Brandon Keith Riley-Mitchell fue condenado por abuso sexual infantil en 2016. Está registrado como delincuente sexual en Pensilvania. Ha causado mucha indignación pública. Esto ocurrió después de que se supo que se convirtió en padre mediante gestación subrogada. La situación causó muchas críticas y una petición de los ciudadanos para cambiar la ley estatal. Creen que hay vacíos legales que permiten a personas con antecedentes de delitos sexuales ser padres de esta manera.
Un vacío legal permite a delincuentes sexuales acceder a la gestación subrogada en Pensilvania
La controversia surgió después de que circularan imágenes del primer cumpleaños del hijo de Riley-Mitchell y su esposo, Logan Steven Riley. Ambos hombres celebraron públicamente la llegada de su hijo, producto de una gestación subrogada con una amiga de la familia como gestante. En redes sociales, usuarios expresaron su indignación, mientras que el fiscal del condado de York, Tim Barker, solicitó a la Asamblea Legislativa de Pensilvania revisar las leyes sobre reproducción asistida para impedir que personas registradas como agresores sexuales accedan a este proceso.
Actualmente, la ley del estado no tiene reglas que impidan a una persona en el registro de delincuentes sexuales ser padre por gestación subrogada. A diferencia del proceso de adopción, que sí requiere una revisión judicial exhaustiva, la reproducción asistida privada no está regulada con el mismo nivel de supervisión.
Brandon Keith Riley-Mitchell figura en el registro estatal de delincuentes sexuales y cumplió condena por delitos relacionados con menores en Pensilvania. Foto: X/@JorgeScala33
La pareja reunió fondos mediante GoFundMe para iniciar el proceso
Según declaraciones de Riley en una campaña publicada en la plataforma GoFundMe, la pareja recaudó más de $2,000 para iniciar el procedimiento. “El embrión se creó mediante fecundación in vitro con un óvulo de donante anónima. Una vez que nació el bebé, los padres tendrían la custodia legal completa. Riley escribió esto en una publicación. Esa publicación fue retirada, pero aún se puede encontrar en archivos web.
En la campaña no se mencionaba la condena previa de Riley-Mitchell por abuso sexual infantil ni su inclusión en el registro estatal. Según documentos judiciales, fue condenado en 2016 por tener pornografía infantil. También envió más de 12,000 mensajes sexuales a una menor de entre 16 y 18 años. Cumplió una pena de tres a 23 meses de prisión. Fue supervisado por el Departamento de Servicios de Libertad Condicional del condado de York entre 2017 y 2021.
Fiscal: “No hay base legal para intervenir mientras no se cometa un nuevo delito”
El fiscal Tim Barker dijo que entiende la preocupación del público. Sin embargo, no hay una base legal para que su oficina intervenga en este caso. No se ha presentado ninguna denuncia ni se ha encontrado una violación a las leyes actuales. “La ley no prohíbe que un agresor sexual registrado acceda a la gestación subrogada. Este vacío debe ser revisado por la legislatura”, afirmó Barker en declaraciones a Newsweek.
El caso provocó la aparición de una petición digital que, en menos de 24 horas, superó las 3,000 firmas. El documento exige que el Estado retire la custodia del menor a la pareja. “Un agresor sexual registrado obtuvo la custodia legal de un bebé recién nacido gracias a un peligroso vacío legal. Esto debe corregirse de inmediato”, expresa el texto, citando el historial de Riley-Mitchell y la falta de restricciones en la legislación vigente.
El historial judicial de Brandon Keith Riley-Mitchell y su acceso a la paternidad por gestación subrogada provocaron llamados a reformar la legislación estatal. Foto: X/@MrAndyNgo
El caso Riley-Mitchell reabre el debate sobre controles en la reproducción asistida
Aunque hasta el momento no hay evidencia de que el menor esté en peligro o haya sufrido daño, la polémica ha abierto un debate legislativo sobre la necesidad de establecer mayores controles en la gestación subrogada, al menos similares a los que se aplican en los procesos de adopción. Organizaciones de defensa de los derechos del niño y sectores conservadores han exigido una reforma que impida que personas con antecedentes de abuso infantil puedan acceder a la paternidad por esta vía sin una evaluación judicial rigurosa.
El exabogado de Riley-Mitchell, Peter Kratsa, defendió a su excliente y aseguró que cumplió su condena y todas las obligaciones impuestas por el sistema judicial. “No hay ninguna ley que le prohíba ser padre por gestación subrogada”, dijo. Además, destacó que el proceso se realizó de manera transparente y cumpliendo con todos los requisitos legales, médicos y sociales.
Por su parte, el esposo de la gestante sustituta dijo que Riley-Mitchell mencionó haber tenido “algo en su pasado”, sin entrar en detalles. El hombre asumió que todo estaba resuelto tras haber cumplido su condena, según informó Newsweek.
Actualmente, Riley-Mitchell trabaja en una empresa farmacéutica en Lancaster, Pensilvania, según su perfil profesional público. La fiscalía continúa observando el caso y se espera que el debate legislativo avance en las próximas semanas, impulsado por la presión mediática y social generada por esta situación.