisiones locales.
El movimiento “No Kings” ha ido ganando fuerza desde principios de 2025, en paralelo con las crecientes críticas hacia el estilo de gobierno del presidente estadounidense. Solo en el último mes, se han contabilizado protestas masivas en al menos 2.500 ciudades del país.
Marchas internacionales en apoyo
Junto con las marchas en territorio estadounidense, en Europa también se registraron concentraciones en solidaridad con la jornada “No Kings”, particularmente en Berlín, París y Roma. Los organizadores afirman que el movimiento trasciende la política interna de Estados Unidos y busca defender los valores democráticos frente a lo que consideran una amenaza global del autoritarismo.
En Puerto Rico, las manifestaciones continuarán durante las próximas semanas con actividades culturales y foros públicos sobre derechos humanos y descolonización, según confirmaron los propios organizadores.









