El huracán Erin se fortaleció este miércoles mientras avanzaba por el Atlántico, motivando alertas de inundaciones en Carolina del Norte y la activación de zonas de vigilancia a lo largo de la costa este de Estados Unidos, según el último reporte del Centro Nacional de Huracanes (NHC). Actualmente, Erin mantiene su intensidad como huracán de categoría 2, con vientos máximos sostenidos de entre 100 y 110 mph (155–175 km/h), y se desplaza hacia el noroeste a unos 13 mph (20 km/h).
Estados en emergencia y evacuaciones en marcha
En consecuencia, el gobernador de Carolina del Norte, Josh Stein, declaró estado de emergencia para movilizar recursos anticipadamente. De hecho, se ordenaron evacuaciones obligatorias en partes de los Outer Banks, incluyendo las islas Ocracoke y Hatteras. Más de 2,200 personas ya fueron trasladadas por ferri desde Ocracoke, mientras los condados de Dare y Hyde también adoptaron medidas preventivas.
Además, se espera que Erin genere marejadas ciclónicas que podrían ser mortales, arrasando playas y haciendo intransitables ciertas carreteras en las islas barrera.
Oleaje peligroso y cierre de playas
Por otra parte, incluso sin tocar tierra firme, Erin está provocando olas enormes y corrientes de resaca desde las Carolinas hasta Nueva York. Las autoridades ya prohibieron el baño en playas como Wrightsville Beach (Carolina del Norte), donde más de 80 personas tuvieron que ser rescatadas. Los avisos de peligro se extienden desde Cape May (Nueva Jersey) hasta Sandy Hook, y todas las playas públicas de la ciudad de Nueva York permanecen cerradas.
Un huracán amplio y de largo alcance
El huracán Erin es un sistema extenso: los vientos con fuerza de tormenta tropical se extienden hasta 265 millas (426 km) desde el centro, y los de fuerza de huracán cubren un radio de hasta 90 millas. Su tamaño ha provocado olas gigantescas de hasta 20 pies (6 metros), capaces de causar erosión costera y daños en infraestructuras frágiles.
Trayectoria prevista: siempre mar adentro, pero con efectos costeros graves
Aunque se espera que el ojo del huracán permanezca mar adentro, entre la costa este y Bermudas, los efectos secundarios —como el oleaje y la marejada ciclónica— se dejarán sentir fuertemente en tierra. En particular, se pronostican inundaciones costeras durante las mareas altas del jueves, especialmente en las zonas bajas de los Outer Banks, donde ya se ha observado el avance del mar sobre la carretera N.C. 12.
Erin: de onda tropical a huracán histórico
Erin es la quinta tormenta con nombre de la temporada 2025 y el primer huracán. Su evolución fue espectacular: se formó como tormenta tropical el 11 de agosto cerca de Cabo Verde, luego se intensificó con fuerza y alcanzó la categoría 5, con vientos de hasta 260 km/h, antes de iniciar un ciclo de reemplazo de la pared del ojo que lo debilitaría gradualmente hasta la categoría 2.
La onda tropical que dio origen a Erin también causó nueve muertes en Cabo Verde y provocó inundaciones intensas en varias islas. Posteriormente, Erin produjo lluvias torrenciales en Puerto Rico y otras islas del Caribe, donde dejó cortes masivos de electricidad —afectando a más de 150,000 personas— y cancelaciones de vuelos, antes de fortalecerse más hacia el norte.
Previsión de actividad ciclónica: la NOAA alerta una temporada activa
Finalmente, la NOAA mantiene sus proyecciones de una temporada de huracanes “por encima de lo normal”, con entre 13 y 18 tormentas con nombre y entre cinco y nueve que podrían convertirse en huracanes. Erin, por su parte, representa un claro ejemplo de intensificación rápida y alcance extenso.
