La postura de las autoridades deportivas mexicanas es contundente respecto al próximo gran evento. La Selección Mexicana jugará en el renovado Estadio Azteca de manera definitiva. No existe ninguna intención de mover el partido a otra ciudad. Así lo dejó claro recientemente Ivar Sisniega, presidente ejecutivo de la Federación Mexicana de Futbol.
El directivo habló sobre los avances en la remodelación del inmueble rumbo a la Copa del Mundo 2026. Su mensaje busca terminar con las especulaciones sobre posibles cambios de logística de última hora. Por lo tanto, el plan original se mantiene firme a pesar de los retos de construcción.
¿Existe un plan alternativo para el partido?
Ivar Sisniega fue muy directo al abordar las dudas de la prensa y la afición. El presidente ejecutivo aseguró que no hay un “Plan B” para este encuentro internacional. El duelo ante el combinado de Portugal marcará la gran reinauguración del Coloso de Santa Úrsula.
Este recinto histórico permanece cerrado actualmente por las intensas obras de modernización. Sin embargo, la directiva confía plenamente en que estará listo para la fecha pactada. El objetivo es que El Tri regrese a su casa con un escenario de primer mundo.
Por consiguiente, se descarta totalmente buscar una sede alterna en el interior de la república. La prioridad es presentar la nueva cara del estadio ante un rival de jerarquía mundial. Además, este evento servirá como el arranque simbólico del camino mundialista en casa.
¿Cómo van los avances de la remodelación?
Sisniega reconoció abiertamente que todo proyecto de construcción de esta magnitud implica ciertos riesgos. Aceptó que han existido desafíos técnicos durante el proceso de renovación del Estadio Azteca. No obstante, aseguró que el panorama general es bastante alentador para la organización.

Existe un optimismo tangible dentro de la Federación Mexicana de Futbol sobre los tiempos de entrega. Los ingenieros están trabajando a marchas forzadas para cumplir con los estándares internacionales. La modernización incluye mejoras en accesos, butacas y tecnología para los aficionados.
Así, la intención es que el inmueble esté impecable para recibir a la selección lusitana. La presión es alta, pero el compromiso de entregar la obra a tiempo es mayor. Por ello, las autoridades supervisan semanalmente cada avance estructural en el recinto.
¿Qué pasará con el control de la FIFA?
Un punto crucial en la agenda es la entrega del estadio al organismo rector del fútbol mundial. Ivar Sisniega explicó que el inmueble quedará bajo control total de la FIFA. Esto sucederá a partir de los primeros días de mayo de este año.

Esta medida forma parte de los protocolos estrictos de organización para el Mundial 2026. Por lo tanto, el margen de maniobra para el partido de reinauguración es muy específico. El estadio debe estar operativo antes de que la FIFA tome posesión administrativa.
Esto garantiza que el campo de juego cumpla con la calidad exigida para el torneo veraniego. En consecuencia, el partido contra Portugal será la prueba de fuego definitiva. Si todo sale bien, México demostrará su capacidad organizativa ante los ojos del mundo.
¿Dónde jugará sus otros partidos?
Aunque la prioridad es la capital, la Federación también tiene planes para otros compromisos previos. Ante la ocupación y los tiempos del Azteca, Toluca y Puebla se perfilan como opciones viables. Estas ciudades funcionarían como sedes para otros partidos que México dispute en territorio nacional.
Ver esta publicación en Instagram
La cercanía geográfica con la Ciudad de México es un factor estratégico clave en esta decisión. Sin embargo, esto aplicaría solo para encuentros de menor perfil o de preparación secundaria. El foco central sigue siendo el regreso triunfal al Coloso de Santa Úrsula.
Finalmente, la afición espera con ansias ver el nuevo rostro del estadio más emblemático del país. El choque contra los europeos promete ser una fiesta inolvidable para el fútbol nacional. El Tri está listo para escribir un nuevo capítulo en su historia mundialista.
Entérate más en Nueva News
