La reunión Putin-Trump terminó sin un acuerdo. Ahora, Zelenski visitará a Trump junto a sus aliados europeos.
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La cumbre entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente ruso, Vladimir Putin, en la Base Conjunta Elmendorf-Richardson en Anchorage, Alaska, terminó sin un acuerdo para detener la guerra en Ucrania, que lleva más de tres años desde la invasión rusa de febrero de 2022. Aunque ambos líderes calificaron las conversaciones de “productivas”, no se anunció un alto al fuego ni avances concretos tras tres horas de diálogo, menos de las seis o siete previstas por el Kremlin. Trump afirmó haber logrado “grandes avances” sin ofrecer detalles, mientras Putin habló de eliminar las “causas fundamentales” del conflicto, reiterando sus demandas de seguridad.
Documentos misteriosos en Anchorage
Un giro inesperado fue el supuesto hallazgo de documentos confidenciales en un hotel de Anchorage, según reportes. Aunque su contenido no ha sido revelado, las filtraciones han desatado especulaciones sobre posibles compromisos secretos entre Trump y Putin. La Casa Blanca no ha confirmado ni desmentido estas filtraciones, lo que ha generado críticas por la falta de transparencia. Estas revelaciones han alarmado a Ucrania y sus aliados europeos, quienes temen que se hayan discutido concesiones a espaldas de Kiev.
La carta de Melania: un gesto simbólico
En un movimiento inusual, la primera dama Melania Trump encargó a su esposo entregar una carta a Putin durante la cumbre, pidiendo proteger “a los niños y las generaciones futuras” en el contexto de la guerra. La misiva abogaba por un compromiso con la paz, aunque su texto completo no se ha hecho público. Analistas ven este gesto como un intento de suavizar la imagen de la administración Trump, criticada por excluir a Ucrania de las negociaciones iniciales. Sin embargo, el impacto de la carta parece limitado frente a la falta de resultados concretos.
Zelenskyy exige ser escuchado
La exclusión del presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy de la cumbre desató preocupación en Ucrania y Europa. En un mensaje en Telegram, Zelenskyy denunció que Rusia continuó atacando regiones como Dnipropetrovsk y Donetsk durante el día de la cumbre, afirmando: “La guerra continúa porque no hay señales de que Moscú planee detenerla”. Según el Financial Times, Putin exigió que Ucrania ceda Donetsk y Lugansk, regiones donde Rusia controla aproximadamente el 88% del Donbas, como condición para la paz. Zelenskyy rechazó estas demandas, calificándolas de inconstitucionales y un riesgo para futuras agresiones rusas.
El enviado especial de Trump, Steve Witkoff, afirmó que Putin aceptó trabajar en “sólidas garantías de seguridad” para Ucrania, comparables al Artículo 5 de la OTAN, que considera un ataque a un miembro como un ataque a todos. “Fue la primera vez que los rusos aceptaron esto”, aseguró Witkoff, calificándolo de “transformador”. Sin embargo, Putin ha condicionado cualquier acuerdo a la desmilitarización de Ucrania y su exclusión de la OTAN, lo que contradice las expectativas de Kiev y sus aliados.
Sanciones en el horizonte
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, señaló que nuevas sanciones contra Rusia no están descartadas, pero advirtió que podrían “afectar la paz” al endurecer la postura de Moscú. Esta ambigüedad refleja el delicado equilibrio de la administración Trump entre presionar a Rusia y buscar un acuerdo diplomático. Mientras tanto, Rusia intensificó sus ataques en el este de Ucrania, capturando aldeas en Donetsk, lo que subraya la urgencia de un alto al fuego.
Europa y Zelenskyy se unen en Washington
Zelenskyy se reunirá con Trump en la Casa Blanca, acompañado por líderes europeos como el canciller alemán Friedrich Merz, el presidente francés Emmanuel Macron, el primer ministro británico Keir Starmer, la primera ministra italiana Giorgia Meloni y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte. La Unión Europea, liderada por Ursula von der Leyen, reafirmó que “las fronteras internacionales no pueden cambiarse por la fuerza” y que Ucrania debe estar en el centro de cualquier negociación. Este encuentro busca contrarrestar la exclusión de Ucrania en Alaska y garantizar que sus intereses no sean sacrificados.
El simbolismo de Alaska
La elección de Alaska como sede de la cumbre, por su cercanía al estrecho de Bering y su historia como territorio ruso hasta 1867, tuvo un peso simbólico. Putin rindió homenaje a pilotos soviéticos enterrados allí durante la Segunda Guerra Mundial, mientras Trump destacó la “neutralidad” del lugar. Sin embargo, analistas como Sam Greene, del King’s College de Londres, criticaron la elección, sugiriendo que “insinúa que las fronteras pueden cambiar”, un mensaje preocupante para Ucrania.
Un futuro incierto
En Ucrania, la cautela predomina. Civiles como Artem Reshetilov, quien perdió a su hermano en un ataque ruso, temen que Trump ceda ante las demandas territoriales de Putin. “No debemos rendirnos ante el enemigo y renunciar a nuestra tierra”, afirmó. Los líderes europeos insisten en que cualquier acuerdo debe respetar el derecho internacional. Mientras Trump sugiere una posible reunión tripartita con Putin y Zelenskyy la próxima semana, Rusia no ha confirmado su participación. Con la guerra intensificándose y las filtraciones generando desconfianza, el camino hacia la paz sigue siendo esquivo.

