Bad Bunny arremete contra ICE durante los Grammys: “Fuera ICE. No somos aliens”

Bad Bunny sacude los Grammy 2026 con un grito político: “Fuera ICE”
Bad Bunny arremete contra ICE durante los Grammys Fuera ICE
El cantante puertorriqueño Bad Bunny recibe su premio Grammy a mejor álbum de música urbana, este 1 de febrero de 2026, en Los Ángeles (EE.UU.). EFE/ Chris Torres

La noche de los Grammy 2026 quedará marcada no solo por la música, sino por un mensaje político contundente. Benito Antonio Martínez Ocasio, conocido mundialmente como Bad Bunny, subió al escenario para recoger el premio al Mejor Álbum de Música Urbana. Lo que comenzó como un agradecimiento tradicional se transformó rápidamente en un acto de protesta. Con solo dos palabras, el puertorriqueño logró silenciar el estruendo de los aplausos y poner el foco en una de las agencias más polémicas de Estados Unidos: “Fuera ICE”.

El artista, que ha dominado esta categoría ganando en tres de sus cinco años de existencia, no ocultó su indignación. Su álbum Debí tirar más fotos fue el vehículo que lo llevó nuevamente al podio. Sin embargo, su discurso no se centró en cifras de ventas ni en récords de reproducción. Bad Bunny decidió utilizar su plataforma global para denunciar las acciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Esta declaración llega en un momento de altísima tensión social tras los recientes operativos de deportación.

La victoria de Bad Bunny no fue la única de la velada. Durante la ceremonia Premiere, el “Conejo Malo” ya se había adjudicado el gramófono por Mejor Performance de Música Global con el tema “EoO”. Su éxito en la categoría urbana lo enfrentó a gigantes del género. Entre los nominados figuraban J Balvin con Mixteip, Feid con Ferxxo Vol X: Sagrado, Nicki Nicole con Naiki, Trueno con Eub Deluxe y Yandel con Sinfónico- en vivo. A pesar de la fuerte competencia, el carisma y la propuesta de Benito volvieron a convencer a la Academia.

¿Qué motivó la contundente protesta de Bad Bunny contra el ICE?

El trasfondo de esta protesta es profundo y doloroso para la comunidad latina. El ICE ha sido blanco de críticas masivas debido a sus constantes redadas de deportación. La tensión escaló drásticamente en las últimas semanas tras un trágico suceso en Mineápolis. El asesinato de dos ciudadanos estadounidenses en manos de operativos relacionados con esta agencia encendió una mecha que llegó hasta la alfombra roja de los Grammy. Bad Bunny no estuvo solo en su reclamo; el sentimiento era compartido por gran parte de la industria.

Varios artistas que asistieron a la gala mostraron su solidaridad de manera visual. Figuras de la talla de Billie Eilish, Kehlani, Justin Bieber y Hailey Bieber portaban insignias con la leyenda “ICE OUT”. También se sumaron a la iniciativa Justin Vernon, del grupo Bon Iver, y la destacada cantante de jazz Samara Joy. El mensaje era unánime: la comunidad artística exige un trato humanitario para los inmigrantes y el cese de las prácticas violentas por parte de las autoridades migratorias.

“No somos salvajes, no somos animales, no somos aliens”, sentenció Bad Bunny durante su intervención. Con estas palabras, el cantante buscó desarticular la retórica que deshumaniza a los latinos en el discurso político estadounidense. Al afirmar “somos humanos y somos estadounidenses”, Benito apeló a la identidad de millones de personas que contribuyen al país. Su inglés, aunque no sea su lengua materna, fue lo suficientemente claro para que ningún asistente en el Crypto.com Arena de Los Ángeles pudiera ignorar el reclamo.

¿Cómo ha sido la tensa relación entre Bad Bunny y las autoridades migratorias?

La postura de Bad Bunny no es una reacción impulsiva del momento. El año pasado, el artista confesó en una entrevista que evitó realizar giras por Estados Unidos durante un tiempo considerable. El motivo era el miedo real a que agentes del ICE estuvieran presentes en sus conciertos, poniendo en riesgo a sus seguidores. Para proteger a su público, prefirió realizar una residencia de tres meses con 30 actuaciones en su natal Puerto Rico. Este antecedente demuestra que su lucha es personal y constante.

La controversia ha escalado hasta las esferas más altas de la política norteamericana. Recientemente se anunció que Bad Bunny será el artista encargado del espectáculo de medio tiempo del Super Bowl 2026. Esta presentación hará historia, ya que será la primera realizada íntegramente en español. Sin embargo, la noticia no fue bien recibida por todos. El presidente Donald Trump calificó la elección del cantante como “absolutamente ridícula” y anunció que no asistiría al partido en señal de protesta.

A estas críticas se sumó la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem. La funcionaria lanzó una advertencia inquietante de cara al gran evento deportivo. Aseguró que el ICE “estaría por todas partes” durante el Super Bowl. Estas declaraciones han sido interpretadas como un intento de intimidación hacia el artista y la comunidad latina. Ante esto, el discurso de Benito en los Grammy funcionó como una respuesta directa a las amenazas de la administración actual, priorizando la dignidad sobre el miedo.

¿Qué papel juega el discurso del “amor contra el odio” en la carrera del artista?

Trump ha llegado a decir que Bad Bunny solo sirve para “sembrar el odio”. En respuesta, el cantante utilizó su tiempo en el podio para defender una filosofía opuesta. “Lo único más poderoso que el odio es el amor”, afirmó ante millones de espectadores. Benito pidió a la gente no dejarse “contaminar” por los sentimientos negativos, incluso cuando la situación política es hostil. Para él, la lucha por los derechos de los inmigrantes debe nacer del amor a la familia y a la cultura propia.

“Nosotros no los odiamos a ellos. Amamos a nuestra gente, amamos a nuestra familia y así es como lo hacemos”, explicó el boricua. Este enfoque busca diferenciar el movimiento latino de las tácticas agresivas de sus detractores. El mensaje de Bad Bunny resuena especialmente en un año donde su álbum Debí tirar más fotos aspira a ganar los galardones principales. Si logra el premio al Álbum del Año, sería el primer disco en español en conseguir tal hazaña, rompiendo una barrera histórica en la música anglosajona.

La gala también tuvo momentos de ligereza, a pesar del peso político del discurso. El premio le fue entregado por Karol G y el comediante Marcello Hernández. Aunque el anfitrión Trevor Noah intentó realizar un sketch humorístico con Benito que inicialmente no tuvo mucha chispa, el carisma del cantante terminó por imponerse. Más allá de los chistes, lo que perdura es la imagen de un Bad Bunny valiente que, en el pico de su carrera, decide no dar la espalda a las problemáticas sociales de su gente.

El impacto de este discurso seguramente se extenderá hasta la próxima semana, cuando el mundo entero sintonice el Super Bowl. Con la sombra de las amenazas del ICE y las críticas presidenciales, Bad Bunny se prepara para demostrar que la cultura latina es una fuerza imparable. Su grito de “Fuera ICE” no fue solo un eslogan; fue un recordatorio de que la música puede, y debe, ser un motor de cambio social frente a la injusticia.

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