Miles de personas en Colombia, Estados Unidos, España y Canadá se preparan para salir a las calles este jueves en una muestra de respaldo al expresidente colombiano Álvaro Uribe, condenado en primera instancia a 12 años de prisión domiciliaria por fraude procesal y soborno. La movilización, impulsada por el partido Centro Democrático, coincide con el aniversario de la Batalla de Boyacá y busca enviar un mensaje de resistencia frente al gobierno de Gustavo Petro.
Una marcha por “la libertad y la democracia”
Bautizada como la “Gran marcha nacional” y “la marcha por la libertad y la democracia”, la jornada reunirá a seguidores del uribismo en más de 30 ciudades colombianas, incluyendo Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Bucaramanga, Cúcuta y Villavicencio. En el exterior, se han convocado concentraciones en Miami y Houston en Estados Unidos, Toronto en Canadá, y ciudades españolas como Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia y Murcia. “Este 7 de agosto Colombia se levanta”, escribió la senadora Paloma Valencia en un mensaje en redes sociales, instando a los ciudadanos a “alzar la voz” y demostrar que Uribe “no está solo”.
La movilización, según el Centro Democrático, busca rechazar la condena de Uribe y criticar las políticas del gobierno de Petro, que este jueves cumple tres años en el poder. En un comunicado, el partido afirmó que las marchas son un llamado a “recuperar la institucionalidad” y un mensaje de cara a las elecciones presidenciales de 2026, cuando se elegirá al sucesor de Petro. “Estamos a poco más de un año de poner fin a la noche oscura”, señaló el partido, en referencia a la actual administración.
Puntos de encuentro en Colombia y el mundo
En Bogotá, los manifestantes partirán desde el Parque Nacional hacia la Plaza de Bolívar, un lugar emblemático para las protestas en la capital. En Medellín, la marcha comenzará en la Avenida Oriental con La Playa y culminará en el Parque de las Luces, mientras que en Cali el punto de encuentro será el Parque Panamericano. Estas concentraciones contarán con la participación de congresistas, líderes del Centro Democrático y ciudadanos que apoyan la gestión de Uribe, quien gobernó Colombia entre 2002 y 2010.
Por su parte, las movilizaciones en el exterior reflejan el respaldo de la diáspora colombiana, especialmente en comunidades como la de Weston, Florida, donde residen miles de colombianos. Líderes locales, como el comisionado Fabio Andrade, han calificado la condena de Uribe como un “plan maquiavélico” para socavar la democracia, según declaraciones a medios locales. En España, las marchas también contarán con el apoyo de grupos conservadores que ven en Uribe un símbolo de lucha contra el socialismo en América Latina.
El caso Uribe y la polarización política
La condena de Uribe, dictada el 28 de julio por la jueza Sandra Heredia, marcó un hito al convertirlo en el primer expresidente colombiano en ser encontrado culpable en un juicio penal. El caso, que se remonta a 2012, involucra acusaciones de soborno y manipulación de testigos para desacreditar al senador Iván Cepeda, quien investigaba los supuestos vínculos de Uribe con paramilitares. Actualmente, Uribe cumple detención domiciliaria en su finca en Rionegro, Antioquia, mientras su defensa prepara una apelación ante el Tribunal Superior de Bogotá.
Sin embargo, el fallo ha avivado la polarización en Colombia. Mientras los detractores de Uribe celebran la sentencia como un triunfo de la justicia, sus seguidores, incluyendo figuras como el ex presidente Iván Duque, la consideran una persecución política. El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, también criticó la decisión, calificándola como un “precedente preocupante” y acusando a “jueces radicales” de instrumentalizar el sistema judicial.
Un contexto electoral en ebullición
A medida que se acercan las elecciones legislativas de marzo y las presidenciales de mayo de 2026, las marchas adquieren un tono electoral. El Centro Democrático, liderado por Uribe, ya perfila a precandidatos como Miguel Uribe Turbay, quien sobrevivió a un intento de asesinato en junio. La movilización busca consolidar el apoyo a la oposición en un momento de creciente tensión política, mientras Petro pronunciará su discurso anual desde Leticia, en la Amazonía. En este contexto, las marchas no solo son un respaldo a Uribe, sino también un mensaje de fuerza de cara al futuro político de Colombia.
