El miércoles 6 de agosto por la mañana, la tranquilidad de la base militar de Fort Moore se vio interrumpida por un tiroteo que dejó cinco militares heridos. La alarma se activó alrededor de las 11:00 a. m. cuando Quornelius Radford, de 28 años, presuntamente abrió fuego contra otros soldados dentro del complejo Spartan Brigade, donde opera el 2nd Brigade Combat Team.
El mayor general John Lubas, comandante de la Tercera División de Infantería y de Fort Moore-Hunter Army Airfield, explicó en conferencia de prensa que el atacante usó un arma personal y no una provista por el Ejército. “Puedo confirmar que no fue un arma militar. Creemos que fue un arma particular”, declaró.
Detienen a Quornelius Radford tras el tiroteo en Fort Moore
Radford fue detenido unos 30 minutos después de iniciar el ataque, gracias a la respuesta inmediata de las fuerzas de seguridad de la base. Mientras tanto, se activaron los protocolos de emergencia: se ordenó el cierre total del área afectada y se desplegaron equipos militares y civiles para controlar la situación. El tiroteo se consideró bajo control alrededor de las 14:00 horas, momento en que se levantaron las restricciones tanto en Fort Moore como en los aeródromos Wright y Evans.
Quornelius Radford ha sido identificado como el autor del tiroteo. Foto: X/@KylieJaneKremer
Las autoridades confirmaron que las heridas sufridas por los soldados no comprometen su vida. Tres de ellos fueron sometidos a cirugía y trasladados al Memorial Health University Medical Center, en Savannah. Los otros permanecen hospitalizados dentro de Fort Moore y se encuentran estables.
¿Quién es Quornelius Radford, el militar acusado por el tiroteo en Fort Moore?
Quornelius Radford es sargento del Ejército estadounidense, especializado en logística. De acuerdo con información revelada por CNN, no tenía antecedentes de despliegue en zonas de combate. A pesar de eso, estaba asignado a tareas operativas dentro de una de las brigadas más importantes de Fort Moore.
Durante la investigación inicial, el general Lubas informó que aún no se han identificado los motivos del ataque. Sin embargo, Radford fue interrogado por las autoridades del Ejército, quienes contaron con el respaldo del FBI y la División de Investigación Criminal para desarrollar el caso.
En una revisión posterior al tiroteo, se descubrió que Radford fue arrestado en mayo pasado por conducir bajo los efectos del alcohol. Sorprendentemente, ese antecedente no había sido reportado ni registrado por su cadena de mando, por lo que nunca fue evaluado en su historial militar. “Ese antecedente fue desconocido hasta que ocurrió el ataque y se revisaron las bases de datos policiales”, aseguró Lubas.
🚨 BREAKING: ALL 5 soldiers who were shot at Fort Stewart are now in STABLE CONDITION
3 of them underwent surgery, but are expected to survive their injuries
Thank the LORD🙏🏻
Several brave soldiers intervened and subdued the shooter, Quornelius Radford, saving countless lives… pic.twitter.com/YxkRB2yeaH
— Nick Sortor (@nicksortor) August 6, 2025
El tiroteo en Fort Moore se suma a la larga lista de ataques armados en EE.UU.
El tiroteo en Fort Moore no es un hecho aislado. Según datos del Gun Violence Archive, Estados Unidos ha registrado al menos 262 tiroteos masivos desde que comenzó el año. El organismo define estos eventos como aquellos en los que al menos cuatro personas —sin contar al atacante— resultan heridas o fallecen.
Aunque este incidente no cumple con ese criterio específico, debido a que ninguno de los heridos murió, sí representa una alarma dentro del sistema de seguridad militar. En este caso, el atacante era parte activa del Ejército y disparó contra sus compañeros durante una jornada laboral ordinaria. Esto reaviva el debate sobre la salud mental en las fuerzas armadas, el acceso a armas personales y la supervisión interna de los soldados.
El gobernador de Georgia, Brian Kemp, se pronunció en la red social X para expresar su preocupación. “Seguimos de cerca la situación en Fort Moore y rezamos por la pronta recuperación de los soldados heridos”, publicó.
Fort Moore es considerada la instalación militar más grande al este del río Mississippi y alberga a miles de soldados y sus familias. El hecho de que el ataque provenga de un militar activo dentro del recinto pone en tela de juicio la eficiencia de los mecanismos internos de control y evaluación psicológica dentro del Ejército.
Hasta el momento, el Ejército estadounidense no ha confirmado si se tomarán medidas adicionales a raíz de este tiroteo. La investigación sigue en curso y no se descarta que Radford enfrente cargos criminales tanto por intento de homicidio como por uso de arma de fuego en instalaciones federales.