El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, acusó este viernes al presidente de Francia, Emmanuel Macron, de haber frustrado las negociaciones con Hamás para alcanzar un alto el fuego en la Franja de Gaza. Según el jefe de la diplomacia estadounidense, la decisión de París de reconocer a Palestina como Estado provocó que las conversaciones, que llevaban semanas de avance con la mediación de Catar, Egipto y Estados Unidos, se vinieran abajo.
En declaraciones a la cadena estadounidense EWTN, Rubio aseguró: “Las conversaciones con Hamás fracasaron el día que Macron tomó la decisión unilateral de reconocer al Estado palestino”. El funcionario agregó que, tras ese anuncio, otros países —como el Reino Unido— comenzaron a plantear que también darían el paso en septiembre, lo que, en su opinión, llevó a Hamás a concluir que era más conveniente no llegar a un acuerdo en este momento.
Estados Unidos responsabiliza a Francia por el fracaso de las negociaciones
Rubio subrayó que, para Hamás, el reconocimiento internacional a Palestina es un objetivo estratégico que no requiere concesiones inmediatas. “Estos mensajes, que para ellos fueron un gesto simbólico importante, han complicado la posibilidad de alcanzar la paz y cerrar un acuerdo con Hamás”, señaló.

Civiles palestinos junto a combatientes del brazo armado de Hamás tras la entrega de los cuerpos de cuatro rehenes israelíes a la Cruz Roja, en Jan Yunis, sur de la Franja de Gaza, el pasado mes de febrero. EFE/EPA/Haitham Imad
Las conversaciones en Doha buscaban un alto el fuego de 60 días que incluyera la liberación de rehenes israelíes a cambio de prisioneros palestinos, así como el ingreso de ayuda humanitaria a Gaza. Sin embargo, el anuncio de Macron, realizado el 24 de julio, generó un cambio en el ambiente diplomático.
En medio de una creciente presión internacional para detener el asedio israelí y la grave crisis humanitaria en el enclave, Francia marcó un precedente que, según Washington, alteró el equilibrio de las negociaciones.
Otros países siguen el ejemplo de Francia frente a Palestina
Tras la decisión de Macron, el Reino Unido condicionó su reconocimiento de Palestina a que Israel decrete un alto el fuego. Canadá, por su parte, anunció que adoptará una posición similar a la de Francia, argumentando que el sufrimiento en Gaza es “intolerable”.
Esta postura ha despertado reacciones mixtas en el ámbito diplomático. Mientras varios países europeos aplauden la medida como un avance hacia una solución de dos Estados, Estados Unidos sostiene que este tipo de reconocimientos sin condiciones previas debilitan las negociaciones directas entre las partes en conflicto.
En julio, representantes de Israel y Hamás estuvieron cerca de un acuerdo gracias a la mediación de Catar, Egipto y Estados Unidos. Sin embargo, las discrepancias sobre los términos de la liberación de rehenes, la retirada de tropas y la reconstrucción de Gaza se mantuvieron como puntos críticos. Con la nueva coyuntura diplomática, las posibilidades de concretar un pacto antes de septiembre parecen cada vez más remotas.
Fotografía de archivo de banderas de Palestina durante una marcha en solidaridad por Gaza, en París (Francia). EFE/Mohammed Badra
Tensión diplomática entre Washington y París
La acusación de Marco Rubio contra Emmanuel Macron refleja una creciente fricción en la relación entre Washington y París. Aunque ambos países han mantenido históricamente una alianza estratégica, el tema palestino-israelí ha sido un punto recurrente de diferencias.
La Casa Blanca ha reiterado que apoya la creación de un Estado palestino, pero únicamente como resultado de negociaciones directas entre las partes, no a través de reconocimientos unilaterales. En contraste, el gobierno francés considera que la situación humanitaria y el estancamiento político justifican la adopción de medidas diplomáticas más drásticas.
Analistas internacionales advierten que este desencuentro puede tener repercusiones más amplias en otros asuntos bilaterales y en la coordinación dentro del Consejo de Seguridad de la ONU.
Un escenario incierto en Gaza
La situación en Gaza continúa deteriorándose. Organismos internacionales alertan sobre una crisis alimentaria severa, hospitales al borde del colapso y una población civil atrapada entre la ofensiva militar israelí y el control de Hamás. Naciones Unidas estima que más del 80% de la población del enclave se encuentra desplazada internamente.
A pesar de los llamados a la calma y las múltiples rondas de diálogo, el conflicto sigue escalando. La posibilidad de que en septiembre varios países reconozcan formalmente a Palestina aumenta la presión sobre Israel, pero también puede endurecer la postura de las autoridades israelíes y de Hamás, lo que complica aún más la búsqueda de una solución negociada.
Fotografía de archivo de banderas de Palestina durante una marcha en solidaridad por Gaza, en París (Francia). EFE/Mohammed Badra








