Nueva York amaneció estos días con un dato difícil de creer: en algunas horas hizo más frío que en partes de la Antártida. Mientras en la Gran Manzana los termómetros marcaban 3 °F (unos -16 °C) y la sensación térmica caía hasta -14 °F (-26 °C), en la base científica McMurdo, en la Antártida, el registro rondaba los 21 °F, es decir, estaba más cálido que Manhattan, según detalló el New York Post al comparar ambas regiones en plena ola de frío histórico.
Esta situación no es solo una curiosidad meteorológica. Forma parte de una racha de temperaturas peligrosas que afecta a más de 43 millones de personas en el noreste de Estados Unidos, con alertas raras de “frío extremo” emitidas por el Servicio Meteorológico Nacional. En algunos puntos del noreste la sensación térmica llegó a -40 °F, un nivel en el que la piel expuesta puede lesionarse en minutos.
En Nueva York, las autoridades locales describen esta ola como una de las más severas en al menos 20 años, con varios días seguidos por debajo de 0 °C y vientos que hacen que el aire se sienta todavía más cortante, de acuerdo con reportes de medios nacionales que recogen análisis de meteorólogos de AccuWeather y del Servicio Meteorológico Nacional. Frente a ese escenario, la ciudad ha activado protocolos especiales y centros de calentamiento para intentar que nadie se quede a la intemperie.
¿Cómo puede Nueva York estar más fría que la Antártida?
La comparación con la Antártida sorprende porque muchas personas imaginan ese continente como el lugar más frío del planeta durante todo el año. Sin embargo, la clave está en la ubicación exacta y en la estación. Mientras Nueva York atraviesa el corazón del invierno, la Antártida vive el final de su verano, especialmente en zonas costeras como la Península Antártica o bases cercanas al mar.
En esas áreas costeras, las temperaturas de verano pueden acercarse o incluso superar brevemente el punto de congelación. Por eso, no es extraño que una base como McMurdo registre valores en torno a 20 °F o 30 °F durante algunos días, al mismo tiempo que una ciudad del noreste de Estados Unidos cae por debajo de los 10 °F en plena irrupción de aire ártico. En palabras sencillas, la Antártida también tiene veranos relativamente “menos extremos” en ciertas franjas, mientras el hemisferio norte se congela.
Lo que volvió extraordinaria esta ola fue la masa de aire ártico que bajó directamente desde las zonas heladas al norte de la bahía de Hudson, en Canadá, trayendo un frío seco e intenso que se apoderó de la región. Meteorólogos explican que este tipo de irrupciones se relacionan con alteraciones del vórtice polar y de la corriente en chorro, que actúan como una especie de “muro” de viento; cuando se debilitan o se deforman, permiten que el aire helado se deslice hacia el sur y se quede estacionado sobre ciudades como Nueva York durante varios días seguidos.
¿Por qué este frío extremo golpea más a la comunidad latina e inmigrante?
El frío extremo no afecta a todas las personas por igual. La comunidad latina, y especialmente quienes son inmigrantes recientes o indocumentados, suele estar más expuesta. Muchas personas trabajan en entregas a domicilio, construcción, limpieza de nieve o servicios nocturnos que obligan a permanecer al aire libre, incluso cuando el viento corta la piel.
En Jackson Heights, Queens, por ejemplo, organizaciones comunitarias reportan que repartidores de comida pasan horas en bicicleta bajo temperaturas bajo cero. Algunos se cubren con varias capas improvisadas, pero no cuentan con ropa térmica adecuada ni con un lugar seguro para entrar a calentarse. A esto se suman familias que viven en sótanos, habitaciones subdivididas o edificios viejos donde la calefacción falla con frecuencia o no cumple los mínimos legales.
El riesgo no es solo el malestar. Entre 1988 y 2023 al menos 1 100 personas en Estados Unidos murieron por causas relacionadas con el frío, según un folleto de seguridad extrema en español basado en datos del Servicio Meteorológico Nacional publicado por el estado de Indiana, que advierte que la exposición prolongada al frío sin ropa adecuada incrementa el riesgo de hipotermia y congelación. Ese material oficial subraya que estas enfermedades pueden ocurrir incluso a 40 °F, si hay viento y humedad, sobre todo en personas mayores, bebés y quienes no tienen refugio seguro.
¿Cuáles son los signos de hipotermia y qué hacer de inmediato?
La hipotermia ocurre cuando el cuerpo pierde calor más rápido de lo que puede producirlo, y la temperatura interna cae por debajo de 35 °C. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) recuerdan que la hipotermia es una emergencia médica y que puede presentarse de forma silenciosa, sobre todo en adultos mayores, personas sin hogar y trabajadores al aire libre. Según los CDC, algunos síntomas en adultos incluyen escalofríos intensos, confusión, torpeza en las manos, dificultad para hablar y somnolencia.
Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades
En bebés, la señal puede ser menos evidente. Una piel muy roja y fría, junto con poca energía o letargo, puede indicar que el cuerpo ya no puede mantener su temperatura. Por eso, los CDC recomiendan entrar en un lugar cálido, quitar la ropa húmeda y ofrecer calor en pecho, cuello, cabeza e ingles antes de llegar a emergencias. Su guía en español para la prevención de la hipotermia insiste en limitar el tiempo al aire libre y usar varias capas de ropa holgada que cubran toda la piel.
Para facilitar una referencia rápida, esta tabla resume señales principales de hipotermia y pasos inmediatos basados en las recomendaciones de los CDC:
| Síntoma en adultos (según CDC) | Qué hacer de inmediato en casa (antes de llegar al médico) |
|---|---|
| Escalofríos intensos y continuos | Entrar a un lugar cerrado, quitar ropa húmeda, cubrirse con mantas secas y cálidas. |
| Confusión, habla lenta o incoherente | Llamar al 911 de inmediato, mantener a la persona despierta y abrigarla sin aplicar calor directo muy intenso. |
| Torpeza en manos, dificultad para moverse | Sentar o recostar a la persona, evitar que siga caminando, abrigarla con mantas por capas. |
| Somnolencia extrema o pérdida de conciencia | Llamar al 911, no intentar darle líquidos si no está totalmente despierta, vigilar la respiración. |
| En bebés: piel muy roja y fría, muy poca energía | Llevar al bebé a una habitación cálida, quitar ropa húmeda, envolverlo con mantas y buscar atención médica urgente. |
Además de la hipotermia, la congelación daña la piel y los tejidos por exposición prolongada al frío. El Servicio Meteorológico Nacional, en su material de seguridad invernal en español, aconseja vestirse en capas, cubrir toda la piel expuesta y limitar el tiempo al aire libre, porque la congelación puede ocurrir rápidamente cuando el viento es intenso. Si se observa piel pálida, cerosa o adormecida, es fundamental entrar a un lugar templado y no frotar la zona afectada, ya que eso podría empeorar el daño.
¿Qué puede hacer una familia si no tiene calefacción o refugio?
Muchos latinos viven en edificios antiguos donde la calefacción es deficiente o el propietario no cumple la ley. La ciudad de Nueva York recuerda que, durante la temporada de calefacción, los dueños están obligados a mantener temperaturas mínimas dentro de los apartamentos. En una alerta reciente por frío extremo, la oficina de Gestión de Emergencias de la ciudad (NYCEM) indicó que, entre el 1 de octubre y el 31 de mayo, la temperatura interior debe ser de al menos 68 °F durante el día cuando afuera hay menos de 55 °F, y de al menos 62 °F durante la noche.
Si el propietario no responde, la recomendación oficial es llamar primero al casero y, si no hay solución, llamar al 311 para presentar una queja. Esa misma alerta municipal recuerda que, cuando se activa una emergencia de “Code Blue” por frío, equipos de alcance recorren la ciudad para ofrecer refugio a personas que duermen en la calle. El alcalde ha insistido en que ninguna persona será rechazada de los refugios o centros de calentamiento durante estas olas de frío, sin importar su situación.
Departamento de Servicios para Personas sin Hogar
Además, la ciudad cuenta con el Departamento de Servicios para Personas sin Hogar (DHS, por sus siglas en inglés), que ofrece albergue de emergencia a familias con hijos y a adultos solos. La página oficial en español del DHS explica que las familias con menores de 21 años y mujeres embarazadas pueden acudir al centro PATH en el Bronx, abierto las 24 horas, y que se brinda ayuda incluso si no se tiene identificación completa. Todo esto es clave para la comunidad migrante, ya que muchas familias temen acercarse a oficinas públicas, pero en el contexto de un frío extremo la prioridad debe ser la vida.
Para organizar mejor la información, esta tabla reúne algunos recursos esenciales en Nueva York durante días de frío peligroso:
| Recurso | Teléfono / acceso | Para qué casos sirve |
|---|---|---|
| Emergencias médicas (ambulancia, peligro inmediato) | 911 | Hipotermia, congelación, personas inconscientes, riesgo de muerte. |
| Línea de información de la ciudad | 311 | Reportar falta de calefacción, pedir información de centros de calentamiento, reportar a persona sin hogar expuesta al frío. |
| Centros de calentamiento de la ciudad | on.nyc.gov/warmingcenters (consulta en línea o vía 311) | Encontrar un lugar público y climatizado para pasar las horas más frías, sin costo. |
| Departamento de Servicios para Personas sin Hogar (DHS) – Familias con niños | PATH, 151 East 151st Street, Bronx. Tel. 718-503-6400 | Solicitar refugio de emergencia para familias con menores de 21 años o mujeres embarazadas. |
| Refugios para adultos solos | Centros de admisión listados en la página del DHS | Adultos sin hijos que necesitan un lugar para dormir bajo techo durante el frío extremo. |
¿Cómo prepararse mejor para la próxima ola de frío extremo?
Aunque esta ola pasará, las condiciones de frío extremo regresan cada invierno. El Servicio Meteorológico Nacional recomienda preparar el hogar con anticipación: almacenar comida no perecedera, agua y medicamentos para al menos 3 días, tener mantas adicionales y un botiquín de primeros auxilios, y asegurarse de que todos los miembros de la familia saben dónde están estos suministros. Sus guías en español también aconsejan revisar sistemas de calefacción y evitar el uso de estufas u hornos de gas como fuente de calor principal, por el riesgo de incendios y envenenamiento por monóxido de carbono.
En la calle, la protección adecuada comienza por la ropa. Es importante vestirse “por capas”: una capa interior que absorba la humedad, una capa intermedia que conserve el calor y una capa exterior resistente al viento y al agua. El material oficial sobre frío extremo indica que se deben usar gorro, bufanda o pasamontañas, guantes o mitones aislantes, y botas impermeables con suela antideslizante para reducir el riesgo de caídas y lesiones en aceras heladas.
Para quienes trabajan al aire libre, como repartidores, jornaleros o personas que hacen filas en oficinas públicas, es clave hacer pausas regulares en lugares cerrados, evitar ropa húmeda y reconocer los primeros signos de hipotermia y congelación. Las familias pueden acordar un “plan de seguridad” simple: puntos de encuentro, formas de avisar si alguien se queda varado, y números esenciales guardados en el celular y escritos en papel, por si la batería falla.
¿Qué tiene que ver este frío con el cambio climático?
Muchos se preguntan cómo puede hablarse de calentamiento global cuando Nueva York sufre temperaturas más bajas que la Antártida. La respuesta de la ciencia es que el clima es un sistema complejo. Un invierno muy frío en una región no contradice el calentamiento global a largo plazo, sino que puede formar parte de una atmósfera más inestable.
Algunos estudios señalan que la pérdida de hielo marino en el Ártico y el calentamiento del océano pueden debilitar el vórtice polar y hacer que se “rompa” con más frecuencia. Eso permitiría que masas de aire muy frío desciendan hacia latitudes medias, como el noreste de Estados Unidos, mientras otras zonas experimentan temperaturas inusualmente suaves. Sin embargo, la comunidad científica sigue investigando estos vínculos y pide evitar conclusiones simplistas a partir de un solo evento invernal.
Para la comunidad latina en Nueva York, lo importante es entender que estos episodios de frío extremo podrían repetirse más a menudo. Esto exige mejores edificios, calefacción más eficiente, refugios suficientes y políticas públicas que consideren la realidad de personas migrantes, trabajadores precarios y personas sin hogar. La ola de frío ha dejado varias muertes en la ciudad; las autoridades reconocen que cada una de ellas es una tragedia que obliga a revisar protocolos y recursos disponibles para que no se repitan.
Preguntas frecuentes para latinos en Nueva York ante el frío extremo
¿Llamar al 911 o al 311 puede afectar a una persona indocumentada?
En emergencias médicas o de seguridad, la prioridad debe ser salvar vidas. El 911 se utiliza para situaciones de peligro inmediato, como hipotermia grave, congelación o una persona inconsciente, y el 311 para reportar falta de calefacción o pedir información sobre refugios. Las autoridades municipales señalan que durante una emergencia por frío nadie será rechazado de un refugio o centro de calentamiento por su estatus migratorio, y que la ciudad está en “Code Blue” con protocolos especiales para sacar a la gente de la calle y llevarla a lugares seguros.
¿Se puede ir a un centro de calentamiento solo para pasar unas horas?
Sí. Los centros de calentamiento están diseñados precisamente para que cualquier persona entre, se siente, coma algo ligero si hay alimentos disponibles y permanezca en un lugar cálido durante las horas de mayor frío. No funcionan como refugios nocturnos permanentes, pero son una herramienta vital para quienes necesitan un descanso del viento y la nieve, incluyendo adultos mayores, familias con niños y personas que esperan transporte.
¿Qué hago si mi casero apaga la calefacción en medio de la ola de frío?
Primero conviene documentar la situación: anotar temperaturas, tomar fotos y hablar con otros vecinos. Después, se puede llamar al propietario para exigir que cumpla con la ley de calefacción de la ciudad. Si no responde, la ciudad indica que se llame al 311 para registrar una queja formal. Inspectores de vivienda pueden acudir al edificio y, en algunos casos, imponer sanciones. Si la situación se vuelve peligrosa, con temperaturas muy bajas dentro del apartamento, también se puede buscar un centro de calentamiento cercano o, en casos extremos, acudir a un refugio temporal.
¿Cómo puede ayudar la comunidad latina a quienes viven en la calle?
En días de frío extremo, pequeños gestos salvan vidas. Si una persona ve a alguien durmiendo en la calle o en una parada de autobús, puede llamar al 311 para que equipos de alcance se acerquen y ofrezcan refugio. También es útil compartir información sobre centros de calentamiento en redes comunitarias, iglesias y grupos de WhatsApp de vecindarios. Y, cuando sea posible, ofrecer ropa de abrigo, mantas y bebidas calientes a organizaciones que trabajan directamente con personas sin hogar.
