Chicago vivió este viernes un nuevo episodio de tensión cuando agentes del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) dispararon contra una mujer que, según la versión oficial, embistió un vehículo de las fuerzas del orden junto a otros conductores. El hecho se produce en plena escalada de protestas contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y en medio de la estrategia del Gobierno de Donald Trump para intensificar los operativos federales en ciudades gobernadas por demócratas.
La subsecretaria adjunta del DHS, Tricia McLaughlin, dijo en redes sociales que la mujer se llama Marimar Martínez. Ella tenía un arma semiautomática y luego fue a un hospital para recibir atención por sus heridas. Tras ser dada de alta, quedó bajo custodia del FBI. Según McLaughlin, Martínez había sido señalada recientemente en un boletín de inteligencia por publicar en línea la identidad de agentes
Arrestos y enfrentamientos
El DHS indicó que otro implicado, Anthony Ian Santos Ruiz, también está bajo detención policial por su participación en el atropello. No se ha confirmado si alguno de los dos enfrenta cargos formales. Un portavoz del Hospital Mount Sinai confirmó que la mujer fue atendida y luego liberada.
Durante el incidente, las fuerzas del orden utilizaron gas lacrimógeno contra manifestantes en las inmediaciones. Imágenes captadas por Reuters muestran a personas corriendo y cubriéndose mientras gritaban: “Esto es Bryant Park, no una zona de guerra”, relató una manifestante. McLaughlin denunció que la Policía de Chicago abandonó el lugar, mientras que el departamento local respondió que su presencia se limitó a documentar lo ocurrido y controlar el tránsito.

Contexto de las protestas
Las tensiones aumentaron en Chicago en las últimas semanas. Esto fue por la “Operación Midway Blitz”. Esta es una gran campaña de control migratorio. Su centro es la instalación de ICE en Broadview. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, se le vio el viernes. Ella estaba en el techo de la sede polémica. Estaba rodeada de agentes armados y equipos de grabación.
A inicios de la semana, una redada nocturna en un edificio de apartamentos derivó en el arresto de 37 inmigrantes indocumentados, así como de ciudadanos estadounidenses. La acción, ejecutada con vehículos militares y un helicóptero sobrevolando la zona, fue calificada por algunos vecinos como una “invasión”. Padres inmigrantes son separados de hijos nacidos en EE.UU., y ellos quedaron bajo custodia del DHS.

Reacciones políticas y sociales
Líderes locales y legisladores demócratas han condenado la estrategia del gobierno federal. Entre los incidentes recientes, destaca el caso del alcalde de Evanston, Daniel Biss. Él es candidato al Congreso. Biss denunció que le lanzaron gas lacrimógeno durante una protesta. La candidata Kat Abughazaleh también afirmó que fue derribada por un agente federal con uniforme de camuflaje.
El concejal de Chicago, Jessie Fuentes, dijo que lo esposaron en la sala de emergencias de un hospital. Esto ocurrió después de que se enfrentó a dos hombres. Él los identificó como agentes de ICE. Según él, no llevaban identificación visible.
Guardia Nacional en Chicago
La Casa Blanca dijo que el presidente Trump permitió enviar a 300 miembros de la Guardia Nacional de Illinois. Ellos protegerán a los agentes y a las propiedades federales en la ciudad. La portavoz Abigail Jackson justificó la medida señalando que “el presidente no ignorará la anarquía que asola las ciudades estadounidenses”.
El senador demócrata Dick Durbin criticó la decisión. La llamó un capítulo “vergonzoso” en la historia del país. Acusó a Trump de sembrar miedo en lugar de combatir el crimen. El gobernador de Illinois, J.B. Pritzker, rechazó llamar a la Guardia Nacional. Acusó al gobierno federal de imponer tropas sin el deseo del estado
Más operaciones especiales en curso
Tras el tiroteo, Kristi Noem anunció un aumento de “operaciones especiales” en la zona, aunque el DHS no precisó qué unidades formarían parte del despliegue. “Hoy en Chicago, miembros de nuestras fuerzas del orden fueron embestidos y acorralados por diez vehículos, incluyendo una atacante armada. Estoy enviando refuerzos. Si ve a un agente, agradézcale”, declaró en X.
El FBI, por su parte, aseguró que continuará investigando y presentando cargos por violencia contra agentes, obstrucción de la justicia y destrucción de propiedad federal. Mientras tanto, el clima en Chicago sigue marcado por la tensión, con manifestaciones diarias y crecientes preocupaciones sobre el rumbo de los operativos federales en la ciudad.
