La reunión en la Casa Blanca entre el presidente Donald Trump y líderes demócratas del Congreso terminó este lunes sin avances para evitar un cierre parcial del Gobierno federal, que entraría en vigor el 1 de octubre de 2025. Chuck Schumer y Hakeem Jeffries, junto a republicanos como John Thune y Mike Johnson, discutieron subsidios de salud y recortes presupuestarios, pero las diferencias persisten. Con solo horas para un acuerdo, el riesgo de paralización afecta a 2.4 millones de empleados federales y servicios esenciales, según estimaciones de la Oficina de Gestión y Presupuesto (OMB).
Reunión en la Casa Blanca sin resultados
La sesión en la Oficina Oval duró menos de una hora, con Trump insistiendo en un presupuesto provisional “limpio” hasta noviembre. Schumer, al salir, destacó “grandes diferencias” en salud y la amenaza de rescisiones presupuestarias que podrían anular cualquier pacto. “Le mostramos las consecuencias de recortar seguros de salud”, dijo el líder demócrata del Senado, agregando que Trump pareció sorprendido por el impacto en millones de estadounidenses.
Por lo tanto, el vicepresidente J.D. Vance culpó a los demócratas: “Nos encaminamos a un cierre porque no hacen lo correcto”. Esta es la tercera ronda fallida esta semana, tras cancelaciones previas por desacuerdos. La OMB, dirigida por Russell Vought, ha ordenado a agencias preparar planes de contingencia, incluyendo identificaciones de programas “no esenciales”.
Demandas demócratas: Prioridad a la salud
Los demócratas exigen prorrogar los subsidios mejorados de la Ley de Cuidado de Salud Asequible (Obamacare), que expiran el 31 de diciembre y benefician a 21 millones de personas con primas más bajas. Además, buscan revertir los recortes a Medicaid de la Ley One Big Beautiful Bill de julio, que redujo fondos en $300.000 millones para 2026-2030, afectando cobertura en estados rurales.
Sin embargo, republicanos condicionan estas concesiones a un voto mañana en el Senado para un presupuesto provisional de siete semanas. El proyecto del 19 de septiembre, rechazado por falta de siete votos demócratas, mantiene el Gobierno operativo pero ignora demandas de salud. Schumer lo describió como un “chantaje” que ignora la crisis de asequibilidad médica.
Posición republicana: Presupuesto provisional primero
Johnson y Thune defendieron el enfoque “limpio”, argumentando que da tiempo para negociar un gasto anual sin “caballos de Troya” demócratas. Trump, en un tuit posterior, llamó a los demócratas “extremistas de izquierda” que priorizan “agendas radicales” sobre la estabilidad. La Casa Blanca amenaza con impoundments —retención de fondos aprobados— para forzar recortes, una táctica controvertida que la OMB usó en 2024 para eliminar $50.000 millones en programas sociales.
Pese a todo, el director Vought, en una nota interna, instruyó a agencias a identificar despidos permanentes en caso de cierre, escalando la presión. Esto va más allá de furloughs temporales, apuntando a una reducción de 300.000 puestos federales para fin de 2025, según proyecciones de la Oficina de Personal.
Riesgos de un cierre: Impacto en servicios y economía
Un cierre parcial paralizaría el 25% del presupuesto discrecional de $7 billones, afectando parques nacionales, inspecciones de alimentos y pagos de veteranos. En 2013, el último cierre total furloughed a 850.000 trabajadores, costando $24.000 millones a la economía, según el Comité para un Presupuesto Responsable. Esta vez, podría ser el 15º desde 1981, con despidos masivos en programas no esenciales.
En consecuencia, agencias como el IRS y la EPA prepararían reducciones en fuerza laboral, impactando auditorías fiscales y regulaciones ambientales. Expertos advierten de disrupciones en la cadena de suministro, con un potencial costo de $1.000 millones diarios. En estados demócratas como California e Illinois, gobernadores como Gavin Newsom alertan de efectos en subsidios de desempleo.
Antecedentes de negociaciones fallidas
Desde julio, el Congreso no ha aprobado ninguno de los 12 bills de apropiaciones, dejando al Gobierno en extensiones temporales. Trump canceló una reunión el 23 de septiembre por “demandas ridículas”, elevando tensiones. Demócratas, con 51 escaños en el Senado, usan el filibuster para bloquear, exigiendo 60 votos.
Además, la ley de julio recortó fondos para medios públicos en $500 millones, otra demanda demócrata. Pritzker de Illinois llamó esto un “ensayo para un estado policial fiscal”, vinculándolo a amenazas de tropas en ciudades.
Presión política y consecuencias electorales
Schumer ve el cierre como “necesario” para enviar un mensaje a Trump, pese a riesgos para demócratas en 2026. Encuestas de Gallup muestran que el 55% culpa al GOP en disputas presupuestarias. Trump, en Truth Social, posteó un meme de él “despidiendo” a demócratas, minimizando impactos.
Por otro lado, la OMB’s memo del 25 de septiembre ordena planes de RIF (reducción en fuerza) más allá de furloughs, apuntando a programas no alineados con prioridades trumpistas. Esto podría eliminar 275.000 jobs federales, según Firstpost, afectando desde inspectores de aviación hasta científicos del NIH.
Llamados a la acción y escenario inminente
Jeffries reiteró disposición para un “camino bipartidista” que atienda necesidades americanas, pero sin concesiones unilaterales. Con el Senado en sesión maratónica, un voto fallido mañana acelera el cierre. La Casa Blanca insiste en que demócratas “secuestran” fondos para agendas radicales.
En consecuencia, agencias federales distribuyen guías a empleados, preparando pagos diferidos. Mientras el plazo se agota, Wall Street anticipa volatilidad, con el Dow cayendo 1% el lunes por temores de inestabilidad.
