Trump culpa a Biden y a los inmigrantes del tiroteo contra la Guardia Nacional en Washington.
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El tiroteo ocurrido en el centro de Washington D.C. ha sacudido a la nación, cobrándose la vida de la soldado de la Guardia Nacional de Virginia Occidental Sarah Beckstrom (20 años) y dejando en estado crítico a su compañero Andrew Wolfe (24 años).
El incidente, que tuvo lugar cerca de la Casa Blanca en la víspera del Día de Acción de Gracias, ha sido calificado por el presidente Donald Trump como un “acto de terrorismo” directamente ligado a fallas en las políticas migratorias de su predecesor, Joe Biden. El sospechoso se llama Rahmanullah Lakanwal. Es un ciudadano afgano que llegó a Estados Unidos en 2021. Esto fue bajo la Operación Allies Welcome. Fue arrestado después de resultar herido en un tiroteo. Ahora está en condición seria.
Las autoridades federales, incluyendo el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y el FBI, han confirmado que Lakanwal, de 29 años y residente en Bellingham, Washington, condujo a través del país para perpetrar el ataque. Según testigos y fuentes de la policía, el atacante se acercó a los guardias. Luego, abrió fuego a corta distancia. Primero hirió a uno y después al otro. Este último intentó refugiarse detrás de una marquesina de autobús. Lakanwal no cooperó con los investigadores y no portaba identificación al momento de su detención.
¿Qué dijo Trump sobre el tiroteo a la Guardia Nacional?
El presidente Trump, desde su casa en Mar-a-Lago, Florida, anunció la muerte de Sarah Beckstrom. Lo hizo durante una llamada con miembros de las Fuerzas Armadas en el Día de Acción de Gracias. Dijo: “Desafortunadamente, les informo que, hace unos segundos, oí que Sarah Beckstrom de Virginia Occidental ha fallecido. Ella era una de las guardias de las que hablamos. Era muy respetada, joven y una persona magnífica. Comenzó su servicio en junio de 2023 y era extraordinaria en todos los aspectos.”
El mandatario calificó al atacante de “monstruo salvaje” y afirmó que Andrew Wolfe “está luchando por su vida”. Trump culpó a la administración Biden por dejar entrar a “extranjeros desconocidos y sin verificar”. Dijo que el ataque muestra la mayor amenaza a la seguridad nacional. También pidió una revisión completa de todos los inmigrantes afganos que llegaron al país en ese tiempo. Esta retórica ha intensificado el debate sobre inmigración, un tema central en la agenda de Trump desde su regreso al poder.
¿Qué sabemos sobre el sospechoso y su llegada a EE.UU.?
Rahmanullah Lakanwal llegó a Estados Unidos el 8 de septiembre de 2021. Esto fue parte de la Operación Allies Welcome. Este programa fue creado por la administración Biden. Su objetivo era evacuar a afganos vulnerables. Esto ocurrió después de la retirada militar de Afganistán y la toma de poder por los talibanes. Según el director de la CIA, John Ratcliffe, Lakanwal había trabajado previamente con el gobierno estadounidense, incluyendo la agencia en Kandahar, como miembro de una fuerza asociada. A pesar de esto, funcionarios como el director del FBI, Kash Patel, han criticado la verificación de antecedentes realizada bajo Biden, alegando que fue insuficiente.
Lakanwal solicitó asilo en diciembre de 2024, y su petición fue aprobada el 23 de abril de 2025, ya durante la administración Trump. Un alto funcionario anónimo del gobierno confirmó a Reuters que no tenía antecedentes penales conocidos. Sin embargo, el FBI ha advertido repetidamente sobre el riesgo de radicalización individual, y este caso ha reavivado dudas sobre los protocolos de libertad condicional aplicados en la evacuación de Kabul. La investigación actual incluye revisiones de sus vínculos en Afganistán y posibles cómplices.
La organización sin fines de lucro AfghanEvac, dedicada a reasentar afganos, condenó el ataque y pidió no demonizar a la comunidad afgana por las acciones de un individuo. Su presidente, Shawn VanDiver, enfatizó que no hay excusa para la violencia y que explotar la tragedia políticamente pone en peligro a todos. Las autoridades de EE.UU. han reasentado a más de 190.000 afganos bajo programas como Allies Welcome y su sucesor, Enduring Welcome, con la mayoría recibiendo permisos temporales sin estatus permanente.
¿Cuáles son las consecuencias en políticas migratorias?
En respuesta al tiroteo y a la muerte de Sarah Beckstrom, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) anunció la suspensión inmediata e indefinida de todas las solicitudes de inmigración relacionadas con ciudadanos afganos. Esta medida, coordinada con el DHS, busca una revisión exhaustiva de los protocolos de seguridad y verificación. La agencia subrayó que la protección de la patria es su prioridad, aunque no especificó un plazo para reanudar los procesos.
El asesor principal de la Casa Blanca, Stephen Miller, declaró en Fox News que el gobierno acelerará revisiones del estatus migratorio de “cada persona que llegó en los últimos cuatro años”. Advirtió que aquellos sin “beneficio para el país” serán deportados, alineándose con el mensaje de Trump de examinar a todos los extranjeros de Afganistán. Esto incluye visas, permisos y asilos otorgados durante el período Biden, intensificando la ofensiva antiinmigratoria de la actual administración.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, reforzó esta postura al mencionar en una declaración oficial la nacionalidad del sospechoso y culpar a las políticas de Biden por liberar “no investigados en masa”. Noem evitó pronunciar el nombre de Lakanwal para negarle “la gloria que busca”, y el USCIS confirmó la detención de procesamientos en una declaración similar, priorizando la seguridad nacional.
¿Cómo ha respondido el gobierno?
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, anunció desde República Dominicana el despliegue de 500 miembros adicionales de la Guardia Nacional en Washington D.C., ordenado por Trump. Esta medida llega en medio de críticas sobre el uso prolongado de tropas en misiones de orden público, que ya generaba tensiones. La Casa Blanca defiende el refuerzo como necesario ante un ataque “dirigido específicamente contra los guardias”, aunque expertos como el exjefe de policía Charles Ramsey advierten que estas tropas no están entrenadas para roles policiales, aumentando su vulnerabilidad.
La alcaldesa de Washington D.C., Muriel Bowser, cuestionó la contribución real de estas misiones a la seguridad, argumentando que exponen innecesariamente a los reservistas. Funcionarios locales han impugnado judicialmente el despliegue, con un juez federal dictaminando recientemente que fue ilegal, aunque la decisión está en apelación. A pesar de esto, el aumento de tropas procede, ignorando temporalmente la controversia.
La opinión pública teme que el tiroteo sea el inicio de una serie de ataques, aunque por ahora parece aislado. El secretario del Ejército, Dan Driscoll, visitó a las víctimas en el hospital y expresó sus condolencias por la muerte de Sarah Beckstrom, pidiendo oraciones por Andrew Wolfe, que permanece en estado crítico. La comunidad de Virginia Occidental está de luto por Beckstrom y conmocionada; vecinos describían a ambos como personas ejemplares y “luchadores”.

