¿Hay un vínculo entre antidepresivos y tiroteos? Así lo afirma Robert F. Kennedy Jr.
Fotografía de archivo de la investigación de un tiroteo en EE.UU. EFE/Peter Dasilva

El secretario de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, Robert F. Kennedy Jr., afirmó este jueves que su departamento investiga la posible relación entre el consumo de ciertos fármacos psiquiátricos y actos de violencia, incluidos tiroteos masivos. Sus declaraciones se dieron tras el ataque ocurrido el miércoles en Minneapolis, donde un joven armado mató a dos niños y dejó 17 heridos antes de suicidarse.

Kennedy Jr. explicó que los Institutos Nacionales de Salud (NIH) están realizando estudios sobre la posible influencia de medicamentos como los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), un tipo de antidepresivos, en episodios violentos.

Antidepresivos y tiroteos en el debate nacional

El funcionario señaló que muchos de estos fármacos incluyen en sus envases advertencias conocidas como “recuadro negro”, que alertan sobre un mayor riesgo de pensamientos suicidas y homicidas en quienes los consumen. Según Kennedy Jr., no se puede descartar que estos efectos secundarios tengan un papel en algunos tiroteos ocurridos en Estados Unidos.

«Nunca antes la gente ha entrado en una iglesia o en un aula y comenzado a disparar. Y esto no está sucediendo en otros países. Está sucediendo aquí, y debemos investigar todos los posibles causantes», declaró en una entrevista con la cadena Fox News.

Las palabras del secretario de Salud llegan en un momento en que el país enfrenta un aumento de los tiroteos masivos. Tan solo en 2025, organizaciones civiles como Gun Violence Archive han registrado más de 450 incidentes de este tipo en diferentes estados, lo que ha reavivado el debate sobre las armas y la salud mental.

El caso más reciente: un tiroteo en una escuela católica de Minneapolis

El ataque que impulsó la declaración de Kennedy Jr. tuvo lugar en una escuela católica al sur de Minneapolis. El tirador, identificado como Robin Westman, de 23 años, abrió fuego durante una actividad en la iglesia del centro educativo, donde asistían niños de entre 5 y 14 años.

Westman mató a dos menores de 8 y 10 años e hirió a otras 17 personas, de las cuales 14 eran niños. Posteriormente se suicidó en el mismo lugar. El Departamento de Policía de Minneapolis informó que el atacante no tenía antecedentes criminales y que las tres armas utilizadas —un revólver, una escopeta y un rifle— fueron compradas legalmente.

El alcalde de la ciudad, Jacob Frey, pidió reforzar las restricciones en la venta de armas de fuego y recordó que los tiroteos masivos se han convertido en una de las principales preocupaciones de seguridad pública en Minnesota y en el resto del país.

Antidepresivos y tiroteos: una investigación abierta

El vínculo entre antidepresivos y tiroteos ha sido objeto de debate en Estados Unidos durante las últimas dos décadas. Algunos investigadores apuntan a que los efectos secundarios de ciertos medicamentos pueden influir en la conducta de un pequeño grupo de pacientes, aunque no existe consenso científico definitivo.

¿Hay un nexo entre los antidepresivos y los tiroteos? El secretario de Salud de EE.UU. lo ve posiblePersonas abandonan el lugar de un tiroteo en una escuela católica de Minneapolis, Minnesota (EE.UU.), el 27 de agosto de 2025. EFE/Craig Lassig

Por otro lado, asociaciones de psiquiatría y defensa de pacientes han advertido que relacionar de forma directa los fármacos con los tiroteos podría generar estigmatización hacia quienes reciben tratamiento para la depresión u otros trastornos mentales. Subrayan que la mayoría de personas que consumen estos medicamentos no muestran conductas violentas y que suspenderlos sin supervisión médica puede ser peligroso.

El propio Kennedy Jr. insistió en que la investigación está en curso y que todavía no se puede establecer una conclusión clara, pero defendió la necesidad de estudiar todas las posibles variables, desde el acceso a armas hasta los factores sociales y de salud.

El contexto de salud pública en Estados Unidos

Las declaraciones del secretario de Salud se suman a un debate más amplio sobre la violencia armada en el país. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), las armas de fuego se han convertido en la principal causa de muerte entre niños y adolescentes en Estados Unidos.

Al mismo tiempo, más de 40 millones de adultos en el país toman algún tipo de antidepresivo, de acuerdo con la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA). Esto significa que cualquier señal de posible relación entre medicamentos y conductas violentas despierta atención nacional.

La discusión sobre antidepresivos y tiroteos refleja, en parte, la dificultad para encontrar un enfoque integral a la violencia armada, un problema que combina factores de salud mental, regulación de armas y desigualdad social.

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