En San Diego, California, la comunidad se moviliza para proteger a niños migrantes y sus familias ante los recientes operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Tras dos detenciones de padres frente a escuelas públicas en agosto de 2025, tres organizaciones civiles han capacitado a cientos de maestros y han activado patrullas comunitarias para garantizar la seguridad de los estudiantes. Con el inicio del año escolar, el temor a redadas ha generado una caída del 15% en la asistencia escolar en distritos como Chula Vista, según datos del Departamento de Educación de California.
Detenciones que generan alarma
El 7 de agosto, agentes de ICE con rostros cubiertos detuvieron a una madre frente a una escuela en Chula Vista mientras llevaba a sus hijos a clases. Una semana después, en el vecindario de Lindavista, un padre fue arrestado frente a su hijo al salir de la escuela, según reportes locales. Ambos incidentes, realizados por agentes sin identificación visible ni órdenes judiciales, han intensificado el miedo entre las familias latinas, que representan el 54% de los estudiantes en el Distrito Escolar Unificado de San Diego.
Por su parte, la superintendente Fabiola Bagula expresó su indignación: “Nadie debería ser detenido mientras espera a sus hijos. Nuestras escuelas son espacios seguros”. La presencia de agentes enmascarados, que según ICE no operan en terrenos escolares, ha llevado a padres como Mónica Rincón, madre de dos niños de 9 y 11 años, a exigir protección. “Detienen a la gente solo por parecer hispana, sin importar si son padres o su estatus migratorio”, afirmó Rincón.
Capacitación y acción comunitaria
En respuesta, organizaciones como la Asociación de Educadores de La Raza y Unión del Barrio han tomado medidas concretas. Desde julio, han entrenado a más de 500 maestros en estrategias para enfrentar operativos de ICE, incluyendo cerrar las escuelas ante la presencia de agentes sin autorización. Eréndira Ramírez, profesora y líder de la coalición, explicó: “No permitiremos que agentes sin identificación detengan a nadie cerca de nuestras escuelas. Queremos que los niños y sus padres se sientan seguros”.
Además, Unión del Barrio ha implementado patrullas comunitarias que recorren vecindarios durante los horarios de entrada y salida escolar, alertando sobre vehículos sospechosos. Estas patrullas, que cubren áreas como Lincoln High School, toman cerca de 75 minutos y han inspirado iniciativas similares en Los Ángeles, donde más de 200 voluntarios participan en esfuerzos comparables, según organizadores locales.
Apoyo a las familias migrantes
Pese a todo, la comunidad no se detiene en la vigilancia. Maestros, estudiantes y residentes distribuyen volantes informativos con los derechos de los migrantes, como el derecho a no responder preguntas sin una orden judicial. En 2025, California ha reforzado su estatus de estado santuario con leyes como la SB 54, que prohíbe a las autoridades locales colaborar con ICE, aunque el 30% de los condados han reportado tensiones con esta política, según el Instituto de Políticas Públicas de California.
Por ahora, el Distrito Escolar Unificado de San Diego ha creado un sitio web con recursos sobre derechos migratorios, incluyendo contactos de organizaciones legales. En un comunicado, el presidente de la junta escolar, Cody Patterson, enfatizó: “Nuestras escuelas son refugios para el aprendizaje, no para detenciones”. La comunidad también planea expandir las capacitaciones a otros distritos, con eventos programados en Fresno y Los Ángeles para septiembre.
En este contexto, padres como Rincón ven en estas acciones una esperanza. “Es una protección vital para nuestras familias”, dijo. Mientras las organizaciones intensifican sus esfuerzos, la comunidad de San Diego busca enviar un mensaje claro: los niños migrantes y sus familias no están solos frente a los operativos de ICE.
