Denuncian que medallas de los Juegos Olímpicos de Invierno se rompen

Atletas que acababan de subir al podio vieron cómo sus medallas se desprendían de la cinta mientras saltaban, reían o posaban para las cámaras.
kovop / Shutterstock.com

Varios atletas han denunciado que las medallas de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán‑Cortina 2026 se rompen durante las celebraciones. En algunos casos, el metal se desprende de la cinta apenas horas después de la ceremonia. Las imágenes de medallas caídas al suelo en pleno festejo han encendido la polémica. Por eso, el comité organizador ha prometido investigar el fallo con “máxima atención” y ofrecer una solución a los deportistas afectados.

¿Qué está pasando con las medallas de Milán‑Cortina 2026?

Los problemas comenzaron a hacerse visibles en los primeros días de competencia. Atletas que acababan de subir al podio vieron cómo sus medallas se desprendían de la cinta mientras saltaban, reían o posaban para las cámaras. En algunos casos, el metal quedó intacto, pero el broche de sujeción se soltó sin resistencia. En otros, se observaron grietas o pequeñas roturas en la zona de unión.

Lo que parecía una anécdota aislada pronto se convirtió en tendencia. Medallas que no aguantan en el cuello, cierres que se rompen, piezas que se parten o se agrietan delante de miles de espectadores. Todo ocurre en el momento más emotivo para cualquier deportista: cuando sostiene el símbolo físico de años de esfuerzo. Esa fragilidad ha provocado frustración, pero también mucha ironía en redes sociales.

La preocupación creció porque los daños ocurren casi siempre durante celebraciones normales. No se trata de usos extremos ni de golpes violentos, sino de saltos, abrazos y bailes habituales tras ganar una prueba olímpica. Por lo tanto, muchos deportistas se preguntan si las medallas están preparadas para soportar la euforia que acompaña a un oro, una plata o un bronce.

¿Qué atletas han denunciado que sus medallas se rompen?

Una de las primeras en exhibir el problema fue la esquiadora alpina estadounidense Breezy Johnson, oro en el descenso femenino. Minutos después de recibir su medalla, la pieza se separó de la cinta mientras celebraba. Johnson llegó incluso a mostrar las partes por separado en una rueda de prensa, en una especie de “muestra en vivo” del fallo. Advirtió a otras competidoras que “no salten” con las medallas puestas.

También la patinadora artística estadounidense Alysa Liu, campeona en la prueba por equipos, se tomó la situación con humor. Publicó un video en el que aparece con la medalla en una mano y la cinta en la otra. Acompañó las imágenes con un mensaje irónico: “Mi medalla no necesita la cinta”. El clip se volvió viral y multiplicó la visibilidad del problema.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida por 刘美贤 Alysa Liu (@alysaxliu)

En Alemania, las cámaras captaron el momento en que el biatleta Justus Strelow perdió su bronce en el relevo mixto durante un baile con sus compañeros. La medalla cayó a la nieve y al intentar recolocarla descubrió que una pequeña pieza del cierre se había desprendido. Otros competidores, de diferentes países y disciplinas, han reportado incidentes similares en las últimas jornadas.

Para los atletas, la molestia no se limita al susto del momento. Varios han señalado que esperaban una calidad superior en un símbolo tan importante. El skater estadounidense Nyjah Huston, que ya había criticado el desgaste de medallas de París 2024, volvió a recordar que no es la primera vez que la durabilidad de estas piezas queda en entredicho.

¿Qué explican los organizadores?

Ante la acumulación de casos, los organizadores de Milán‑Cortina salieron a dar explicaciones. Andrea Francisi, director de operaciones del comité, aseguró que están “plenamente conscientes de la situación”. Reconoció que las imágenes hablan por sí solas y que se investiga el origen del problema. Insistió en que la medalla es “el sueño de los atletas” y que el objetivo es que el momento de la entrega sea “absolutamente perfecto”.

Una de las principales hipótesis apunta a un mecanismo de seguridad del cordón, incorporado por exigencias legales. Ese sistema está diseñado para soltarse automáticamente si la cinta sufre un tirón fuerte, con el fin de reducir riesgos de asfixia. Sin embargo, con el peso real de las medallas y la intensidad de los festejos, ese mecanismo podría estar disparándose con demasiada facilidad.

Las antorchas olímpicas y paralímpicas de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026. EFE/EPA/Alessandro Di Meo

Además, el diseño de las medallas de Milán‑Cortina incluye un “canal” o abertura específica donde se integra la cinta, pensado para que el tejido no tape la superficie frontal del metal. Según fuentes vinculadas al comité, el fallo podría estar precisamente en esa zona de conexión entre el cordón y la pieza metálica. Un pequeño defecto en el anclaje bastaría para que, al primer salto, todo se venga abajo.

En los últimos días, los organizadores han asegurado que ya identificaron una solución técnica y aplicaron una intervención específica en el sistema de sujeción. Han subrayado que no todas las medallas presentan el defecto y que los casos detectados representan una fracción del total. No obstante, el compromiso oficial es que los atletas afectados podrán enviar sus medallas para reparación o sustitución.

¿Cómo son las medallas y qué pasará con las dañadas?

Las medallas de Milán‑Cortina 2026 fueron diseñadas con un enfoque simbólico. Se componen de dos mitades inclinadas, una con acabado espejado y otra con textura granulada. El concepto busca reflejar la unión entre Milán y Cortina, así como el trabajo colectivo que sostiene cada victoria. La abertura para el cordón se integró en la estructura para que la cinta quedara parcialmente oculta y no cubriera el diseño frontal.

Sin embargo, esa misma innovación estética parece haberse convertido en un punto débil. Al concentrar la fuerza en un pequeño elemento de sujeción, cualquier defecto de fabricación facilita que la medalla se separe de la cinta. Varios expertos en diseño industrial coinciden en que, aunque el resultado visual sea atractivo, la prioridad debe ser la resistencia mecánica, sobre todo en un objeto destinado a celebraciones intensas.

Destellos que salen de los Anillos Olímpicos durante la Ceremonia de Apertura de los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026 en el Estadio San Siro, en Milán, Italia, el 6 de febrero de 2026. EFE/ Peter Kneffel

No es la primera vez que el Comité Olímpico enfrenta quejas por la calidad de las medallas. Después de los Juegos de París 2024, cientos de atletas solicitaron reemplazos por corrosión, pérdida de color o desgaste prematuro. Algunas piezas llegaron a presentar manchas y desconchados en pocas semanas. Entonces, los organizadores prometieron sustituir todos los ejemplares dañados.

En Milán‑Cortina, los comités nacionales esperan una respuesta similar. Delegaciones como la de Estados Unidos ya han comenzado a coordinar con el comité para garantizar que sus medallistas reciban piezas en perfecto estado. Para los campeones, el debate va más allá del material. Saben que el verdadero valor está en el logro deportivo. Sin embargo, también quieren conservar una medalla firme y duradera, que puedan mostrar a sus hijos y mantener en casa como recuerdo tangible de años de sacrificio.

Entérate más en Nueva News

Compartir:

Sigue leyendo

Regístrate y recibe nuestro boletín semanal

Empieza tu día con ventaja

SUSCRÍBETE A NUESTRO BOLETÍN

Para estar al día de las últimas noticias