El presidente Donald Trump ha ordenado un despliegue masivo de fuerzas federales en Washington D.C. para reforzar la seguridad en la capital, según anunció este jueves la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt. La medida, que entra en vigor a medianoche, responde a preocupaciones sobre la delincuencia tras el reciente ataque a un exfuncionario, aunque datos oficiales muestran una disminución en los crímenes violentos en 2025.
Un operativo sin precedentes
En un comunicado, Leavitt explicó que el presidente busca “proteger a los ciudadanos inocentes” con un aumento inmediato de agentes federales en la ciudad. “No habrá refugio seguro para los criminales violentos en Washington. El presidente Trump está comprometido a hacer que la capital de nuestra nación sea más segura para sus residentes, legisladores y visitantes”, afirmó. El operativo, que comenzará como un esfuerzo de siete días con posibilidad de extensión, estará liderado por la Policía de Parques de EE.UU. y contará con la participación de la Policía del Capitolio, el FBI, la Policía Metropolitana de Washington y la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF).
Por su parte, un alto funcionario de la Casa Blanca detalló que las fuerzas federales, en “unidades identificadas y altamente visibles”, se concentrarán en zonas turísticas de alto tráfico, como el National Mall y el centro de la ciudad, así como en áreas conocidas por incidentes delictivos. La medida responde al reciente asalto a un exmiembro del Departamento de Eficiencia Gubernamental, ocurrido el 3 de agosto cerca de Union Station, que dejó al funcionario con heridas leves, según reportes policiales.
Contraste con las cifras de delincuencia
A pesar de las afirmaciones de Trump sobre un aumento en la delincuencia, los datos preliminares de la Policía Metropolitana de Washington muestran una realidad diferente. Hasta el 6 de agosto de 2025, el crimen violento en la capital ha disminuido un 26% en comparación con el mismo período de 2024. Los homicidios han caído un 20%, con 98 casos registrados frente a 122 el año pasado, y los robos han disminuido un 15%, según el Departamento de Policía. Estas cifras contradicen el discurso de la administración, que ha calificado a Washington como una ciudad “asediada por el crimen”.
Sin embargo, el operativo ha generado críticas entre líderes locales. La alcaldesa Muriel Bowser expresó preocupación por la posible militarización de la ciudad, señalando que la presencia de agentes federales podría intimidar a residentes y turistas. “Necesitamos soluciones basadas en datos, no respuestas exageradas”, afirmó Bowser en una declaración. En 2024, la ciudad invirtió 50 millones de dólares en programas de prevención de violencia, que han contribuido a la reducción del crimen, según el Consejo de Seguridad Pública del Distrito de Columbia.
Implicaciones para la capital
El despliegue también llega en un contexto político tenso. Trump ha señalado a Washington como un símbolo de su agenda de “ley y orden”, especialmente tras los disturbios de 2020 y las protestas en el Capitolio en 2021. En mayo, el presidente firmó una orden ejecutiva que asignó 200 millones de dólares adicionales para reforzar la seguridad en la capital, incluyendo la instalación de 500 cámaras de vigilancia y el aumento de patrullas en el metro. La nueva operación refuerza esta estrategia, pero podría generar fricciones con las autoridades locales, que tienen jurisdicción limitada frente a las fuerzas federales.
Por otro lado, el operativo ha despertado temores entre las comunidades inmigrantes. Organizaciones como DC Immigrant Justice han advertido que la presencia de agencias como el FBI y la ATF podría intimidar a los residentes indocumentados, especialmente tras el aumento de detenciones migratorias en 2025, que alcanzaron las 55,568 en julio, según el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas. La Coalición de Derechos de los Inmigrantes reportó un incremento del 30% en las consultas legales en la capital desde enero.
Mientras tanto, los turistas que planean visitar monumentos como el Lincoln Memorial o el Smithsonian enfrentan posibles restricciones de acceso en las zonas de patrullaje. La Cámara de Comercio de Washington estima que el turismo, que generó 9,300 millones de dólares en 2024, podría verse afectado si las medidas se extienden. Por ahora, la ciudad se prepara para una semana de alta vigilancia, mientras los residentes observan con cautela el impacto de esta nueva ofensiva federal.









