EN PORTADA: COALICIÓN MILITAR

El "Escudo de las Américas" se presenta como la solución definitiva a décadas de lo que Trump calificó como "negligencia de Washington" hacia sus vecinos del sur.
EN PORTADA: COALICIÓN MILITAR EE.UU. y países aliados de Latinoamérica firman acuerdo contra “narcoterroristas”.
Foto: EFE

EE.UU. y países aliados de Latinoamérica firman acuerdo contra “narcoterroristas”.

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El mapa geopolítico de América Latina ha experimentado una transformación radical este jueves. En un evento sin precedentes en la sede del Comando Sur (Southcom) en Miami, Estados Unidos y cerca de 20 naciones de la región sellaron una alianza bélica. Este acuerdo busca combatir frontalmente a los grupos catalogados como “narcoterroristas”. La firma del documento se produjo durante la conferencia inaugural “Américas contra los cárteles”, estableciendo un nuevo paradigma en la seguridad hemisférica.

La reunión, sin embargo, estuvo marcada por ausencias de peso. Las tres potencias regionales más grandes —México, Brasil y Colombia— no figuraron en la lista de invitados. Esta exclusión subraya la intención de Washington de trabajar exclusivamente con gobiernos que comparten su visión ideológica de “mano dura”. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, fue el encargado de liderar el encuentro, enviando un mensaje de advertencia sobre la determinación de la actual administración.

El documento firmado establece una hoja de ruta para ampliar la cooperación multilateral y bilateral. Los compromisos incluyen el fortalecimiento del control fronterizo y la protección de infraestructura crítica. Según los firmantes, el objetivo es abordar futuras amenazas al interés mutuo mediante una estrategia ofensiva conjunta. Esta coalición nace bajo la sombra de una posible intervención directa si los canales diplomáticos tradicionales fallan en su propósito.

¿Está dispuesto Estados Unidos a intervenir militarmente en solitario?

La advertencia de Pete Hegseth fue directa y no dejó lugar a ambigüedades durante su discurso. El funcionario afirmó que Washington está preparado para abordar estas amenazas de forma unilateral si es necesario. “Estados Unidos está preparado para ir solo a la ofensiva”, declaró Hegseth, aunque matizó que la preferencia del gobierno es actuar en conjunto con sus aliados regionales. Este tono marca un distanciamiento definitivo de la diplomacia de contención de años anteriores.

El secretario de Defensa instó a los países asistentes, entre ellos Argentina, El Salvador y Ecuador, a “hacer más” en el campo de batalla. La meta declarada es el desmantelamiento total de las redes criminales en el hemisferio occidental. Esta postura se vincula directamente con la reinterpretación de la Doctrina Monroe impulsada por Donald Trump. Bajo esta visión, el gobierno estadounidense justifica acciones militares preventivas contra organizaciones criminales que amenacen su seguridad nacional.

La ofensiva ya ha dado sus primeros resultados tangibles en el terreno. Pocos días antes de la cumbre, se ejecutó la primera operación militar conjunta entre Estados Unidos y Ecuador. Este operativo ocurrió tras la visita estratégica del comandante del Comando Sur, Francis Donovan, al país sudamericano. El mensaje para el resto de la región es claro: la ayuda militar estadounidense está disponible, pero viene acompañada de una exigencia de subordinación táctica.

¿Qué es el “Escudo de las Américas” y quiénes lo integran?

La conferencia en el Southcom sirvió como antesala para la cumbre principal denominada “Escudo de las Américas“. Celebrada en el Trump National Doral, la cita reunió a mandatarios de derecha alineados con la agenda de la Casa Blanca. Entre los asistentes destacaron Javier Milei (Argentina), Nayib Bukele (El Salvador) y el presidente electo de Chile, José Antonio Kast. Trump utilizó este escenario para formalizar la nueva coalición militar mediante un decreto presidencial.

Durante el evento, Trump no escatimó en retórica nacionalista y momentos de distensión con sus aliados. El mandatario bromeó sobre su rechazo a estudiar español, afirmando: “No voy a aprender su maldito idioma, no tengo tiempo”. Subrayó que prefiere confiar en intérpretes y destacó la labor de su secretario de Estado, Marco Rubio, por su bilingüismo. A pesar del tono informal, el fondo del mensaje fue de una seriedad absoluta respecto a la cooperación bélica.

La lista de países firmantes refleja un bloque compacto de naciones que buscan tecnología armamentística estadounidense. Participaron también representantes de Bolivia, Costa Rica, República Dominicana, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú y Trinidad y Tobago. Trump prometió poner a disposición de estos aliados misiles de alta precisión y tecnología de última generación. El objetivo es destruir las bases de los cárteles mediante el uso de “fuerza militar letal”.

¿Por qué México es señalado como el epicentro de la violencia?

Uno de los momentos más tensos de la cumbre fue cuando Trump señaló directamente al vecino del sur. El mandatario afirmó que el epicentro de la violencia de los cárteles es México. Según su análisis, las organizaciones criminales mexicanas orquestan el caos en todo el hemisferio. Criticó la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum de no permitir la erradicación de los cárteles mediante fuerza extranjera en su territorio.

A pesar de calificar a Sheinbaum como una “buena persona”, Trump lamentó que el gobierno mexicano, según él, esté gobernado por los cárteles. “No podemos permitir eso”, sentenció ante los líderes regionales. Esta crítica justifica, desde la perspectiva de Washington, la creación de una coalición que ignore a las naciones que no permiten intervenciones directas. La exclusión de Brasil y Colombia también responde a esta lógica de trabajar solo con “ideas afines”.

El “Escudo de las Américas” busca blindar la región frente a influencias externas, mencionando específicamente a China. Trump advirtió a países como Panamá y Chile sobre los peligros de establecer vínculos económicos profundos con Pekín. La coalición militar no solo es una herramienta contra el narco, sino un mecanismo de control geopolítico. Washington intenta recuperar el liderazgo absoluto mediante una presencia militar activa y el control de los flujos energéticos regionales.

¿Cómo impacta esta coalición en las operaciones navales actuales?

La fuerza de esta alianza ya se siente en las aguas del Pacífico y el Caribe. Bajo la operación “Lanza del Sur“, la administración Trump ha intensificado sus ataques preventivos. Desde septiembre pasado, las fuerzas estadounidenses han bombardeado 44 embarcaciones presuntamente vinculadas al narcotráfico. Estas acciones han dejado un saldo de al menos 150 muertos, demostrando que el uso de fuerza letal no es solo una amenaza teórica.

El despliegue tecnológico es la columna vertebral de esta nueva fase de la guerra contra las drogas. El uso de inteligencia satelital y drones de ataque permite identificar objetivos con una precisión sin precedentes. Trump recordó el éxito de la captura de Nicolás Maduro en enero como prueba de que su administración va “más en serio” que las anteriores. Para los aliados en la coalición, unirse al “Escudo” significa acceder a este paraguas protector y armamentístico.

Finalmente, la cumbre reforzó los lazos económicos vinculados a la seguridad. Trump destacó la importación de 80 millones de barriles de petróleo de Venezuela como parte de su nueva relación con Caracas. La estabilidad energética de EE. UU. se entrelaza así con la pacificación militar del continente. El “Escudo de las Américas” se presenta como la solución definitiva a décadas de lo que Trump calificó como “negligencia de Washington” hacia sus vecinos del sur.

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