El huracán Erin, una poderosa tormenta de categoría 3, amenaza con generar condiciones peligrosas a lo largo de la costa este de Estados Unidos, especialmente en Carolina del Norte, mientras avanza por el Atlántico sin pronóstico de tocar tierra. Según el Centro Nacional de Huracanes (NHC), el ciclón, que alcanzó categoría 5 el sábado, está generando corrientes de resaca mortales, olas de hasta 20 pies y posibles inundaciones costeras desde Florida hasta Nueva Inglaterra. Las autoridades han emitido alertas urgentes, y miles de residentes y turistas enfrentan evacuaciones en zonas vulnerables como los Outer Banks.
Alerta máxima en Carolina del Norte
La región de los Outer Banks en Carolina del Norte está bajo una vigilancia de tormenta tropical y de marejada ciclónica desde Beaufort Inlet hasta Duck, incluyendo Pamlico Sound. El NHC indica que vientos de 62 a 117 km/h podrían azotar la zona a partir del miércoles 20 de agosto de 2025. El condado de Dare, que abarca gran parte de los Outer Banks, declaró un estado de emergencia y ordenó la evacuación obligatoria de la isla Hatteras, advirtiendo que la autopista N.C. 12 podría quedar intransitable por inundaciones hasta el jueves. En 2024, las tormentas costeras causaron $50 millones en daños en esta área, según el Departamento de Transporte de Carolina del Norte.
Además, Wrightsville Beach emitió una advertencia de no nadar hasta el viernes debido a corrientes de resaca intensas. El lunes, se reportaron 75 rescates en el condado de New Hanover sin heridos, pero las autoridades instan a evitar el océano. “El riesgo por oleaje y corrientes será mortal”, advirtió la Oficina de Manejo de Emergencias de Dare, subrayando la gravedad de la situación.
Impactos más allá de Carolina del Norte
Aunque Erin no hará impacto directo, sus efectos se extenderán por la costa este. Desde Carolina del Sur hasta la península de Delmarva y Nueva Jersey, se esperan olas de 6 a 15 pies y un riesgo elevado de corrientes de resaca de martes a jueves, según el Servicio Meteorológico Nacional (NWS). En 2025, 44 personas han muerto por corrientes de resaca en EE.UU., superando las muertes por huracanes o tornados, según el NWS. Ciudades como Charleston y Long Island anticipan inundaciones menores durante las mareas altas, con un pico previsto para el jueves por la noche.
Por su parte, Bermudas enfrentará mares agitados y posibles vientos de tormenta tropical el jueves, con olas que podrían alcanzar los 24 pies, según el Servicio Meteorológico de Bermudas. En el Caribe, las bandas exteriores de Erin dejaron 100,000 personas sin electricidad en Puerto Rico y causaron inundaciones en Turcas y Caicos, con hasta 150 mm de lluvia previstos hasta el martes, según el NHC.
Intensificación y cambio climático
Erin, el primer huracán mayor de la temporada atlántica 2025, experimentó una intensificación récord, pasando de categoría 1 a 5 en 24 horas el sábado, con vientos de hasta 257 km/h. Este fenómeno, cada vez más común debido al calentamiento global, se debe a temperaturas oceánicas 0.8°C más altas que el promedio, según la NOAA. Desde 2016, se han registrado 11 huracanes de categoría 5 en el Atlántico, un aumento significativo. En 2024, los huracanes Beryl y Milton también alcanzaron esta intensidad, causando $20,000 millones en daños combinados, según estimaciones preliminares.
Pese a todo, Erin se debilitará lentamente a partir del martes, moviéndose al norte-noreste entre Bermudas y EE.UU. Sin embargo, su tamaño, con vientos de tormenta tropical extendiéndose 230 millas desde su centro, amplifica su impacto. En Puerto Rico, los puertos de San Juan y St. Thomas cerraron, y la gobernadora Jennifer González-Colón reportó esfuerzos para restaurar la energía. Mientras, la Guardia Costera de EE.UU. restringió el tráfico marítimo en varias islas. Con la temporada de huracanes entrando en su pico, los expertos advierten que agosto y septiembre traerán más sistemas tropicales, y la vigilancia sigue siendo crucial para las comunidades costeras.
