El horario de verano en Estados Unidos inicia el domingo 8 de marzo de 2026 a las 2:00 a.m. En ese momento, millones de residentes deben adelantar sus relojes una hora. El cambio permanecerá vigente hasta el 1 de noviembre, cuando se retrasarán nuevamente.
Esta medida afecta a la mayoría del territorio estadounidense, con excepción de algunos estados y territorios. Por lo tanto, Arizona, Hawái y las islas del Pacífico mantienen su horario estándar todo el año. De esta forma, el gobierno coordina la transición nacional a través del Departamento de Transporte.
El horario de verano responde a una política establecida desde hace décadas. Según el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST), la medida aprovecha la luz solar durante meses cálidos. Y busca reducir consumo de energía eléctrica en iluminación.
¿Cómo funciona el cambio de hora?
A las 2:00 a.m. del domingo 8 de marzo, los relojes avanzan a las 3:00 a.m. De esta manera, se pierden sesenta minutos de descanso. Por lo tanto, salida y puesta del sol ocurren una hora después.
La modificación implica que actividades diarias se realicen bajo luz natural más prolongada. Por ejemplo, amanecerá más tarde por las mañanas. En cambio, atardecer se extenderá hasta más tarde por las tardes.

Muchas personas reportan dificultades de adaptación en los primeros días. Además, afecta sistemas electrónicos, relojes digitales y horarios de transporte. Por eso, el gobierno recomienda ajustar dispositivos anticipadamente.
Instituciones públicas y privadas emiten recordatorios antes del cambio. De igual modo, escuelas y empresas planifican la transición cuidadosamente. Así, se evitan confusiones en jornadas laborales y escolares.
¿Cuál es la historia del horario de verano?
El horario de verano se implementó durante la Primera Guerra Mundial como medida de ahorro energético. Luego, volvió en la Segunda Guerra Mundial por razones similares. Sin embargo, no fue permanente hasta 1966.
La Ley de Tiempo Uniforme de 1966 estableció el marco legal actual. El presidente Lyndon B. Johnson promulgó la norma que define reglas nacionales. Por lo tanto, permitió a estados optar por horario estándar todo el año.

En 2005, la Ley de Política Energética extendió el período de vigencia del horario de verano. De esta forma, pasó de 4 meses a aproximadamente 8 meses anuales. Y el cambio respondió a estudios federales sobre ahorro de energía.
El debate sobre su continuidad sigue abierto en el Congreso. Algunos legisladores propusieron el Sunshine Protection Act para hacerlo permanente. Sin embargo, ninguna propuesta ha sido aprobada definitivamente hasta hoy.
¿Qué estados no observan este cambio?
Arizona, Hawái y varios territorios insulares no cambian sus relojes. Por ejemplo, Samoa Americana, Guam, Islas Marianas del Norte, Puerto Rico e Islas Vírgenes mantienen horario estándar. Esto responde a razones históricas y geográficas.
Arizona es una excepción importante en el continente. Sin embargo, la Nación Navajo dentro de Arizona sí observa el cambio de hora. De igual modo, otros territorios insulares en el Pacífico permanecen sin cambios.
El Departamento de Transporte coordina esta variación nacional. Por lo tanto, facilita uniformidad en operaciones de trenes, aviones y servicios. Además, reduce confusión en comunicaciones y comercio interestatal.
Residentes de EE.UU. deben recordar ajustar dispositivos electrónicos antes de la medianoche del 7 de marzo. De esta forma, evitarán perder horas de sueño o confusión al despertar. El Departamento de Transporte recomienda consultar fuentes oficiales para información actualizada sobre cualquier cambio futuro.
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