Un operativo migratorio en San Bernardino, California, terminó en caos el 16 de agosto de 2025, cuando agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) dispararon contra una camioneta que transportaba a una familia, tras un presunto intento de detención. El conductor, identificado como Francisco, alega que los agentes, sin identificarse, rompieron las ventanas de su vehículo y abrieron fuego, mientras el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sostiene que los disparos fueron en defensa propia tras un supuesto atropello a dos oficiales. El incidente, grabado en video, ha desatado protestas y críticas a las tácticas migratorias federales.
Un encuentro violento en Acacia Avenue
El altercado ocurrió alrededor de las 8:30 a.m. en la intersección de Acacia Avenue y Baseline Street, cuando Francisco, su hijo de 19 años y su cuñado regresaban de preparar un evento para su negocio de carpas. Según Francisco, una camioneta sin distintivos bloqueó su vehículo, y agentes con chalecos de “Policía” exigieron que bajaran sin mostrar órdenes judiciales. “¿Quiénes son? No me bajo si no se identifican”, se escucha decir a Francisco en un video grabado desde el interior, que acumuló 1.5 millones de vistas en redes sociales en 24 horas.
Por lo tanto, la situación escaló rápidamente. El video muestra a dos agentes rompiendo las ventanas del conductor y del pasajero con sus brazos. Francisco aceleró para escapar, y segundos después se oyeron tres disparos, que impactaron en la camioneta. “Tuve que proteger a mi familia”, declaró Francisco, quien lleva 23 años en EE.UU. y cuyos acompañantes son ciudadanos estadounidenses. El DHS afirmó que el conductor golpeó a dos agentes, justificando los disparos como “defensa propia”, aunque no detalló la gravedad de las lesiones de los oficiales.
Protestas y tensión comunitaria
Tras el incidente, los agentes siguieron a Francisco hasta su hogar en Mt. View Drive, donde intentaron arrestarlo. Sin embargo, una multitud de 50 vecinos, según el Departamento de Policía de San Bernardino (SBPD), se reunió para protestar, impidiendo la detención. Al menos una persona fue arrestada por presuntamente agredir a un agente federal. La policía local, limitada por la Ley de Valores de California, que prohíbe colaborar en operativos migratorios, solo brindó apoyo para controlar a la multitud. El DHS criticó estas políticas, calificándolas de “pro-santuario” que “protegen delincuentes”.
En consecuencia, la Coalición Interior para la Justicia Migrante denunció el incidente como un “abuso de poder”, alegando que los agentes violaron una orden federal de 2024 que prohíbe detenciones basadas en perfiles raciales sin sospecha razonable. La organización está recopilando testimonios de testigos a través del número 909-361-4588 para respaldar una investigación legal. Francisco, representado por un abogado, planea demandar por uso excesivo de fuerza.
Contexto de operativos migratorios
El tiroteo ocurre en un momento de alta tensión por los operativos migratorios en California. Desde junio de 2025, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la CBP han intensificado redadas en vecindarios latinos, arrestando a 56,600 migrantes a nivel nacional, según datos de NBC News. En San Bernardino, un operativo el 7 de agosto en un Home Depot resultó en la detención de 12 jornaleros, lo que generó protestas similares. Activistas como Alexis Teodoro, del Centro de Oportunidades Económicas de Pomona, critican estas tácticas como “militarización” de comunidades.
Pese a todo, las directrices del DHS de 2023 permiten el uso de fuerza solo cuando no hay “alternativas viables”. La jueza Maame E. Frimpong, en un fallo de julio de 2024, ordenó restringir operativos indiscriminados en el sur de California, pero organizaciones como CHIRLA denuncian que las agencias federales ignoran estas órdenes. En respuesta, la comunidad ha organizado talleres legales y líneas de apoyo, como el 909-361-4588, para proteger a los afectados.
Reacciones y consecuencias
La familia de Francisco, aún conmocionada, expresó alivio porque nadie resultó herido por los disparos. “Es triste que ICE pueda hacer esto a ciudadanos”, dijo Martín, yerno de Francisco. La camioneta, con tres agujeros de bala, permanece como evidencia en la investigación del SBPD, que colabora con el DHS pero no participa en detenciones migratorias. La Asociación de Derechos Civiles de California exigió una investigación independiente, citando un historial de abusos, como el caso de Narciso Barranco en Santa Ana, donde agentes de CBP golpearon a un padre frente a su familia.
Además, el incidente ha reavivado el debate sobre las políticas migratorias del presidente Donald Trump, quien ha prometido deportaciones masivas. En Los Ángeles, las redadas han generado un 24% de aumento en reportes de ansiedad en comunidades latinas, según UCLA. Mientras tanto, Francisco y su familia buscan apoyo legal para enfrentar posibles cargos, y la comunidad de San Bernardino planea una vigilia para exigir el fin de operativos violentos.
