Una tormenta intensa acompañada por un río atmosférico proveniente del Pacífico golpeó el sur de California este martes, provocando inundaciones, deslizamientos de tierra y fuertes vientos en gran parte del área metropolitana de Los Ángeles. Las autoridades ordenaron la evacuación de más de 100 viviendas en Palisades, una de las zonas más afectadas, debido al alto riesgo de crecidas repentinas y flujos de escombros en áreas previamente devastadas por incendios a comienzos de 2025.
El fenómeno meteorológico ha dejado calles intransitables, cortes de energía y advertencias de emergencia en varios condados. Según el Servicio Meteorológico Nacional (NWS), las precipitaciones acumuladas en algunas zonas superarán las tres pulgadas en menos de 24 horas, mientras continúan los avisos por tormentas eléctricas y posibles tornados aislados en la región central de California.
Alerta máxima por lluvias torrenciales y vientos extremos
La tormenta llegó a la costa sur de California durante la madrugada con ráfagas de viento de hasta 96 kilómetros por hora, causando daños en techos, árboles caídos y cortes eléctricos en distintas comunidades de Los Ángeles y Ventura. Las autoridades locales mantienen activo un operativo de emergencia que involucra a los departamentos de bomberos y al Servicio Forestal, especialmente en los barrios montañosos donde el terreno sigue inestable por los incendios de enero.
Además, el NWS advirtió que las lluvias intensas podrían repetirse en las próximas 48 horas, afectando a zonas como Altadena, Sylmar, Santa Bárbara y las montañas de Hollywood, que registran un nivel crítico de saturación en el suelo. “Una pequeña cantidad de lluvia podría generar inundaciones repentinas debido a que los suelos quemados no absorben el agua, sino que la repelen”, explicó la agencia meteorológica.
Riesgo elevado en zonas afectadas por incendios
La situación es particularmente peligrosa en los vecindarios que sufrieron los incendios forestales de inicios de año. En esas zonas, el terreno carbonizado impide la filtración de agua, lo que incrementa la probabilidad de aludes y flujos de escombros. Las autoridades del Condado de Los Ángeles emitieron órdenes de evacuación obligatoria en áreas residenciales de Palisades y Altadena, mientras que el Condado de Orange amplió una evacuación preventiva que incluye un pequeño aeropuerto y comunidades cercanas al río Santiago.
Los expertos señalan que los llamados “ríos atmosféricos” —corrientes de humedad intensas que transportan agua desde el Pacífico hacia el continente— se han vuelto más frecuentes y potentes debido a los efectos combinados del cambio climático y el fenómeno de El Niño. En consecuencia, los eventos como el de esta semana podrían repetirse con mayor intensidad durante el resto del otoño.
Palisades, epicentro de la emergencia
En Palisades, más de un centenar de familias fueron evacuadas desde temprano por el Cuerpo de Bomberos de Los Ángeles tras detectarse el aumento del caudal en varios arroyos locales. Según las autoridades, los equipos de rescate ya han asistido a decenas de residentes en zonas con dificultad de acceso y han trasladado a grupos vulnerables a refugios temporales instalados en escuelas públicas y centros deportivos.
Las imágenes difundidas por los servicios de emergencia muestran calles cubiertas de lodo, autos sumergidos en agua hasta las ventanas y derrumbes parciales en colinas cercanas. Además, algunas viviendas permanecen sin suministro eléctrico, y se estima que más de 25.000 usuarios en el condado de Los Ángeles continúan sin energía.
Posibles tornados y corte de carreteras
El NWS amplió la alerta por tormenta eléctrica severa e indicó que no se descarta la formación de tornados aislados en el valle de San Gabriel y áreas del condado de Kern. El organismo también advirtió sobre el “alto potencial de desprendimientos de rocas” en las carreteras de los cañones, incluyendo Mulholland Drive y Topanga Canyon, que ya presentan cierres preventivos por riesgo de deslizamientos.
El Departamento de Transporte de California (Caltrans) informó del cierre parcial de varias rutas interestatales debido a la caída de árboles y derrumbes. Las principales afectaciones se concentran en la autopista 101, que conecta Los Ángeles con Ventura, donde cuadrillas trabajan para retirar escombros y habilitar el tránsito.
Preparativos y medidas de emergencia
Ante la magnitud de la tormenta, el alcalde de Los Ángeles instó a los residentes a seguir las recomendaciones de seguridad y evitar desplazamientos innecesarios. “Pedimos a todos que permanezcan en casa y estén atentos a los avisos oficiales. Los equipos de emergencia están desplegados en toda la ciudad”, señaló a través de un comunicado.
Mientras tanto, los servicios meteorológicos prevén que las precipitaciones disminuyan progresivamente a partir del jueves, aunque los suelos seguirán saturados. El NWS enfatizó que continúa la amenaza de nuevos deslizamientos en las zonas montañosas y costeras, especialmente si las lluvias regresan durante el fin de semana.
Por ahora, las autoridades han declarado estado de emergencia en tres condados de California y mantienen el monitoreo constante sobre los niveles de los ríos y los pronósticos de tormenta, mientras los equipos de rescate trabajan para evaluar los daños y asistir a las familias desplazadas por las inundaciones en Los Ángeles.
