Foto: EFE

Francotirador abrió fuego contra oficina del ICE en Dallas y mató a un inmigrante.

LEE LA EDICIÓN DIGITAL CON SOLO UN CLIC

Un tiroteo en una oficina del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Dallas dejó un saldo devastador: un inmigrante detenido muerto, otro en estado crítico y un tercero herido. El atacante, identificado como Joshua Jahn, de 29 años, abrió fuego desde un tejado cercano antes de quitarse la vida con una herida de bala autoinfligida. El incidente, calificado por el FBI como un “acto de violencia selectiva”, ha desatado una tormenta política, con el presidente Donald Trump acusando a los demócratas de incitar el ataque con su retórica contra el ICE, mientras la comunidad inmigrante y líderes locales piden calma y respuestas.

Detalles del ataque

El ataque ocurrió a las 6:40 a.m. en las instalaciones del ICE ubicadas en el sector 8100 de la autopista Stemmons Norte. Según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Jahn disparó indiscriminadamente desde un edificio adyacente, alcanzando una camioneta en la entrada donde se trasladaban detenidos. “Tres personas fueron heridas de bala; una falleció y otra está en estado crítico”, confirmó el DHS, ajustando posteriormente la cifra inicial de dos muertos. Entre las víctimas se encuentra un ciudadano mexicano hospitalizado, según la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, que exigió acceso consular y el esclarecimiento de los hechos. La subdirectora del ICE, Madison Sheahan, describió el ataque como “potencialmente muy peligroso” para las fuerzas del orden, aunque ningún agente resultó herido.

Polémica política y acusaciones

El FBI descubrió casquillos con la inscripción “ANTI-ICE” en tinta azul, un detalle compartido por el director Kash Patel en X, que avivó las acusaciones de motivaciones políticas. En Truth Social, Trump responsabilizó a los demócratas, afirmando que su “retórica radical” comparando a los agentes del ICE con “nazis” o “la Gestapo” ha alimentado un “aumento sin precedentes” de violencia contra las fuerzas del orden. “¡Esto debe terminar!”, exigió, vinculando el tiroteo con el reciente asesinato del activista ultraconservador Charlie Kirk y anunciando una orden ejecutiva para desmantelar “redes de terrorismo interno”. El vicepresidente J.D. Vance reforzó esta narrativa, acusando a figuras como el gobernador de California, Gavin Newsom, y a medios de izquierda de incitar a “gente loca” a cometer actos violentos.

La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, afirmó que el ataque refleja las consecuencias de “deshumanizar” a los agentes del ICE. “Hemos advertido durante meses que esta retórica tiene consecuencias”, dijo en X, aunque erróneamente sugirió que el ataque fue contra agentes, cuando las víctimas fueron inmigrantes. La portavoz del DHS, Tricia McLaughlin, aclaró en Fox News que ningún agente resultó herido y conectó el incidente con una amenaza de bomba en la misma instalación en agosto, sugiriendo un patrón de violencia contra el ICE.

¿Quién era Joshua Jahn?

La imagen de Jahn como un “extremista de izquierda” es cuestionada. Su hermano, Noah, aseguró a NBC News que Joshua no tenía intereses políticos claros ni sentimientos fuertes contra el ICE. Registrado como votante independiente, Jahn tenía un historial menor, con un cargo por distribución de marihuana en 2016, pero no era un tirador profesional. “No pensé que tuviera intereses políticos”, dijo Noah, desconcertado por la narrativa oficial. Según testigos, Jahn disparó cerca de 20 veces antes de que las autoridades llegaran. La investigación del FBI, liderada por el agente especial Joe Rothrock, continúa explorando si Jahn actuó solo o si hay más implicados, pero el motivo exacto permanece sin esclarecer.

Reacciones y contexto político

El tiroteo ha intensificado el debate sobre la seguridad de las instalaciones migratorias y la polarización política. El senador Ted Cruz condenó la “demonización” del ICE, señalando que este es el tercer ataque armado contra instalaciones migratorias en Texas este año, incluyendo un incidente en julio en Prairieland y otro en McAllen. El gobernador Greg Abbott afirmó que los operativos migratorios seguirán “sin interrupción”, calificando el ataque de “horrendo”. En contraste, el legislador demócrata Rafael Anchía instó a abordar la “epidemia de violencia armada” sin politizar el incidente, mientras que el alcalde de Dallas, Eric Johnson, pidió unidad, describiendo el ataque como un “acto cobarde” que afecta a toda la comunidad. “Somos mejores que esto”, dijo Johnson, llamando a la calma mientras el FBI avanza en la investigación.

Impacto en la comunidad inmigrante

La Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC) condenó la violencia, con su presidente Roman Palomares afirmando: “La violencia nunca es la respuesta”. Abogados de inmigración, como Ruth Harper, expresaron terror por sus clientes en la instalación, que procesa detenidos antes de trasladarlos a centros de mayor plazo. Según datos del ICE, la oficina de Dallas ha manejado a más de 8,000 detenidos en los últimos seis meses, con estancias promedio de 14 horas, aunque una nueva política permite retenciones de hasta 72 horas. George Rodríguez, abogado de inmigración, confirmó que los detenidos en la instalación fueron trasladados a otro centro en Texas para completar su procesamiento, mientras las familias buscan contactar a sus seres queridos.

Respuesta internacional 

El Consulado de México en Dallas exigió acceso inmediato al ciudadano herido y una investigación transparente. La Secretaría de Relaciones Exteriores de México reafirmó su compromiso de proteger los derechos de los mexicanos en el exterior. Mientras tanto, organizaciones como LULAC y líderes comunitarios instaron a reducir la retórica incendiaria. “Ninguna familia debería sufrir tal dolor”, dijo Gabriel Rosales, director de LULAC en Texas, calificando el incidente de “tragedia”.

El tiroteo en Dallas expone las profundas divisiones en torno a las políticas migratorias, la violencia armada y la retórica política. Mientras las autoridades buscan respuestas, la comunidad de Dallas llora a las víctimas y enfrenta un nuevo capítulo de polarización. El FBI ha prometido actualizaciones, pero la incertidumbre persiste sobre las motivaciones de Jahn y el impacto a largo plazo de este ataque en un país ya fracturado.

Compartir:

Sigue leyendo

Regístrate y recibe nuestro boletín semanal

Empieza tu día con ventaja

SUSCRÍBETE A NUESTRO BOLETÍN

Para estar al día de las últimas noticias