El presidente Donald Trump intensificó su ofensiva contra las políticas transgénero al amenazar con cortar los fondos federales a las escuelas de California que no se alineen con sus directrices, un movimiento que ha generado controversia en el estado más poblado de EE.UU. En un mensaje publicado el jueves en Truth Social, Trump advirtió que cualquier distrito escolar que no cumpla con sus políticas sobre personas transgénero perderá el financiamiento federal, un paso que podría afectar programas esenciales para estudiantes vulnerables. Este enfrentamiento, centrado en la inclusión de atletas transgénero y el currículo educativo, refleja el choque entre la administración Trump y el gobernador demócrata Gavin Newsom.
Amenaza de recortes federales
El mensaje de Trump en Truth Social fue claro: “Cualquier distrito escolar de California que no cumpla con nuestras políticas sobre personas transgénero no recibirá financiación”. Aunque no especificó detalles, la amenaza pone en riesgo los 16,300 millones de dólares anuales que California recibe del gobierno federal para educación, según estimaciones de EdSource. Estos fondos, que representan entre el 8% y el 10% del presupuesto educativo estatal, son vitales para programas como Head Start, apoyo a estudiantes de bajos ingresos y servicios para discapacitados.
Por ejemplo, el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) ya canceló una subvención de 12 millones de dólares del Programa de Educación sobre Responsabilidad Personal (CA PREP), que buscaba prevenir embarazos adolescentes y enfermedades de transmisión sexual. Andrew Gradison, secretario interino del HHS, justificó la decisión afirmando que California se negó a eliminar la “ideología de género radical” de su currículo. “No permitiremos que el dinero de los contribuyentes se use para adoctrinar a los niños”, declaró Gradison a Fox News.
Polémica por atletas transgénero
El núcleo del conflicto radica en la política de California que permite a atletas transgénero competir en deportes escolares femeninos, respaldada por una ley estatal de 2013. En febrero, Trump firmó una orden ejecutiva que prohíbe esta práctica, argumentando que viola el Título IX, una ley federal contra la discriminación sexual. En julio, el Departamento de Justicia demandó al Departamento de Educación de California y a la Federación Interescolar de California (CIF), acusándolos de “discriminación ilegal” contra atletas cisgénero.
Sin embargo, California ha defendido su postura. Tony Thurmond, superintendente estatal de instrucción pública, afirmó que el estado seguirá protegiendo el acceso de todos los estudiantes a deportes según su identidad de género. La controversia se intensificó tras la victoria de A.B. Hernández, una estudiante transgénero de Jurupa Valley High School, en el campeonato estatal de atletismo en mayo, lo que llevó a Trump a calificarla como “prácticamente imbatible” y a exigir cambios en las reglas.
Postura ambivalente de Newsom
El gobernador Gavin Newsom ha adoptado una posición compleja. Aunque firmó leyes en 2024 para proteger a estudiantes transgénero, como una que prohíbe a las escuelas notificar a los padres sobre cambios de identidad de género, en un podcast en marzo expresó que es “profundamente injusto” que mujeres transgénero compitan en deportes femeninos. Esta declaración, según el Los Angeles Times, lo acercó a la postura de Trump, aunque Newsom no ha modificado la legislación estatal. El fiscal general Rob Bonta, por su parte, demandó al Departamento de Justicia, argumentando que no tiene autoridad para imponer tales restricciones.
Impacto en la comunidad educativa
La amenaza de Trump podría afectar a los 6.2 millones de estudiantes de California, especialmente a los de comunidades vulnerables. Los fondos federales financian comidas escolares, tutores, consejeros y tecnología adaptativa para estudiantes con discapacidades, según Alberto Carvalho, superintendente de Los Ángeles. En un distrito donde el 92% de las escuelas atienden a niños de bajos ingresos, la pérdida de estos recursos sería devastadora.
Además, el enfoque de Trump contra los derechos transgénero va más allá de las escuelas. Desde su regreso a la Casa Blanca, ha eliminado el reconocimiento de personas no binarias, retirado pasaportes con género “X” y excluido a personas trans de las Fuerzas Armadas. Según The New York Times, el gobierno también está solicitando información confidencial sobre pacientes que han recibido terapias de afirmación de género, lo que ha generado preocupación entre activistas de derechos humanos.
Pese a todo, California mantiene su compromiso con la inclusión. Organizaciones como el Williams Institute advierten que las políticas de Trump podrían generar un ambiente hostil para los estudiantes transgénero, mientras crisis hotlines reportan un aumento de llamadas desde las elecciones, según la Associated Press. La batalla entre Sacramento y Washington promete intensificarse, con las escuelas en el centro de un debate cultural y político cada vez más polarizado.
