El Departamento de Justicia de Donald Trump inició una investigación criminal contra el gobernador Tim Walz y el alcalde de Minneapolis Jacob Frey por presunta obstrucción a agentes de ICE. La pesquisa, confirmada por múltiples fuentes federales, cuestiona si las declaraciones públicas de ambos líderes constituyen conspiración para interferir en operaciones migratorias federales. Esta acción representa una escalada sin precedentes en el conflicto entre Washington y Minnesota tras el tiroteo mortal de Renee Nicole Good por un agente de ICE el 7 de enero.
¿Qué investiga exactamente el Departamento de Justicia?
La investigación se centra en si Walz y Frey incitaron violencia contra agentes federales a través de declaraciones que calificaron las operaciones de ICE como “invasión federal“. El DOJ analiza si estas declaraciones violan leyes federales de conspiración similares a las usadas contra manifestantes que obstaculizan a ICE.
Tim Walz calificó las acciones de ICE como “ocupación” y “brutalidad organizada“, exigiendo su retirada inmediata de Minneapolis. Jacob Frey describió las redadas como “terrorismo estatal” y llamó a los ciudadanos a “resistir activamente” la presencia federal. El DOJ argumenta que estas declaraciones crearon un clima hostil que resultó en ataques violentos contra agentes, incluyendo el uso de palas y escobas.
La pesquisa se inició 10 días después del tiroteo de Good y dos días después de que Frey y Walz demandaran al gobierno federal por “invasión inconstitucional“.
¿Cómo respondieron Walz y Frey a la investigación?
Tim Walz denunció la investigación como “arma política autoritaria” para intimidar a opositores. Afirmó que “el único no investigado es el agente que mató a Renee Good” y acusó a Trump de usar el DOJ contra rivales políticos. Su oficina confirmó no haber recibido notificación formal de la pesquisa.

Jacob Frey calificó la acción como “intento de intimidación” que no doblegará a Minneapolis. Declaró que “América necesita líderes que prioricen la integridad y el Estado de derecho“, negándose a ceder ante amenazas federales.
Ambos líderes reiteraron su demanda contra el gobierno federal, alegando violación de la Décima Enmienda por las operaciones de ICE con 2.500 agentes desplegados en Minnesota.
¿Cuál es el contexto de las tensiones?
El conflicto escaló tras el tiroteo mortal de Renee Good, madre estadounidense de tres hijos baleada por el agente Jonathan Ross durante un operativo de ICE. El miércoles, otro agente hirió en la pierna a un inmigrante venezolano atacado con una pala y mango de escoba. Estos incidentes generaron protestas masivas contra ICE en Minneapolis.

Trump amenazó con invocar la Ley de Insurrección para enviar tropas federales, pero el viernes aclaró que “no hay razón inmediata“, aunque la usaría si fuera necesario. El DHS desplegó 3.000 agentes adicionales en la región para proteger edificios federales y tribunales.
Steven Cheung, director de comunicaciones de la Casa Blanca, acusó a Walz y Frey de “promover violencia contra la ley” y calificó su comportamiento como “terrorismo“. El subfiscal general Todd Blanche prometió “procesar a todos” que obstaculicen a agentes federales.
¿Qué implicaciones tiene esta investigación?
La pesquisa marca la primera vez que el DOJ investiga a líderes estatales por declaraciones contra ICE, estableciendo un precedente peligroso. Expertos legales advierten que podría criminalizar la disidencia política contra políticas migratorias federales.
Walz comparó la táctica con investigaciones contra Elissa Slotkin, Jerome Powell y Mark Kelly, sugiriendo una persecución sistemática contra demócratas. Frey reiteró que “ni Minneapolis ni Estados Unidos se doblegarán ante el miedo“.
La tensión refleja el choque federal-estatal más intenso desde las protestas por George Floyd, con Trump usando todo su poder para imponer políticas migratorias agresivas.
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