El primer ministro canadiense, Mark Carney, anunció este viernes que Canadá quitará algunos aranceles a Estados Unidos. Esto es para ayudar a lograr un acuerdo comercial con el presidente Donald Trump. La decisión fue presentada como una medida estratégica dentro del marco del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), aunque la interpretación política apunta a que es también una señal del poder de negociación que mantiene Washington bajo la administración de Trump.
Carney dijo en una conferencia de prensa que, desde el 1 de septiembre, Canadá quitará aranceles específicos. Estos aranceles se impusieron por los impuestos que Estados Unidos puso a principios de 2025. Estos impuestos estaban relacionados con el tráfico de fentanilo y la migración irregular.
Canadá elimina aranceles a EEUU bajo el marco del T-MEC
El anuncio se enmarca dentro de la cooperación comercial que ambos países mantienen bajo el T-MEC. Carney aseguró que la eliminación de estos aranceles es coherente “con el compromiso de Canadá con el T-MEC” y rechazó que se trate de una concesión directa a las presiones de Trump.
Sin embargo, el contexto político muestra que el Gobierno canadiense está cambiando su estrategia. Esto es para no aumentar las tensiones con Washington. Esto es especialmente importante después de que Trump decidió imponer un arancel del 35 % a productos canadienses. Este arancel se aplicará a partir del 1 de agosto y no incluye productos del acuerdo regional.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habla durante un acto en la Casa Blanca, este 22 de agosto de 2025. EFE/Annabelle Gordon/Pool
Carney también aclaró que Canadá mantendrá aranceles sobre sectores estratégicos como el acero, el aluminio y el automóvil, mientras se negocian soluciones bilaterales con Estados Unidos. Estos sectores son claves para la economía canadiense y han estado en el centro de la disputa comercial en los últimos años.
Por su parte, Trump celebró públicamente el anuncio y lo calificó como “algo positivo”. Desde el Despacho Oval, destacó que la decisión canadiense representa un paso en la dirección correcta para mejorar el equilibrio comercial con Estados Unidos.
Canadá elimina aranceles a EEUU en un nuevo escenario político
El primer ministro Carney, con experiencia como gobernador del Banco de Canadá y del Banco de Inglaterra, señaló que la política comercial impulsada por Donald Trump ha cambiado las reglas del juego para el comercio internacional. Según el mandatario canadiense, los países ahora deben “comprar” acceso a la economía estadounidense, lo que significa que los aranceles, las inversiones y las reformas internas de cada nación se convierten en piezas de negociación con Washington.
Esta visión coincide con el modelo que Trump ha defendido desde su primera administración: priorizar los ingresos arancelarios, proteger las industrias consideradas estratégicas y reconfigurar el comercio global en torno a los intereses estadounidenses.
Carney subrayó que, pese a los cambios y ajustes, Canadá sigue contando con una posición privilegiada frente a otros socios comerciales de Estados Unidos. El tipo arancelario efectivo que Washington aplica a productos canadienses es del 5,6 %, mientras que la media global supera el 16 %. Además, más del 85 % del comercio bilateral está libre de aranceles, lo que convierte a la relación entre ambos países en una de las más ventajosas en el mundo.
Fotografía de archivo del primer ministro de Canadá, Mark Carney. EFE/Spencer Colby
El T-MEC como eje de la relación comercial
Uno de los puntos centrales del discurso de Carney fue la importancia del T-MEC como marco regulador de la relación con Estados Unidos. Según el primer ministro, preservar y reforzar este acuerdo será clave en las próximas negociaciones de 2026, cuando se revisen los términos junto a México.
Carney adelantó que Canadá iniciará consultas nacionales para definir sus prioridades antes de sentarse a la mesa con Washington y Ciudad de México. La estrategia canadiense busca asegurar que sectores clave como la energía, el transporte y la seguridad alimentaria se encuentren protegidos dentro del nuevo entorno global.
Mientras tanto, Canadá y Estados Unidos intensificarán los debates sobre los sectores estratégicos aún en disputa, con el objetivo de cerrar brechas y aprovechar nuevas oportunidades en comercio, inversión y seguridad bilateral.
Una victoria política para Trump
Aunque Carney insistió en que la medida responde a criterios técnicos y a los compromisos adquiridos en el T-MEC, el anuncio se percibe también como una victoria política para Donald Trump. El presidente estadounidense ha hecho de los aranceles una herramienta de presión para alcanzar concesiones en materia comercial y migratoria.
El hecho de que Canadá decidiera retirar los aranceles punitivos puede interpretarse como un éxito del enfoque de Trump, que refuerza su narrativa de “Estados Unidos primero” y le otorga un triunfo diplomático de cara a los retos internos que enfrenta su administración.
En el escenario internacional, la decisión podría tener un efecto dominó, incentivando a otros socios comerciales a replantear su relación con Estados Unidos y aceptar condiciones más duras con tal de mantener acceso preferencial al mercado más grande del mundo.